LAS VIDES Y EL SEÑOR
Hernan A. Calvo - CLASSIC FICTION - 3076 words
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Summary
Tratar de mostrar un camino, que nos lleve a una nacesaria evolucion espiritual.
Es la union de lo humano, la naturaleza y lo que nos brinda y por ultimo lo divino que es nuestro fin ultimo
Las Vides y el Señor – Primera Parte
Desde lo más alto de las montañas, de nuestras plantas seleccionadas, después de muchos años, protegiéndose, unas a otras, formando hileras, obtenemos nuestros tupidos racimos, de las mejores uvas.
Son las vides más fuertes, me refiero a las que sufrieron todos los vientos, los soles, las heladas, la nieve y las lluvias.
Lógicamente, Luego de todos esos cambios producidos por la naturaleza, nos dan el júbilo de los mejores frutos, de ahí su exquisito gusto, con lo cual, luego de tantos cuidados, obtenemos nuestro elixir.
Que es el mejor vino, en un proceso que nos viene acompañando, ya hace miles de años.
Las uvas, nos entregan toda su pulpa, con la cual procesamos el mejor producto, pero para que esto sea así, aplicamos conocimientos ancestrales.
Como, el cuidado de las plantas, la poda, la recolección, el trabajo y las maquinarias necesarias, para obtener nuestra bendita bebida.
Luego incorporarla en los mejores toneles, de la mejor madera.
Por ultimo, lo esencial, el arte de nuestros expertos y para terminar, fundamentalmente el tiempo, éste le da el acabado especial.
- Ahí pareciera que se termina todo!.
- Pues, no es así!.
Extraída la pulpa, obtenido el delicado vino, el hombre común, el que no tiene la necesaria sensibilidad, cree que solo queda el desecho, el hollejo triturado y las semillas que son burdamente descartadas.
- ¡Que equivocados estamos!.
- No debemos pensar así!.
El hollejo es su cuerpo, que vuelve a la tierra para enriquecerla, y las semillas su continuación, su futuro como especie, su alma, que a su tiempo se ilumina, germina y vuelve a la vida, para que sigamos sirviéndonos de ella.
Las almas grandes, pareciera que imitan a nuestras amigas las vides, nos dan todo de sí, nos enseñan todo.
- Nos muestran el camino.
Ya lo hicieron seres sumamente especiales, como Jesús, Crishna, Buda, Mahoma, y todos los grandes hombres que existieron en la humanidad, nos entregaron hasta su última gota de sangre.
Al igual que el fruto de nuestras preciadas uvas.
Como el ser humano de aquellos tiempos, ni el de nuestros días tampoco, esta preparado espiritualmente, y desgraciadamente no los comprende.
Por tal motivo, sin más ni más, los elimina.
Primero los hace padecer, para escarmiento de los demás, luego los mata despiadadamente y los manda a parar por nuestra crueldad, bajo la tierra.
Al poco tiempo, éstos seres por su grandeza, su entrega, su luz, se incorporan como hoguera encendida dentro del corazón del hombre, para todos los tiempos.
- Sí!.
Siguen eternamente vivos, como esa pequeña semilla de vid.
Esta es la verdadera importancia que debemos darle, a la comparación, de lo humano con lo divino.
Las Vides y el Señor – Segunda Parte
Sigamos de a poco, con pequeños sorbos de esté fuerte vino pesado, obtenido de nuestras preciados viñedos.
Pero, sentémonos cómodamente en estas banquetas, a la sombra de nuestro querido y viejo árbol.
Con el vino subiéndonos un poco a nuestra cabeza, vamos a conversar o filosofar un poco.
En éste casual y hermoso encuentro, con ustedes los jóvenes, nuestro futuro.
Primero vamos a irnos conociendo, seguro que en algunas cosas lógicamente coincidiremos, en otras no tanto, y en las restantes para nada.
Lo esencial en el juego es ser honestos, y jugar cada uno con su verdad, incluso sí es necesario defenderla con fuerza.
Tratando aunque como humanos nos sea muy difícil, tratar de no ser obcecados, e intentar escuchar atentamente la verdad de los demás.
Que mas de una vez, muchas verdades no estan en los viejos, sino en los que tienen mas capacidad para observar.
Pero, sí nos esforzamos en lograr esto, es un hecho, de que con lo que nos puedan aportar los demás, esto nos ayudara en nuestra ruta, hacia la evolución espiritual.
Tomando cada uno para sí, lo que nos pueda ir completando, como verdaderos humanos.
Para nosotros, hombres como mujeres, el mecanismo debiera ser sencillo, con el paso del tiempo y el mutuo conocimiento, comenzaremos a compartir algunas pequeñas cosas, mas tarde llegara el momento de comprendernos.
- ¡El tiempo es como el agua del rió seguirá y seguirá su curso imperecedero!…
Luego se lograra el momento, en el cual prácticamente no necesitaremos hablar, para percibir lo que piense, o sienta cada uno.
Ahí realmente, comenzara la necesidad del otro, nos preguntaremos: Que necesita, donde esta, ni bien lo vea le cuento. ¡Me ayudara a solucionar tal cuestión!.
- Me preocupo, cuando estoy sin él, lo extraño mucho, es como si me faltara algo de mi mismo!.
Recién ahí, comprendemos que hay un sentimiento profundo.
Con mucha suerte aprenderemos a ser amigos, pero tiene que ser el que lo merezca, y tener mucho cuidado con el elegido.
Esto que va ahora, es muy importante: No crearse, ni creerse falsas ilusiones, o expectativas, por un afecto mal correspondido.
Tener mucho cuidado con esas engañosas amistades, posteriormente podemos sufrir angustias, desilusiones, peleas, rencores y odios.
El elegido, tiene que ser el que cargue con el tremendo peso que tiene la palabra, muchas veces bastardeada. - ¡Ser un verdadero amigo!.
Esta persona, que se precie de amigo, debe hacerse cargo de toda la importancia y la profundidad que encierra la palabra, la expresión muy profunda, amigo integro.
De mi parte, en él pondré toda mi alma, mi entrega, mi corazón, ante su necesidad, mi casa estará siempre abierta de par en par, a un amigo de verdad.
Lastima muy difícil de encontrarlo, pero aun no pierdo las esperanzas. ¡Ya pasó la mitad de mi vida y por desgracia, aun no lo encuentro!.
Será porque soy muy puro y exigente y exijo lo que brindo, y es extremadamente difícil encontrar quien reúna las condiciones que uno sueña encontrar en el otro.
Lo mismo ocurre con nuestros Parrales, no da lo mismo cualquier uva para lograr nuestro preciado vino, una uva distinta podría cambiarle el gusto, con las personas ocurre lo mismo.
El amigo de verdad, el que uno sueña atravesar en la vida, en las buenas y las malas, haciéndose cargo de todas las circunstancias.
- ¿Que difícil?.
Igual no me siento triste ni solo, porque aun se puede compartir la vida con seres espirituales, me refiero a las buenas personas.
Los seres grandes por su entrega, los simples de corazón puro, la gente que realiza una actividad con amor, los humildes, los que hacen cosas o se juegan por los demás, sin ningún interés posterior.
Los enamorados para toda la vida, los idealistas, que quieren cambiar el mundo para mejor.
Los ambientalistas, los ecologistas, que defienden con uñas y dientes la naturaleza, que el hombre, ferozmente esta destruyendo.
Pensemos seriamente, en que cada uno de nosotros somos una joya inigualable, única, valemos por lo que llevamos dentro, aunque la sociedad quiera engañarnos dándole importancia, únicamente a lo que tenemos o mostramos por fuera.
- No es así!.
Lo mismo pasa con las uvas, hay muchas vistosas, de gran tamaño, hermoso color, pero al probarlas nos damos cuenta que son aguachentas, sin el necesario gusto, dulzor y sabor.
- La verdad esta adentro de las uvas y de nosotros!.
Las Vides y el Señor – tercera parte
Desde ahora con toda humildad, sin soberbias, con total simpleza y honestidad vamos a jugar esta partida, aunque en el fondo, somos iguales.
Lo único que nos diferencia es la edad y la cantidad de experiencias vividas y naturalmente la inteligencia, con la cual cada uno que vino al mundo.
Para los que me consideren un maestro, aunque no creo que me corresponda porque es muy grande el titulo, a esos intentare trasmitirle alguna fuerte experiencia que haya tenido en la vida.
De esas experiencias, que primero te hacen sufrir, te marcan, pero cuando pasa la tempestad, sos un poco o bastante más sabio.
Para los que me consideren su guía, ahí estaré para mostrarle algo nuevo del camino que estamos transitando hace miles de vidas, mas las que estaremos después de ésta, en el futuro.
Para los que me consideren un hermano siempre tendrán mis brazos abiertos, para una mano, o un fuerte abrazo.
Para los que me consideren un amigo, a esos les digo, no faltare nunca a una cita, ni tampoco les fallare, bajo ninguna circunstancia.
Para los que me consideren un juez, a esos les pido perdón, como dijo Jesús en la ocasión de María Magdalena, con gran certeza sobre arrojarle las piedras.
Tampoco estoy libre de culpa, té pido, mírate al espejo, te veras a tí mismo, y que mejor juez que uno y su propia conciencia.
Para los que me consideren delicado, seré suave, como la pluma de un ave.
Para los que me consideren un enemigo, primero se los agradezco por darme un lugar en el juego, y prometo seré un gran enemigo, que va a dar batalla en todo el campo de juego.
Dejando en claro por mi honor, si es preciso para no inclinarme ante nadie, pagare si es el costo, con mi vida la partida.
El Señor me regalo esta personalidad, no deje que nadie piense ni decida nada por mí.
- Por su puesto que me equivoque mil veces!.
Ahora como su amado hijo, espero me regale un tranco mas de vida, para esperar las próximas mil equivocaciones mas, querrá decir que aun estoy vivo y que sigo equivocándome y aprendiendo para su gracia.
Agradeciéndole todo lo que me haga gozar o sufrir, para pasar las dos posibilidades que me regala, que es seguir adquiriendo sus enseñanzas.
Si éstas, me siguen dando más experiencias, dando ideas y oportunidad de aprender seguiré largando hijos, como decía, un gran escritor, Cortazar, del cual aprendí mucho, nos destapo la cabeza a los jóvenes, en aquellos tiempos. Lo mismo que hacen las botas o damajuanas de vino que nos regalas muchos tragos de su exquisito elixir
Cortazar, justamente en uno de sus relatos vomitaba conejitos, también yo los voy a ir largando, y todos estos amados hijos míos, a la larga se unirán y serán uno solo.
Realmente, les puedo asegurar, como pude comprobar, que en altos estados de meditación, podemos volar a otras vidas anteriores, en distintos momentos históricos.
En los cuales me vi. como persona, con la misma imagen, el mismo semblante, con distintas vestimentas, de acuerdo a la época, pero fui y soy el que soy, en esta vida.
Y tengo dudas, si en esas vidas anteriores, como el tiempo es cíclico y no tiene ni principio ni fin. ¿ Sigo vivo o no?, en otro lugar o vector del tiempo!.
- Porque no?
Si el tiempo es el mismo, si somos parte, continuación total o parcial, de nuestros ancestros y con el tiempo seremos continuación de nuestros hijos o sus descendientes.
Con nuestros Parrales pasa lo mismo, cada uva que producen, tiene el mismo tamaño, el mismo color, el mismo tinte, el mismo e inconfundible gusto, son únicas, no tienen nada que ver con otros Parrales, ni el inconfundible gusto de nuestro vino.
Pero vean el proceso, la planta al despuntar la primavera renace, se llena de hojas, luego florece, de ahí sus racimos que nacen hasta la obtención de nuestras uvas, luego la recolección del fruto.
Viene el otoño, la caída de sus hojas, hasta llegar al invierno, llega la muerte de nuestras plantas, ahí las podemos podar, sin perjudicarlas, y en nuevo proceso renacen nuevamente en la primavera, y el fruto que obtenemos al año siguiente es el mismo, idéntico al del año anterior.
A nosotros los seres humanos nos pasa lo mismo, lo que las plantas hacen en un año, nosotros lo hacemos en una vida.
No podemos sustraernos, somos igual que nuestras amigas las plantas: Tenemos que abrir los ojos, y darnos cuenta que somos naturaleza!.
Las Vides y el Señor – Cuarta parte
Me pregunto, el porque de la convivencia, con seres que estamos en distintos estratos de evolución espiritual, para llegar a ser parte del gran Dios.
Así, podría seguir con muchas opciones, lo que si es cierto, es que tenemos como seres humanos, un tiempo para gastar en el carretel de la vida, que se va perdiendo o ganando.
Esto se da de acuerdo a lo que hagamos con cada segundo, del tiempo que tenemos asignado en esta encarnación.
Somos luz, somos fuego sagrado, somos energía, que cuando ésta, encuentre la paz volverá a su fuente y en un nuevo ciclo renacerá, y luego a otro, que se repetirá incontables veces, hasta la eternidad, y nos acompañara nuestra pequeña semilla de vid.
Como seres humanos no debemos descuidar nuestra esencia, como la conserva nuestra amada semilla, ella no muta, no cambia, nos transmite su propia continuación.
La esencia, tiene que tener en tu vida, una importancia vital para tu persona, sin esa parte, no eres, ni somos nada.
La esencia es una mezcla de todos tus genes, en estos, traes a todos tus ancestros, familiares anteriores a tu existencia.
Son los patrones de todo tu pasado, toda tu inteligencia, toda tu sangre (que es en parte la sangre de Jesús) y todos tus nervios, imagínate que valor tienen.
Si quieres ahora imagínate con muchos millones de dólares, pero sin genes, sin pasado, sin inteligencia, ni sangre y nervios, esa montaña de bienes o dinero no tienen ningún valor real.
Incluso se puede esfumar todo lo material.
- ¡se tiene y se pierde!.
En cambio si no tienes esencia, pierdes lo que te hará volar en el tiempo, con nada más que esto, somos seres inmortales.
Repito nuestra esencia esta incorporada al alma, es mas, es el motor de nuestra alma.
Es lo único que cuenta realmente de nosotros, es lo que con un poco de esfuerzo por ser mejores, mas experiencia y luz, tendremos una próxima vida, un poco mas elevada, con mas luz, lógicamente estaremos mas cerca del creador.
Las Vides y el Señor – Quinta parte
Uno es como la hoja gigante, pero arrugada en otoño, de una planta de vid, llevada por el capricho de los vientos.
Mí vida fue como esa hoja, una sucesión de acontecimientos, casualidades, rumbos fijados de arriba, desde antes de mi nacimiento, imágenes, hechos que se me vinieron encima en el torbellino y locuras por las ganas de vivir.
Pero el tiempo es el señor, pasan los años y después de tantos golpes equivocaciones y cada tanto algún acierto, uno va siendo más experimentado.
Es lo que con humildad quiero transmitir, la conclusión es que no somos nada.
Hasta los más grandes hombres de toda la historia de la humanidad, han estado únicamente unos segundos, en relación a todos los tiempos, nos dejaron lo suyo, seres así merecieron haber nacido.
Pero contando toda la eternidad, nos dejaron su obra y por lo que se brindaron, los guardamos como ejemplo, en nuestras mentes, en las bibliotecas por sus legados.
Excepto uno, que por su grandeza dicen y muchos creen que lo mataron.
- Pero no, no!.
- No lo pudieron conseguir, y no lo van a conseguir nunca, a lo eterno, a lo inmaterial, no se lo mata!.
No lo entendimos ni cuando estuvo entre nosotros, hace dos mil años, ni en nuestros días tampoco, nació esta vez en la pobreza, y vino con gran humildad, a enseñar y predicar su palabra a los pobres de espíritu.
- Que difícil ¿ no ?.
Hay un hecho, el más importante para el que se preparo durante toda su vida, por el cual vino a estar entre nosotros y nos lo dejo como enseñanza y legado para todos los seres humanos.
- No es ni mas ni menos que la ultima cena!.
En la cual se reúne con sus apóstoles, les da a cada uno un trozo de pan, y terminada la cena un sorbo de vino, nuevamente nuestro preciado vino.
Con esto simbólicamente y entendámoslo para todos los tiempos, les estaba representando que se introducía dentro de cada uno de ellos forma inmaterial.
Esta es la ceremonia de la misa, cuando es consagrada la ostia, se transforma en él mismo, en Cristo.
Cuando la tomamos, hace lo mismo que hizo en su momento con sus discípulos, se incorpora dentro de todos nosotros, transformo su cuerpo en un humilde pan, y su sangre en vino sagrado, para morar dentro nuestro.
Pero es único, El todo lo puede, mágicamente sigue vivo, y lo hace en forma muy original, y aunque pocos lo vean, eligió dividirse en tantas partes, como seres humanos somos, y vive ciertamente, de verdad, dentro de todos nosotros.
Aunque muchos lo tengan aun dormido y no lo hayan visto, ni notado, es un hecho de que tarde o temprano, verán que esta dentro de cada uno de nosotros.
Los que no lo vean en vida, lo verán al irse con él hacia la otra vida y verán un sol dorado, desprendiéndose de él y la refulgencia de su luz de amor, dentro de cada uno de nosotros.
Y aunque haya hecho milagros como transformar en agua en vino (nuevamente el vino), hacer que anden por si solos los paralíticos, que vean los ciegos, que vuelva a la vida Lázaro, eso no es nada, los milagros son para los malos cristianos, que necesitan ver para creer.
Lo que realmente cuenta, lo importante es que es inmaterial, esta en un mismo momento en todos lados, que es eterno, que esta vivo.
Cuando quiere y lo necesitamos y mas de una vez por la vida que llevamos, no lo merecemos, igual se nos materializa ante nuestra vista, ante nuestro corazón para darnos muestra y la fuerza de su presencia y juega con nosotros.
Cuando somos concientes, de su presencia desaparece, con esto nos quiere decir que siempre esta y estará adentro de todos nosotros.
Cuanta mas importancia tiene todo esto, que mil milagros, si éstos nos hacen falta, hagámoslos nosotros, únicamente con fe verdadera en Dios.
Seamos mas sanos y limpios, tengamos primero un gran amor hacia nuestro Padre, vivamos con sus enseñanzas, seamos de corazón puro, vivamos con amor, entregándonos y haciendo siempre algo por los demás, que es hacerlo por el Señor, y tercero, tratemos de ser muy, muy pero muy humildes, si reunimos estas condiciones básicas, pero difíciles, lo veremos a él.
De mi parte lo vi al transportarme en una meditación.
Es tal cual, la imagen del Cristo de la Misericordia.
Se desprendía de su pecho un sol dorado que inundaba todo, llenándome de un estado de felicidad y paz imposible de igualar por nada en la vida.
A veces lo siento dentro mío, le pido y le agradezco constantemente en todos los actos de mi vida, en los pensamientos de todos los días, con estas simples palabras.
- ¡Jesús en vos confió¡.
Con fe, recibo su ayuda inmediata, y lo llamo sencillamente Espíritu Santo.
Seria hermoso que ese espíritu se derrame, como el jugo de nuestras uvas, sobre todos los seres humanos que habitan nuestro planeta, transformándose en una bebida de amor universal, sin iglesia o con todas.
HERNAN A CALVO

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