La Respuesta

BookMan  - FICTION (See also: CX "Literature: special interest" codes which may be used in conjunction with codes from Section F) - 1787 words

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Summary

Este cuento realata la historia de un chico llamado Carlos, que a pesar de su corta edad, se pregunta una y otra vez cuál es el sentido de la vida.

Este cuento realata la historia de un chico llamado Carlos, que a pesar de su corta edad, se pregunta una y otra vez cuál es el sentido de la vida.

¿Qué es la vida? Sin duda es la pregunta más antigua del mundo. Pasó por la mente de todos los grandes pensadores y filósofos de la historia, y aunque no haya registros, me atrevo a conjeturar que pasó aunque sea por una sola mente de los primeros seres humanos que hicieron un pequeño uso de la razón en tiempos incalculablemente antiguos. Sino como explicar las creencias, las religiones, el constante ímpetu del ser humano por explicar las cosas que suceden a su alrededor y que de alguna forma u otra lo afectan constantemente.

Es una pregunta que puede tener múltiples hipótesis, teorías, e incluso afirmaciones, depende de quien la conteste y de cuáles sean sus creencias.
Viéndolo así, parece un misterio digno de ser analizado únicamente por alguien que posea una capacidad intelectual muy alta, con mucho conocimiento, con las herramientas suficientes para tratar de conseguir una respuesta lo más cercana a esto que nos permita despejar la "X" de esta ecuación a la cual llamamos vida. Pero a simple vista, la intelectualidad no era un atributo de Mate...

Mate era un chico, se llamaba Carlos, la mamá le decía Carlitos, pero todo el mundo lo conocía por Mate, apodo ganado legítimamente por su cabeza de asombrosa similitud con un mate puesto al revés. Sí, Mate era un poco cabezón... no era "el cabezón" pero sin duda su cabeza con forma de mate era muy llamativa. Tenía 12 años, vivía en el campo, en una granja, en las afueras de un lugar llamado Uribelarrea, en el interior de la provincia de Bs. As., a unos 70 kilómetros de la Capital Federal. Mate iba al colegio, pero no tenía tiempo libre. Al mediodía cuando salía de la escuela, volvía a su casa y se subía a un viejo tractor de los años 60, el cual a pesar de estar realmente destruido, nunca lo había dejado a gamba. Su trabajo consistía en ayudar a su padre en todas las tareas de la granja. Iba y venía todo el tiempo con su tractor, arando, transportando cosas, lo que sea, siempre había algo para hacer, siempre hasta bien entrada la noche.

Ese día jueves de 1986 estaba llegando a su fin de forma normal para Mate, había terminado con sus tareas y estaba regresando del pueblo con su tractor atiborrado de provisiones para la granja. Ya había oscurecido y lo único que iluminaba el camino eran las dos débiles luces del tractor, el cual iba manejando a un lado de la ruta 205, por el pasto, para evitar que algún auto que viniera rápido no lo viera y lo chocara. Sí, Mate era un campesino, pero no un "simple" campesino, a pesar de su corta edad, había una pregunta que lo atormentaba... y sí, es lo que estás pensando, es la pregunta que se hacían los filósofos, los pensadores, ¡la pregunta del millón! Mate se preguntaba ¿Qué es la vida? Iba alternando su mirada entre el camino y el cielo, mirando las estrellas, preguntándose una y otra vez: ¿Qué es la vida? Tantas estrellas, tanta inmensidad, me niego a pensar que estamos solos, que hay solo un inmenso vacío, no puede ser que estemos solos, todo tiene que estar conectado, ¿Qué somos? ¡Adónde vamos cuando nos morimos? ¿Y los animales y los insectos? ¿Adónde van cuando se mueren? ¿Es tan difícil obtener una respuesta? ¿Existe la reencarnación? Y si es así, ¿Por qué hay que volver a vivir todo de nuevo? ¿Es un castigo? ¿Es una segunda oportunidad? Tantas interrogantes me hacen doler la cabeza, ¡daría cualquier cosa por obtener una respuesta!

Fue en ése preciso momento que todo cambió para Mate, de repente la noche se hizo totalmente negra, ya no se veían las estrellas, no se podía distinguir el cielo de la tierra, todo era oscuridad, adonde quiera que mirara Mate no podía ver nada, ni siquiera podía verse las manos, el sonido producido por el viejo motor del tractor ya no se escuchaba, no había sonido alguno, excepto el fuerte latido de su corazón, que cada vez retumbaba más y más fuerte, sin control. Sentía muchísimo miedo y un frío empezó a recorrerle todo el cuerpo, un frío de muerte, cada vez le costaba más respirar, cada suspiro requería de todas sus fuerzas para no ahogarse, todo le hacía pensar que había llegado su hora, que de alguna forma inexplicable estaba muriendo. Entonces, cuando estaba a punto de dar su último suspiro, sintió que el calor volvía a su cuerpo, empezó a recobrarse, y el calor seguía en aumento, al principio se sentía muy agradable, pero el calor no cesaba de aumentar, hasta que finalmente se vio empapado en su propio sudor. Mate no entendía nada, no había forma de razonar lo que estaba sucediendo, era algo totalmente sobrenatural. De pronto, la oscuridad se convirtió en una luz anaranjada que lo invadía desde todas direcciones, seguía sin distinguir nada, únicamente estaba esta extraña luz que se apoderaba de todo lo que lo rodeaba, hasta que en medio de esta luz distinguió una forma humanoide que se acercaba hacia él, imaginó que no sería una coincidencia , ahora todo tenía sentido para Mate, el ya tenía la respuesta para esto: "¡Sí, lo sabía, es increíble, la oscuridad, la sensación de frío, la desorientación, las luces, todo encaja con lo que leí en las revistas de ciencia ficción que me trajo mi tío desde Bs. As., estoy teniendo un encuentro cercano de tercer tipo! ¡Voy a conocer un extraterrestre! ¡El seguro va a tener todas las respuestas que tanto busqué!"

Mate pasó de estar asustado, a estar muy emocionado. La figura seguía avanzando desde la anaranjada luz, hasta que finalmente se paró frente a Mate y lo pudo ver en detalle. Para su sorpresa, el extraño ser no era verde, ni tenía antenas, ni ojos saltones, ni largas extremidades. Este ser, era en apariencia un humano, un hombre, el hombre más hermoso que Mate había visto en toda su vida. Vestía un traje negro que le calzaba perfecto, y estaba muy prolijamente peinado. Mate se dio cuenta que ya no estaba sentado en su tractor, estaba flotando en el aire.

El hombre se acercó hasta él y le dijo: "Hola Carlitos ¿Sabes quién soy?" Mate lo miró, y asombrado le dijo: "Creo que no lo conozco señor. ¿Pero cómo sabe mi nombre?" El hombre se río de forma agradable y le dijo: "Ay Carlitos Carlitos... ¿Alguna vez escuchaste hablar de Dios?" Carlitos se quedó callado por un momento, y luego respondió: "¡Claro que escuché hablar de Dios, como no voy a haber escuchado hablar de Dios!, ¿Pero que me está diciendo, que usted es Dios?" Otra vez el hombre río de forma agradable, y le respondió: "No Carlitos, yo no soy Dios, soy un Arcángel, el más poderoso de todos, y te vine a ver porque parece que estás queriendo hacer un negocio"

Mate se quedó callado por lo menos un minuto, y entonces se dio cuenta quién era este extraño hombre: "Usted... pero usted... yo ya sé quién es... usted es el diablo señor" Dijo Mate con muchísimo miedo en la voz. El hombre nuevamente se río de forma agradable y le replicó: "¿Diablo? Eso suena muy feo Carlitos. Yo no soy malo como seguramente te enseñaron en la iglesia... simplemente tuve una diferencia de opiniones y fui injustamente desterrado del reino de los cielos... siempre recuerda esto, "El que es rebelde para algunos, es un libertador para otros..." pero bueno, no estamos acá para hablar de mí, vos estás queriendo hacer un negocio y yo te puedo ayudar"
Mate dudó unos segundos y le dijo: "¿Qué negocio? Yo no tengo ningún negocio para hacer" Claro que sí le respondió el hombre, vos dijiste que darías cualquier cosa por obtener las respuestas a todas tus interrogantes, y yo te las puedo dar. Absolutamente todas"

Mate se quedó pensando, era una oportunidad única, no se le iba a volver a presentar. Así que le dijo: "¿Es verdad que usted tiene todas las respuestas? ¿¡Todas!?"
"Sí, todas, lo que vos me quieras preguntar Carlitos, solo te pido algo a cambio, algo que no usas y que ni siquiera te das cuenta que tenés, algo inútil para vos, pero indispensable para mí, yo creo que te estoy ofreciendo un excelente trato... ¿No te parece?
Mate no lo pensó demasiado... "¿Qué es lo que le tengo que dar señor? Si a mí no me sirve no tengo problema en dárselo a cambio de tan preciada información, es más, creo que no hay nada que pueda tener un valor comparado con las respuestas que usted me puede dar"
"Eso es verdad Carlitos" Dijo el hombre. "Lo que necesito es tu alma, nada más"
"¿Cómo? ¿Mi alma?" Dijo Mate "Sí, simplemente tu alma" Le respondió el hombre.
Mate lo pensó un largo rato... "¿Pero eso no me va a hacer mal? ¿No me voy a morir?"
"No Carlitos, por lo pronto no te vas a morir, pero el día que te llegue la hora, me la vas a tener que entregar... Es un trato excelente. ¿No te parece?

Mate volvió a quedarse un largo rato pensando, y finalmente accedió a realizar este temerario negocio. El hombre sacó una pluma del bolsillo de su saco, una hoja en blanco color marfil, y le dijo: "Firmá al lado de Carlitos" Y Carlitos firmó sin vacilar.
"Bueno, listo, ahora sí, por fin, ¿¡Qué es la vida!?"

El hombre lo miró con satisfacción en su rostro y le dijo: "Carlitos, sin duda vas a disfrutar mucho la respuesta, pero te la voy a dar después de que tu vida llegue a su fin, ahora no"
Mate, se quedó helado: "¡Pero... pero... señor, usted me dijo que me iba a dar todas las respuestas!"
"Si Carlitos, pero no te dije cuando. Vos no te preocupes, mi palabra vale oro, cuando llegue la hora vas a saber todo lo que quieras. Mientras tanto paciencia. Hasta luego Carlitos"

Mate sentía una gran impotencia, pero antes de poder decir algo, todo a su alrededor se empezó a poner oscuro de nuevo, la luz se fue, el hombre desapareció, el calor también, de repente frio, y después, la noche empezó a emerger de la oscuridad, el sonido de su tractor, las estrellas, todo volvía a la normalidad, estaba sentado en su tractor como si nada hubiera pasado, miró el cielo, las estrellas, de golpe el sonido de una fuerte bocina lo estremeció, se dio cuenta de que ahora iba por el medio de la ruta, miró hacia atrás y las enormes luces de un camión estaban casi sobre él, y un segundo antes del inevitable impacto, Mate comprendió que se había equivocado.
El pobre Mate murió en el acto. ¿Obtuvo sus respuestas? Nadie puede saberlo.
Ahora yo me pregunto... ¿Qué es la vida?

Fin.

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Comments

Muy bello texto en verdad. Saludos.
2010-03-12 17:05:38
Que buena historia, me encanto. Lee mi cuento Escritor de Sueños y Pesadillas.
2010-03-25 12:31:56