Solo una mujer.

gor_ham  - FICTION (See also: CX "Literature: special interest" codes which may be used in conjunction with codes from Section F) - 381 words

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Summary

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Caminó a través de la habitación hasta el balcón. Como un susurro, su cuerpo desnudo abandonó la cama. La luz de una luna moribunda se derramó como un frasco de acuarela sobre su rostro, sus senos y sus brazos. La curvatura de su espalda recordaba la sonrisa de algún demonio, sus brazos apoyados en la barandilla le daban una estabilidad a su figura.

-¿Sabes que solo soy una puta?- escuché su voz mientras la observaba.

-Si, lo sé- respondí. Al voltear, su mirada parecía haberle robado la luz a la luna y sus labios se entreabrieron para dejar escapar un sollozo.

-Entonces, ¿por qué me buscas? ¿Por qué haces esto?- dijo mientras se acercaba a la cama, limpiándose como una niña la lágrimas de las mejillas. Se sentó a mi lado, mientras yo me ahogaba en el silencio. Pensé en tocarla pero no puede evitar pensar lo frágil que era, casi como una pieza de porcelana o un simple amanecer.

-No lo sé- dije, intentando sonar calmado.- Simplemente me gustas. Me gustas cuando estás, cuando no estás, cuando hablas, cuando callas, me gustas igual cuando me miras o cuando miras a otro. No es amor, pero me gusta todo de ti.- Encendió un cigarrillo. -

¿Quieres?-

-No fumo.-

-No tienes idea de cuantas bocas han besado mis senos, ni cuantas manos me han acariciado. ¿Te gusta eso?-

Soltó una gran bocanada de humo.

-Es lo de menos. Tampoco tienes idea cuantas otras me han gustado antes que tú, a que otras toqué como te toco a ti. No lo sabes-. -

Cierto, pero es distinto. A mí me pagan por hacerlo. Soy como un servicio público, un objeto.-

-Pero no hoy. Hoy eres solo una mujer, nada más. No tienes que aparentar, ni fingir. Ni decir lo que no sientes. Eres libre de odiarme, no te obligo con dinero a amarme. No compro tus besos ni tu compañía.-

Me senté en la cama. Le di la espalda, intentado buscar en el suelo mis pantalones. Encontré el celular, ni una llamada. Sentí un fugaz pero intenso dolor en el hombro y un leve olor a carne quemada. Era ella apagando el cigarrillo en mi piel. Mucho antes de que pudiera quejarme, un beso se trago mis palabras y el dolor se fue ahogando en sus gemidos, en sus manos y en sus ojos...

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Comments

Me gusto... buen rito y buena narrativa
2010-05-04 19:28:12