REENCUENTRO
Maru - ROMANCE - 477 words
- 100
- 1
- 0
- 0
Summary
The author hasn't published a summary of this work.
Volvimos a ser los mismos de aquel pasado no tan lejano, te acordás?
Pero podría no haber sido así…
Podrías haber rechazado este reencuentro, pero no lo hiciste…
Tal vez porque vos también quisiste continuar esta historia que nunca nos propusimos abandonar…
Por eso estamos nuevamente los dos acá…
Y algo sucede en cada uno de nosotros…
Qué es, no lo sé,
pero la adrenalina que alguna vez supimos generar
hoy vuelve a funcionar en cada célula de nuestros cuerpos.
Y después de tantas idas y vueltas,
de tantos temas por conversar,
de tantos recuerdos por despertar,
regresamos a los temas controversiales de antes,
de hoy,
de siempre…
Los que serán inmortales en nuestra historia…
Y por supuesto, ahí renace ese ser que supera mis expectativas
y me sorprende…
Me sacude y me hace tambalear…
Porque sé que hay contenidos que tocamos
y que irremediablemente nos lleva a confrontar,
y pasamos a esa fase en que nos ponemos a reflexionar sobre el otro…
Sobre su vida…
Sobre sus sentimientos…
Sobre su ser interior…
Y sabemos que podemos hacerlo sin pausa y sin pedir permiso
porque tenemos el consentimiento para hacerlo.
Porque es nuestro tácito acuerdo…
Es nuestro código…
Es la confianza mutua que nos sostiene juntos…
Y entrás en mi interior…
En ese lugar al que contadas personas suelen y pueden llegar.
Y ahondás,
y presentís,
y buscás más y más,
y escarbás para descubrir ese recóndito sector donde todo está escondido…
Y me encontrás…
Y proyectás tu visión en mis secretos más profundos…
Y concluís diciendo:
“Te voy a decir cómo te sentís:
Sentís algo de inseguridad,
y si bien tu vida es armónica, y casi completa,
en el fondo tenés una niña desesperada por ir a jugar,
que está contenida,
y la rutina está comenzando a mellarte
y esa niña se merece una esperanza…
Estás en una etapa en que aceptás que esto ya había pasado
y olvidaste…
Y creíste sepultar…
Pero ese estado agónicamente volvió,
y ansiás terriblemente abrirle la puerta,
pero no podés,
no debés,
y quién sabe cuántos ‘no’ hay por ahí, que vos seguramente sentís y sabés que encontrarías…
Porque si los juntaras a todos esos ‘no’ estarías más tranquila,
pero ni siquiera sabés cuántos más hay…
Yo vengo sintiendo esto desde el primer momento en que comenzamos a hablar de nuevo ayer…
Después de tanto tiempo sin saber uno del otro…
De habernos perdido el rastro…
De haber dejado que el tiempo nos lleve por una rutina que no nos permitió seguir en contacto…
No sé cómo explicarlo… es difícil…
Quizá no vas a sentir lo mismo que yo siento al leer lo que escribí…
Pero hice el intento…”
Y hago un silencio sepulcral.
Enmudezco,
no puedo decir nada más…
Sólo quedo callada,
leyendo y releyendo, una y otra vez…
Pensando vacilante…
Tratando de entender cómo,
cuándo y dónde aprendiste a hacerlo…
Quién te enseñó a desarmar de ese modo a una persona…
Cómo despojarla de cualquier coraza, de cualquier armadura…
Quedo totalmente desnuda frente a tus pensamientos y a tus palabras…
Pero no me importa…
No me das miedo…
Porque después de tanto tiempo de conocerte,
de tantas palabras derramadas,
de tantas noches compartidas,
me convenciste que puedo confiar en vos…

1


