El libro de la verdad
Purvesh San Martin - FICTION (See also: CX "Literature: special interest" codes which may be used in conjunction with codes from Section F) - 1131 words
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Summary
Un ladrón entra a unacasa a robar un libro con poderes especiales. En el intento, se transforma a sí mismo.
EL LIBRO DE LA VERDAD
Kamal era el perfecto ladrón, sensible, habilidoso y despierto. Tenía además, una gran virtud, no era ambicioso y se conformaba robando objetos de poco valor para evitar meterse en problemas.
Kamal, de carácter práctico, pensaba que los grandes robos siempre traían grandes complicaciones. Su especialidad eran joyas y platería barata que podía revender fácilmente.
Cuando el viejo librero del anticuario lo llamó para un trabajo especial, se sintió casi honrado. Se encontraron en secreto en el despacho del anticuario. El anciano, visiblemente nervioso y hablando en voz baja le ofreció la suma de mil libras esterlinas a cambio del robo de un antiguo manuscrito de gran valor. Como dueño del anticuario más importante de la ciudad, el viejo se dedicaba a encontrar piezas únicas que luego vendía a precios exorbitantes. Era un personaje oscuro con una ambición desmesurada.
El libro en cuestión era un antiguo tratado llamado “El libro de la verdad”, encuadernado con tapas duras de oro e incrustaciones de piedras preciosas y pertenecía a un coleccionista privado que habitaba en una mansión al norte de la ciudad.
Lo que sorprendió a Kamal, fueron las serias y duras advertencias que le hizo el viejo, insistiendo que bajo ningún concepto debía abrir el libro de la verdad o una maldición caería sobre él y su familia. El librero afirmaba que era un libro muy peligroso y que jamás se le ocurriera abrirlo.
El robo en sí era un asunto sencillo para un ladrón de su experiencia, le preocupaba el tono sombrío del viejo y las advertencias sobre esas maldiciones, pero como el trabajo estaba muy bien remunerado y necesitaba el dinero, decidió cambiar su estrategia de robar cosas de poco valor , cedió a la ambición de ser rico y ceptó rápidamente la propuesta.
Kamal se puso a trabajar, vigilando la mansión pacientemente durante varios días. Al caer la noche, se acercaba a la casa principal, envuelto en sombras y verificaba el lugar donde estaba situada la gran librería, con paredes cubiertas de libros antiguos. Allí encontraría al misterioso libro de la verdad que lo haría rico.
Una noche en que todo estaba tranquilo alrededor de la casa, sintió que era el momento apropiado.
Se escondió entre los altos nogales a esperar. Paciencia era su herramienta de trabajo, había aprendido desde niño a cultivarla y hacerla su aliada. Disfrutaba quedándose inmóvil, en silencio, aguardando el instante preciso para entrar en acción.
La noche sin luna lo ocultaba. Kamal salió de su posición, se acercó sigilosamente a una de las ventanas laterales y forzó la cerradura. Se introdujo en un hall interno y se quedó quieto, conteniendo la respiración como hacía siempre, con todos sus sentidos alertas, tratando de percibir lo inesperado.
Llegó con facilidad a la gran librería que tenía miles y miles de tomos perfectamente encuadernados, algunos con ribetes de oro, acomodados en estanterías que ocupaban toda la habitación.
Le llevó horas de paciente trabajo revisar cada uno de los libros en la inmensa biblioteca, mientras estaba absorto en su tarea, sintió una voz en su interior que le decía: “Encuentra el libro de la verdad y conócete a ti mismo”. Se detuvo pensativo, pero como la voz le resultaba familiar, creyó que se estaba hablando a sí mismo y le restó importancia.
Continuó buscando libro tras libro pensando en como gastaría su recompensa.
Llegó al final de las estanterías, comprobando con decepción, que no había ningún libro de tales características. Se sentó, exhausto, en la mullida alfombra, recostándose en un mueble para descansar. Cerró los ojos un momento y al abrirlos, vio un cofre, en un estante bajo, detrás de unos libros, al otro lado de la sala. Sabía con certeza que había encontrado lo que buscaba
Lo colocó sobre una mesa baja en el centro de la habitación. Era un exquisito cofre antiguo, tallado a mano que emitía un suave resplandor. Lo abrió y sacó el libro de tapas de oro y piedras preciosas, apoyándolo sobre la mesa.
Kamal era un hombre lógico. Se preguntó porqué alguien pagaría tanto dinero por el contenido de un libro. Lo único que podía contener un libro digno de valor era conocimiento y sabiduría. Y repentinamente, en contra de su propia razón y desobedeciendo las estrictas órdenes del viejo librero, Kamal recordó la voz que le decía que se conozca a sí mismo y sin dudarlo, abrió el libro de la verdad.
Un destello de luz salió del interior del libro. Kamal miraba absorto algo que no podía comprender; el contenido del libro era indefinido y cambiante. Parecía responder de alguna manera a su estado mental y emocional.
El contenido del libro se volvió líquido, agua transparente que reflejaba su imagen y Kamal pudo ver en cada una de sus arrugas, en ciertas líneas de su boca, todo su condicionamiento de hombre y de ladrón heredado de su padre y de su abuelo, fue testigo de la violencia que había cometido contra otros y del dolor que sus acciones habían provocado.
Las manos le temblaban y los ojos se le llenaron de lágrimas. Vio movimiento en el libro y observó aire y gases de colores. Tuvo un repentino entendimiento de la fugaz naturaleza de la vida y de la transmigración del espíritu en su proceso de evolución.
Era tan vasto lo que estaba comprendiendo que se agitó por unos momentos y tuvo náusea, percibió el mundo material como un sueño irreal sin naturaleza propia. En ese momento, se le cayeron todos los velos y vio la realidad directamente.
Se tranquilizo y el contenido del libro cambió, le pareció ver luces que iluminaban el camino que se iniciaba y fuego quemando todo lo que no era verdadero.
Entendió que el pasado y el futuro no tenían substancia y toda su atención se colocó en el presente porque ahí residía el punto mágico que no pertenecía a esta dimensión. Se encontraba en un lugar que trascendía toda dualidad y sintió una paz profunda que lo envolvía en un dulce silencio.
El efecto del libro de la verdad sobre Kamal fue inmediato, vivió una súbita realización que lo hizo renacer en un hombre diferente.
Sorprendido por encontrarse en una casa ajena con un objeto que no era suyo entre las manos, reaccionó y guardó cuidadosamente el libro adentro del cofre, lo colocó en su sitio, hizo una reverencia agachando la cabeza con las manos juntas a la altura del pecho y se retiró.
Caminó por las calles liberado de sí mismo, rejuvenecido, con paso suave y consciente, evitando pisar insectos y flores silvestres.
No estaba feliz pero tampoco estaba triste, sus ojos brillaban con la luz de la sabiduría interior. Respiro profundamente, el aire olía a especies y jazmines voladores.
Kamal ya no se acordaba de su pasado de ladrón, ni tampoco podía recordar el nombre del libro que lo había transformado.
FIN
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