EL AMO DEL TIEMPO
el abuelo - SCIENCE FICTION - 2501 words
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EL AMO DEL TIEMPO
Resulta que una vez, hace ya tiempo atrás y por cuestiones de trabajo conocí a alguien muy especial, que vivía en un lugar aun más especial, les confieso que al entrar en su casa sentí como que traspasaba una barrera, como que pasaba a otra dimensión, me parecía que estaba en otro mundo y la verdad no me sentía amenazado sino intrigado, porque estaba rodeado de relojes, no de relojes cualquiera, sino de esos de péndulo y entremezclados había varios cucus hermosos, de los antiguos y dos de pie que la verdad impresionaban como si fueran dos soldados custodiando toda esa gran colección; me sentí como en un cuento, maravillado por tanta hermosura y al la vez intimidado por tanta historia acumulada a mi alrededor y la imaginación puesta a volar a full..., pero debo reconocer que me quede corto, jamás hubiera podido llegar a la realidad porque creo que nadie podría desarrollar una realidad tan loca como la que me fue relatada, porque antes de irme y no de chusma, sino porque había algo que me gritaba en mi interior que había algo más que un mero afán de colección, que semejante cantidad de maravillas del tiempo tenían un motivo oculto y como creo que habrían hecho otras muchas personas busque la forma, si lo analizo creo que no muy delicadamente, cuando le pregunte como hizo para conseguir esta cantidad de relojes y con cara de circunstancias don GREGORIO me dijo si tiene tiempo y va a prestar atención le podría contar, pero tenga en cuenta que la historia es larga y a veces increíble y que quien este al tanto de la misma y resulte ser elegido, el día de mañana tendrá en sus manos responsabilidades que pueden ser una carga para cualquiera y la responsabilidad es tremenda, no hay descanso ni vacaciones, nunca va a poder alejarse demasiado, esto es full time y a lo largo de los años agota a cualquiera, pero si esta dispuesto le empiezo a contar.
Evalué lo dicho por el amigo y la verdad estaba cada vez mas ansioso por saber, tenía una sobrecarga de intriga y con mi cara mas seria le dije:- si por supuesto que quiero saber, cuénteme don GREGORIO y así empezó mi ingreso al mundo irreal del destino y el tiempo.
Bueno, como corresponde vamos a arrancar desde el principio... Todo empezó un día que pensé iba a ser como uno más, pero resulto que me encontré de pronto con algo especial, fue algo así como un encuentro con el destino, porque vi ahí, en ese rincón, un RELOJ y por esas cosas que nacen así como así me impactó y pregunté:- eso de dónde salió? ah, es un reloj viejo no anda y vamos a ver si por ahí se puede vender aunque sea por monedas, nos da lástima tirarlo y ahí caí en la trampa del destino y dije:- para venderlo por monedas déjalo y veo si lo podemos arreglar; así empezó esta historia. Pasaron los días y de pronto haciendo unas compras quedé con el auto estacionado en la puerta de una relojería y por esas cosas se me dio por preguntar si arreglaban relojes antiguos, ya al pasar la puerta me encontré en otro mundo, porque la verdad no era una relojería común, al mirar alrededor solo veías relojes de otra época o sea de digital nada, agite una campanilla que había en un mostrador y una voz profunda y cavernosa me contestó con un simple:- ya voy! Traspasando una cortina de esas de tiras metálicas, de las de antes por supuesto, apareció una figura que era acorde a la voz, un anciano de tez arrugada con unos anteojos montados casi en la punta de la nariz, con una barba blanca bastante descuidada, que hacia juego con una melena tinta en canas, que mirándome a los ojos me dijo sin dejarme hablar SI AQUÍ SE ARREGLAN RELOJES ANTIGUOS lo cual me sorprendió dado que yo no le había dicho nada aun y continuó:- no se asombre, yo se que lo que usted viene a preguntar es si aquí se reparan relojes antiguos, porque si no fuere así ya se hubiera ido al ver que todo lo que esta en su alrededor son relojes de otra época, como hace la mayoría de la gente sobre todo al verme y deducir que por mi edad no tengo la ciencia de reparar cosas de nueva tecnología y le digo más, si me guío por el brillo de sus ojos al mirar aquel reloj de la vitrina, le diría que si que arreglo relojes de péndulo, pero bueno dígame que lo trajo por aquí amigo...? La verdad me dejo sin argumentos ya que mi idea era algo así como tomarle un examen al relojero que eligiera, pero acá ya estaba todo dicho, este es el que yo estaba buscando, solo le dije:- se lo puedo traer mañana? a lo cual me contesto:- si, mañana esta bien, ya tenia reservado el tiempo para ese arreglo, contestación que me impactó, porque daba a entender que ya sabía que yo iba a ir y la verdad no me anime a entrar en detalles, hay cosas que mejor dejarlas así y con un lacónico hasta mañana salí del local, me subí al auto y me fui a casa, la verdad maneje a control remoto porque mi mente estaba tratando de aceptar los hechos y hasta dudando de que hubiesen ocurrido estacione el auto, entré y me senté a mirar el dichoso reloj que todavía estaba en el mismo rincón. Mentalmente era como si le hablara, asegurándole que se quedara tranquilo, que ya había encontrado a alguien que lo pondría en condiciones y a devolverle la juventud de otrora, mientras que otra parte de mi mente me decía:- lo único que te falta es hablarle a un reloj y si, la verdad ganó la lógica y me desentendí del tema o por lo menos trate porque esa noche no dormí pensando en que iba a pasar al otro día, porque una cosa era decir:- yo lo arreglo... y otra era ver el reloj, revisarlo y a lo mejor encontrar algo irreparable, dado que este había andado del altillo al garaje, a veces mal tratado o con pilas de cosas encima, pero en fin solo quedaba esperar. A las siete de la mañana estaba dando vueltas como un león enjaulado, ya por la tercer pava de mate tipo ocho y treinta ya no di más y arranque para la relojería pensando si estaría abierto y lo que es mas... existirá? No será que la imaginación me jugo una mala pasada y cuando llegara me encontraría conque no había ninguna, pero llegue y si, el negocio estaba y abierto, así que entré con mi reloj entre mis brazos como si fuera un bebe, el anciano me estaba esperando de pie detrás del mostrador y me interpeló:- pensé que ibas a venir mas temprano, déjame ver; cuando tomó el reloj en sus manos preste atención a un detalle, que pese a que todo el cuerpo era un compendio de arrugas, sus manos no tenían edad o sea ni una arruga, abrió la tapa trasera con una habilidad de alguien que ni precisa ver para hacer esa tarea, es algo así como el pianista que no mira el teclado. Desmonto un par de piezas mientras le hablaba:- ah amigo te han tratado mal!, pero quédate tranquilo de aquí te vas a ir como nuevo, vas a recuperar tu orgullo, veras pasar el tiempo nuevamente y volverás a cumplir tu verdadera función, que es la de ser rey de tu mundo y poseerás el control del destino nuevamente.
Yo lo escuchaba y no me animaba a interrumpir ese dialogo incoherente pero también recordaba que el día anterior le había hablado, claro que con la mente, o sea, más discretamente pero le había hablado, así que mejor pasarlo por alto y ser discreto; de lo que si estaba convencido es que estaba en el lugar correcto y que solo allí iba mi reloj a recobrar su vida, que iba a despertar de un largo sueño. Pero había cosas que me preocupaban y le pregunte a este enigmático personaje:- disculpe y no lo tome a mal, pero cuánto me va a salir este arreglo? El anciano me miro con una sonrisa socarrona:- solo lo justo GREGORIO solo lo justo. Mis ojos se deben de haber agrandado porque jamás le había dicho mi nombre pero el sin prestar atención al detalle continuó:- dado que este no va a ser el último reloj que te repare, así que quédate tranquilo que te lo vas a llevar impecable y pagarás solo lo justo, me lo quedé mirando sin entender que había querido decir..., conque ese no era el único reloj que me iba a reparar...? pero me pareció bien y sin dejarme hablar prosiguió como si me hubiera leído la mente:- en cuanto al tiempo quédate tranquilo, no va a ser demasiado y sí, podes pasar todos los días a ver como va el trabajo, así el reloj podrá ver que realmente te interesas por el y no te preocupes por la hora, pasa cuando quieras siempre estaré para atenderte sea la hora que sea, el tiempo es solo un espacio relativo dentro del universo, así que no hay problemas eso si, siempre que vengas tendrás que venir solo porque si no... no me encontraras.
Así empezó mi odisea todos los días antes de ir al trabajo y muchas veces a la vuelta del mismo pasaba, siempre estaba el anciano detrás de su mostrador, como si lo único que tuviera que hacer fuera atenderme a mi, lo cual no solo me intrigaba sino que me preocupaba, estaría todo el día ahí detrás sin hacer nada o adivinaba la hora en que yo llegaba? Así pasaron quince días y sin decir nada en mi casa para que no quisieran acompañarme y de paso para dar la sorpresa de llegar con el reloj funcionando, llegó por fin el momento esperado en que el anciano me estaba esperando con el reloj sobre el mostrador, apoyado sobre una franela nuevita para protegerlo y la verdad casi se me cae una lagrima, porque el cambio era tremendo, no solo aparentemente había reparado su mecanismo sino que estéticamente estaba perfecto, la madera relucía con ese tono mate tan elegante, como si recién hubiese salido de las manos del artesano que lo construyo originalmente, la verdad que no podía hablar de la emoción, no podía creer el milagro de ver que por fin tenia mi reloj. Entonces el anciano me dijo:- esta es la cuerda y procedió a dar vueltas a una llave con pinta de muy antigua hasta que hizo un tope y yo que no me perdía detalle me di cuenta que el reloj no empezaba a funcionar, me aterre, que había pasado me pregunte? con la consabida sonrisa me dijo el anciano:- solo empezara a funcionar cuando encuentre en tu casa el lugar que le corresponde, cuando lo apoyes en la pared si el lugar no es el indicado no arrancara, pero casi seguro que si como pienso hay una afinidad entre vos y el reloj es probable que coincidirá el lugar que vos elegiste y mientras allí se encuentre jamás tendrás que darle cuerda, emocionado le pregunte:- bueno buen hombre cuanto dinero le debo? a lo cual me contesto:- ahora nada ya hablaremos cuando traigas el próximo.
Salí obnubilado, por supuesto a mi casa, hoy llegaría tarde al trabajo así que baje del auto y como se imaginaran no me iba a quedar con la intriga. Al entrar lo fui apoyando en distintos lugares de la casa, sin resultados por supuesto, hasta que llegue y me pare en el lugar que realmente yo había elegido para ponerlo, era en el comedor y a la derecha de la mesa para poder mirarlo mientras comía y disfrutar con la visión de esa obra perfecta de dos artesanos, el que lo fabrico y el que lo restauro..., ahí me asalto el pensamiento de que si realmente serian dos o seria solo uno? Pero casi no seria posible dado que el reloj era mas que centenario o si? Bueno me pare enfrente de la pared que había elegido y donde ya había instalado una repisa para tal fin, lo apoye casi con temor, en ese momento sonó el carillón que me pareció música celestial, para mi asombro la agujas empezaron a girar solas hasta ponerse en hora, me asustó, tengo que reconocerlo, me senté en mi silla en la cabecera de la mesa y escuchando de fondo el otrora monótono tic tac del reloj que ahora me sonaba como si fueran melodiosos violines que me transportaban en el tiempo, pude ver pasar mi vida delante de mis ojos mientras que escuchaba una voz que entraba en mi pero sin sonido, era como una transmisión de pensamientos que me contaba la historia del reloj y al final me dijo:- hasta aquí te enteraste del pasado estas seguro que quieres :
CONOCER EL FUTURO??
Bueno amigo por hoy es suficiente me dijo DON GREGORIO, trate de asimilar de esta parte de la historia, pero como dato adicional le cuento que cada reloj que tuve que arreglar por supuesto se lo lleve al anciano que siempre estaba ahí, disponible del otro lado del mostrador, pero si le cuento que alguna vez pase para saludarlo y no pude encontrar el bendito negocio, es como si apareciera cuando lo necesito, algún amigo al que lo recomendé se enojo conmigo porque jamás lo encontró, piensan que o los estoy cargando o que no quiero revelar mis cuevas como ellos le dicen; pero en fin, piense en lo que le he contado y si me cree, pero en serio otro día con mas tiempo le cuento como sigue la historia.
En ese momento reaccione yo tendría que haber estado trabajando y encima ya había llamado a varios clientes diciéndoles que a la tarde pasaba y aquí había entrado al mediodía, o sea ya fue la tarde, así que pensando en que excusa iba a dar salí para el auto, pero había algo que me llamaba la atención..., descubrí que era que el sol estaba alto por lo cual saque el celu para mirar la hora, con sorpresa miré, eran las trece horas o sea que era como si solo hubiese estado el tiempo que me llevo la reparación que fui a hacer... mejor, LO DEJAMOS AHÍ!!!!
NOTA DEL AUTOR: Lo de la cantidad es real hace 2 años eran 109 relojes
HASTA EL PRÓXIMO CAPITULO : EL ABUELO
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