¿Cuándo empezaste a escribir y cómo es tu relación con los libros?
En cuanto a la primera parte de la pregunta, comentarte que me estrené hace relativamente poco tiempo. Para ser exactos, a finales del 2010 comencé a plasmar con palabras todas aquellas historias que bullían en mi imaginación. Algunas de ellas todavía se encuentran en el «cajón», a la espera de ser rescatadas.
En lo referente a mi relación con los libros, indicarte que siempre me recuerdo con uno entre las manos. Cuando era niño, una persona muy querida me dijo que los libros te hacen doblemente libre: por un lado te permiten imaginar, te trasportan a otras realidades y, por otro lado, te posibilitan la adquisición de conocimientos que, a su vez, te hacen aún más libre. Siempre estaré en deuda con esa persona.
¿Qué es lo que más disfrutas de escribir?
Sin lugar a dudas, la creación de los personajes y la forma de interactuar entre ellos. En especial, lo que más me llama la atención es el comprobar que adquieren vida propia, toman las riendas del discurso narrativo y me llevan hacia lugares que no había imaginado inicialmente. Se trata de una curiosa forma de catarsis. Es interesante y divertido a la vez: nunca sabes lo que va a salir de ese experimento.
¿Qué autores son influencia para vos?
Siempre aprendo algo de los diferentes autores a los que leo. Si a esto le sumas que me interesa una gran variedad de temáticas, resulta que me veo en la difícil tesitura de reducir la lista. No obstante, te mencionaré algunos que, para mí, son indispensables: Ildefonso Falcones, Gonzalo Giner, Santiago Posteguillo, Manfredi, Rebecca Gablé, Noah Gordon, Don Winslow, Jon Ajvide, Ben Kane, Carlos Sisí, Stephen King, Dean R. Koontz, Sergi Llauger, Javier González.
Especial mención merece Alberto Vázquez-Figueroa. Sus novelas fueron las que me introdujeron, a temprana edad, en el maravilloso mundo de la lectura. Lo cierto es que devoraba todo lo que este autor escribía y me divertía de lo lindo.
¿Has publicado algún libro físico?
Por ahora, no. Sin embargo, prefiero el formato digital.
¿Qué piensas de las dificultades que tienen los autores independientes para publicar?
Aunque sigue siendo difícil, pienso que en la actualidad, y con la ayuda de las nuevas tecnologías, lo tenemos un poco mejor. A menudo pongo como ejemplo a Manel Loureiro (Apocalipsis Z), el cual no habría logrado la difusión de su obra, ni conseguido el contrato con la editorial, sin la inestimable herramienta de su blog.
¿Cuál es tu opinión sobre los e-books o libros electrónicos?
Hace unos tres años, mi mujer me regaló un lector de libros electrónicos (Papyre 6.1) y, desde entonces, no me separo de él. Para mí, todo son ventajas: tinta electrónica, la cual no daña a la vista; capacidad de almacenamiento; autonomía; mayor respeto al medio ambiente, etc. Por otro lado, y en lo referente al texto, opino que lo importante es la obra y no el soporte.
No obstante, no quiero dejar pasar la oportunidad para expresar mi más absoluta perplejidad por los precios que pretenden cobrar algunas editoriales por un formato que, a pesar de tener costes inferiores de elaboración, equiparan a un libro físico. De esta forma lo único que consiguen es fomentar la piratería y el intercambio masivo.
¿Crees que Liibook es una buena iniciativa para autores independientes?
Sí, por supuesto. A la vista están los resultados, tanto por el número de autores, como por la cantidad de obras publicadas, así como por la proporción de lectores de las mismas.
¿Qué ventajas ves en Liibook?
La oportunidad que ofrece de hacer llegar los textos y autores a un gran público. De otra forma, nunca tendríamos la ocasión de poder acceder a esa variedad y cuantía de lectores. También destacaría el espíritu de colaboración existente entre los diferentes creadores.
Danos una opinión sobre el futuro de la literatura.
Considero que es imposible dar una opinión al respecto, por una cuestión muy simple: la literatura siempre ha dependido de la evolución del contexto histórico en el que se ha desarrollado. Hoy por hoy, se encuentra ampliamente influida por el cine y este, a su vez, por la literatura. Esto se puede comprobar, en especial, en la forma de construir una novela: inmediatez; rápida captación de la atención del lector; frases cortas, etcétera. A tenor de lo anteriormente descrito, ¿quién sabe cómo evolucionará en el futuro?
Ahora bien, si nos centramos en el soporte en el que se publicarán las obras, no hay más que ver las cifras de ventas de Amazon, iTunes, Grammata, etc., en relación a los libros electrónicos.
