LA TIERRA AGONIZA
mann2009 - FICTION (See also: CX "Literature: special interest" codes which may be used in conjunction with codes from Section F) - 630 words
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Summary
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Estoy enloqueciendo, o al menos eso es lo que dicen ms amgos,
de cualquer forma estoy dispuesto a salvar a mi hogar, mi planeta: La Tierra.
Tendré que regresar al pasado para analizar las causas que nos han llevado a la situación actual. Escuchar los argumntos de aquellos estudiosos de los problemas y las posibles soluciones para poder dar forma a mi teoría.
Opciones. ¿Salvar al Hombre o a la Naturaleza?
Se dice: El Hombre es el culpable de la desaparición de las especies, de la destrucción de bosques y selvas, de la contaminación de los ríos y mares. Y de todas sus consecuencias; calentamiento de la tierra, agüjero de ozono, plagas y epdemias, etc, etc.
Desde el punto de vista humano lo que nos interesa es encontrar las formas de salvarnos hallando soluciones a los errores cometidos.La Naturaleza, decía mi abuela, es sabia y no ncesita de nuestras torpezas para enmendar nuestros desatinos. Solo requiere del Hombre, una racional utilización de los recursos y un aceptar que somos parte y no fundamento de las leyes universales.
¿Podrán los hombres en su voracidad, cumplir con estos requisitos? El equilibrio maravilloso de seres que en la sangrienta lucha por la vida mantienen los recursos y reabastecen con sus cuerpos y sus desechos las funciones vitales del planetea se ha roto. Solo una especie con su mal llamada inteligenc ia ha roto el delicado esquema. El Hombre. El Hombre que en su afan de destrucción y poder ha creado sus propios argumentos salvadores; las religiones. En donde El, es privilegio de los dioses y el único objetivo.
¿Salvar al Hombre o a la Naturaleza?.
Mi conclusión es sencilla. Sacrificar a la Naturaleza es terminar con el Hombe y con todas las especies que no son culpables de la debacle.Terminar con el Hombre, es hacernos cargo de nuestros errores en favor de la vida que estamos extinguiendo.
Por eso dicen que estoy loco. Me he propuesto salvar al planeta que agoniza, poniendo a los humanos en el carril que les corresponde. La especie no es el individuo. Al menos esto nos han enseñado. Cuando hablamos de peces, aves, reptiles o mamíferos. ¿Ud. ve en un cardumen a un pez o a peces?
Esta mañana ne he despertado muy temprano, llevo en mis alforjas el destino. Virus capaces de destruir a los humanos sin afectar al resto de los seres viviente. Estos microscópicos agresores están preparados para reaccionar mortalmente contra las neuronas. Cuanto más desarrollados en su capacidad están las mismas, más nocivo es el accionar del atacante. El poder de reproducción de estos virus es extraordinario, a medida que destruyen se multiplican y se extinguirán al no encontrar inteligencia para devorar.
Mi tesis es simple aunque parezca satánica. Terminada la supuesta "inteligencia" el hombre estará en las mismas condiciones que las demás especies. Cumplirá su ciclo natural, matará y morirá en un quilibrio lógico, ocupará el lugar que necesita y permitirá que cada animal, cada insecto, cada árbol, tenga su espacio vital.
La tarea será sumamente sencilla, me dirijo hacia la ciudad capital, hasta sus depósitos de agua, arrojo el contenido salvador de La Naturaleza, Los primeros efectos se notarán luego de varios años, entonces la reacción será inútil. Ya no habrá tiempo para vacunas ni antídotos. La enfermedad correrá como reguero de pólvora.
Elñ caldo de cultivo se pierde en la superficie del estanque. Regreso sabiendo mi destino.
Ya no reconozco las letras, no entiendo la televisión, y poco a poco mis necesidades básicas comienzan a ser imprescin dibles.
Volver a La Naturaleza.
Este cuento fue escrito en 1996 . Hoy viendo la televisión, creo que sin darme cuenta ya arrojé el virus. Por otro lado, la destrucción de las neuronas ha comenzado con la creación de las drogas: cocaína, paco, etc. etc. Me están evitando ser el culpable de arrojar el virus.

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