MUÑEQUITOS DE ARCILLA - II
Hernan A. Calvo - CLASSIC FICTION - 2031 words
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Summary
La lucha es siempre la misma, que sociedad estamos fabricando para el futuro. Es necesario que vivamos un mundo mas igualitario. Que el aprendisaje de nuestros hijos lo reciban donde corresponde que es el de los padres y las escuelas y no un televisor o m
MUÑEQUITOS DE ARCILLA - II
Sigo con rabia!. – Me siento mal!.
Creo que tengo todo el derecho, de estar en contra de semejante injusticia.
Que dolor!.
Sufro y hasta me dan ganas de llorar!.
Igual tengo que aceptarlo, veo que es una perdida de tiempo.
Que no puedo volver nada hacia atrás, lo único que queda en mi corazón, son únicamente ilusiones, que se rompieron por la cruda realidad, que descontado no puedo modificar.
Veamos en que quedo nuestro esfuerzo, nuestra inventiva y fundamentalmente nuestro amor.
El ideal de hermandad, de ingenuidad, de pureza, ya que salieron, mis muñequitos, repito de mis dos manos, de mi alma.
El juego es macabro!.
La bruja muy dura, sin una palabra.
Por que tanta maldad?.
Pareciera que nuestra ardua labor, no tiene ningún valor, pero la verdad de la situación es lo real, nos robo todo nuestro trabajo, nuestro esfuerzo y nuestro amor.
Únicamente nos queda mirar como espectadores de una película, detrás de un vidrio.
Cualquier vidrio, con dolor, veremos las brutales diferencias de clases sociales que organizo.
Me pregunto por que tanto contraste de una clase a la otra.
Así y todo, es como sí ninguno ni siquiera esta conforme con su clase. Porque dentro de una misma clase social, se tratan como aves rapaces.
Las clases altas teniendo todo, no se conforman con nada.
Las familias se forman en base al poder económico, que pueden ostentar u obtener.
Seres egoístas, que el único amor que tienen, es al dinero, las joyas, las propiedades, el poder.
La palabra amor, afecto, para ellos no existe, sus hijos maman desde la cuna, toda esa hipocresía.
Se envidian, se roban, se asesinan, para tomar lo del otro o lo de todos, da lo mismo.
Tienen la moral muy enferma, diría, sin remedio, no les importa nada de nada, con tal de acaparar bienes.
Las clases que van en descenso social, no les van en saga, se comportan en forma muy parecida.
Hasta los últimos, en la escala social se matan de un puntazo, por no compartir con un igual, un pedazo de pizza, sacado de un tacho de basura.
- Donde esta la falla?…
Pero, porque no empezar tranquilos, en una noche serena, después de un agotador día de trabajo.
Nos ponemos con ingredientes seleccionados, a hacer una rica comida, elegimos un buen vino, ponemos la mesa, para nosotros solos, sin tele, sin radio, en la intimidad de nuestro ser.
Sin compartir nada, de nada, con nadie.
- Porque será?...
Luego nos ponemos a leer, mientras vamos haciendo la digestión, de lo que almorzamos o cenamos, que es dolorosamente, comernos a nosotros mismos.
Sin darnos cuenta, imitando a los reptiles, nos estamos comiendo la cola.
Nos estamos fagocitando a nosotros mismos en el matadero de la sociedad que vivimos, que nos esta destruyendo brutalmente.
Como notaran, somos los tristes muñequitos.
Si somos honestos y queremos ver la realidad, es lo que estamos haciendo con nuestra vida.
Realmente, somos consecuencia de los cambios que produjo, desde que se apodero de todos nosotros.
¡Perdón de nuestros muñequitos de arcilla!.
La bruja de nuestra historia.
No nos hagamos los distraídos, entramos en esta categoría, la gran mayoría de todos nosotros.
Si quieren con particularidades, sin hacer comparaciones, ni tomar como ejemplo a nadie, somos una comida a gusto de cada uno.
Algunos le ponen mucho egoísmo, todo lo que puedan de materialismo, una bolsa entera de vendernos por dinero, por favor nada de amor, podría cortarla.
Fundamental, una porción grande de peleas familiares, bastante trabajo, si es posible, el realizado por otros y los beneficios, todos para uno mismo.
Cumple la función de una vitamina social y suena más rico.
Por favor: En el preparado, ni un minuto dejar de robar todo lo posible, a propios o ajenos, una buena cantidad, no importando por ejemplo que la familia de otro, quede sin trabajo o en la calle.
De acuerdo a la habilidad con que se realice, casi no se nota en la preparación total.
Esencial, unas rodajas de hipocresía, un poco de cinismo, no mucho, se notaria y es muy picante.
Unos pedacitos de engaños propios y compartidos a gusto, le dan buen sabor, aunque se desgrane el amor, prometido para toda la vida.
Para continuar cubrirlo con mucha maldad, y para finalizar, condimentar con odio, envidia y rencor, todo a gusto del consumidor.
Como toque final, para terminar un poco de sangre del diablo.
Por fin el plato esta para ser consumido.
¡Se logro un exquisito muñequito de arcilla! (nosotros), o como quieran llamarlo: ¡un ser humano!.
Tomando al azar en la escala, de especimenes comunes, nada de raros, repito, bien comunes les da lo mismo cualquier comida que preparen.
Como ya largaron, y no estudian mas, tampoco tienen trabajo, ni que hacer y se levantan tarde, la preparan cuando ya nadie tiene hambre.
Están en depresión o en bajón, no se juegan por ellos mismos, por nada, ni por nadie.
Tienen la autoestima tan baja que no les importa como salga cualquier porquería que preparen.
Pero son así, o llegaron por las enseñanzas la educación y la sociedad que les dimos, y son simplemente como están.
Llenan una olla, con comidas enlatadas, de todo tipo de porquerías, de 380 cm. cúbicos, cada una.
No les importa la proporción que pongan, como será, que ni siquiera miran, que es lo que contiene cada lata.
Nadie los puede criticar, porque los llenamos de muchas cosas materiales, para no jugarnos como verdaderos padres.
Les dimos todo fácil, pero como padres estábamos con él, únicamente en su mente y su necesidad.
Mientras nosotros: En engaños, o trampas con amorcitos, o de trabajo en trabajo para conseguir más bienestar económico.
Y en todo el día para él: Ninguna palabra, ninguna enseñanza, ningún juego, ninguna sonrisa, ningún beso.
A lo sumo cuando ya esta dormido, a las doce o una de la madrugada, cuando uno por fin llega a casa.
Un beso automático en la frente de su hijo, sin sentido, no sintió ni el calor ni el amor del padre.
Que puede sentir estando dormido, y el padre convencido de que con ese beso, ya se da por cumplido.
A la vez nuestros hijos van creciendo, pasando todas las etapas de su vida, con la única compañía del monstruo luminoso.
El achata cabezas, metiéndole en su mente un matete de conocimientos, muchas veces destructivos.
O seguro, fuera de su alcance y captación por falta de conocimientos.
Falta de maduración para poderlos adquirir, con el verdadero sentido y la justa profundidad, y por su corta edad no discernir, lo real de la fantasía.
Esto lo hacen dentro de nuestro hogar, sin colegios ni maestros.
Pero son tan repetitivos los mensajes subliminales, y las enseñanzas que mandan, muchas veces sobre temas velados, mas para ellos, que son nuestros hijos.
Pero no nos dejemos engañar, están totalmente estudiados, con un fin destructivo y macabro, la bruja del cuento, se sigue dando el gusto.
Mientras tanto nuestros chicos, la reciben como algo natural, y esta información les queda grabada, que digo grabada, les queda incrustada en la cabeza.
En el fondo, el fundamento y la finalidad de toda esta estrategia, es crearles la ficción, de que todo esta cambiando para mejor y con mas libertad.
En realidad, si nos ponemos un momento a analizar la situación que vivimos, lo cierto es que estamos metidos un circulo vicioso.
Los dirigentes son los mismos desde hace treinta o cuarenta años, gobiernan para aproximadamente dos millones de habitantes que viven con holgura, manejan todos los resortes del poder.
Entregándonos lastimosamente el país y robándonos al resto de los treinta y ocho millones, que estamos cada vez más pobres, sin salud, sin educación, sin seguridad.
Para mejor manejo, nos están destruyendo nuestra cultura, el ejercito, lo que lleva a que perdamos definitivamente la soberanía del país, vamos en un pronto camino hacia eso.
Creando vericuetos o justificaciones jurídicas, para que siga todo igual, se produce la recirculación de las elites.
Unos gobiernan, cuando se desgastan toman la posta los otros, que en definitiva son los mismos, y nos dibujan cambios para que nada cambie.
Es la bien amada globalización, el saqueo de los países.
La guerra, la violencia, la droga, la moda, el sexo, lo último en tecnología, el deporte, pero no como diversión genuina, sino todo por el bendito dinero.
Cuidado con que a alguien, se le de, por sacar algún pie del plato, lo tildan de marxista, anarquista o loco.
Ésta gente lo prepara y le sale todo a medida, igual que el saco y la corbata que usan.
Como estaremos de mal, que ni nos damos cuenta de las dos posibilidades que vivimos, la real, la nuestra, la de todos los días, sin saco ni corbata.
Con todas las necesidades, el hambre, las miserias y penurias que tenemos que pasar a diario, como humanos.
Y lo que nos hacen ver, desde el monstruo, en la otra vereda, el otro mundo.
Nos muestran, como algo natural, la podredumbre, la información de la desinformación, el lujo y la ostentación, que nos lo introducen, desde la pantalla luminosa.
Lo único que en realidad le interesa a esta sociedad es meternos en un consumismo brutal.
Estamos tan desubicados y aturdidos, que no tenemos ojos para ver con frialdad y objetividad, esta realidad.
En cambio nosotros, los muñequitos ciegos, estamos contentos y convencidos de lo bueno de nuestro instructor.
No nos damos cuenta, que en realidad estamos dejando a nuestros hijos, con un monstruo.
Que a la larga, tanto a nosotros como a nuestros hijos, nos destruye, hagamos pie, seamos honestos, no les dimos nada, son nuestros hijos, es nuestra juventud.
Muchas veces, están tan faltos de todo, que hasta cuando ponen algo a cocinar para ellos mismos, estando solos, se le quema todo, mientras vuelan con la poca droga que pudieron conseguir.
Luego, están como locos, pensando de donde van a sacar, para la próxima entrega.
La sirven sin condimento, ellos están igual, sin la sal de la vida, sin la fuerza necesaria, sin amor, comen como venga aunque ellos, el lugar y la mesa estén todos sucios.
Que hicimos?.
- Son muchos, son nuestros hijos, son jóvenes y los estamos matando señor!.
Aunque habría muchos mas tipos de muñequitos, para seguir nombrando, pero por gusto me impresionan estos últimos, son la gran mayoría.
En general muy pobres, con su quintita y algunas gallinitas en el terrenito del fondo, para ayudar un poco en la comida, con el mísero sueldo que entra en la casa.
Para colmo siempre son varios a la mesa, los propios y como aprendieron naturalmente a compartir, los ajenos.
Cocinan en una olla grande de barro, muchas veces en una cocina a leña, una polenta con un poco de tuco, o unos guisos, de esos que uno termina chupándose los dedos, muchas veces lavados.
Por el amor que les ponen esas madres en la preparación y con la ayuda de la quintita, igual quedan exquisitos.
Además: Uno la va comiendo con el perfume del pan casero hecho esa mañana, que queda impregnada su fragancia en toda la casa, le da un aroma calido, el de un hogar de verdad.
Donde se huele el amor y la transparencia de la humildad.
Tendríamos para fundir esta triste realidad, para que nos sea digno vivir, desde adentro de nosotros mismos, viendo estas realidades, y tratar de vivir sin cruces, o culpas.
– Para que!.
Tomar en cuenta y poner en práctica palabras como, hijos de un mismo Dios, hermano, respeto a uno mismo y a los demás.
Rescatar los valores morales, compartir, ayudarse y ayudar, amor a uno mismo y a los demás, humildad, decencia, ética, trabajo, amor a la tierra y a la patria.
- Es mucho?.
Pero seamos concientes y veamos que por el camino que vamos, si no cambiamos, la destrucción es inminente.
Si lo pensamos con humanidad, con lo poquito que vayamos cambiando, si somos muchos, es la forma de arrancar.
Pero intentémoslo de verdad, aunque creamos que no vale la pena, que somos un granito de arena.
Pero si este granito esta cargado con amor, con el tiempo se hace carne.
Se hace una forma de vida, una costumbre, en cada uno de nosotros, para bien, nos engrandeceremos como personas.
Tal vez nos achicaremos de bolsillo, pero esto con el tiempo se trasmitirá, se ira notando y se multiplicara, y si lo logramos, viviremos por fin en un mundo mejor.
Recién ahí podremos fabricar muchos mas muñequitos, sin temor a ninguna bruja.
HERNAN A CALVO

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