Apolo XIII

peregrino  - FICTION (See also: CX "Literature: special interest" codes which may be used in conjunction with codes from Section F) - 914 words

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Summary

Un cielo poblado de estrellas es un manto común en el espacio...

Un cielo poblado de estrellas es un manto común en el espacio...

APOLO XIII

Tantos años de preparación, tantos esfuerzos; habían valido la pena…
La catedral lucía imponente, la bóveda parecía no existir. La iluminación superior, tenue pero abundante, asemejaba a un cielo poblado de estrellas. Una multitud se había ubicado desde temprano para participar de la esperada ceremonia de coronación. Lo que resultaba insoportable era la temperatura, sofocante, casi asfixiante. Eran momentos de tensión. La preparación había sido prolongada pero la vivencia superaba cualquier situación recreada anteriormente…
Allí estábamos. La ceremonia previa había sido todo un éxito. El protocolo fue cumplido en tiempo y forma. Los representantes de los estados amigos me habían trasmitido la sensación de que esperaban con optimismo el inicio de ésta, una nueva etapa, que permitiera estrechar lazos y superar diferencias. La ausencia del de Moravia esta esperada. Claro, me atribuían la ocupación de parte de su territorio, y con razón. Lo había decidido y solicitado a mi padre cuando supe que, ante su agonía, se acercaba mi coronación. Fue una decisión estratégica. Favorecidos por las condiciones económicas y climáticas, y después de rearmar a nuestro ejército, la posibilidad de realizar una ocupación del territorio era altamente favorable. Luego, este avance nos permitiría posicionarnos mejor en las negociaciones por la salida al mar. Ahora, el momento crucial: la coronación. No es que no tuviera buen estado, pero la sensación de encierro, la falta de oxígeno, esta temperatura tan elevada…, las luces de las cámaras, los flashes… Vi acercarse la corona, me pareció que se desplazaba, la vi desdibujarse, sentí que mis piernas se derretían…
-¡Hola, Houston! Aquí Apolo
-¡Hola Apolo! Aquí Houston, los recibimos claro y fuerte, ¡adelante!
-No hemos podido reparar la placa de control de la temperatura. La actual es de cuarenta grados y continúa subiendo. Esperamos indicaciones para evaluar alternativas. Estuve inconsciente unos segundos. Estamos a punto de deshidratarnos…Estamos intentando hacer un by pass con el sistema de procesamiento. En pocos minutos sabremos si hemos tenido éxito.
Estábamos entrenados para la sensación de encierro y para afrontar dificultades no esperadas, pero esta situación ya había hecho fracasar la misión y ahora ponía en riesgo nuestras vidas…La temperatura, sumada a la incomodidad de los trajes, hacían insoportable la estadía en la capsula. Me concentraba en el exterior: en la inmensidad poblada de destellos tenues…
A pesar del malestar y la sensación de agobio había logrado mantenerme en pie, aunque tenía la sensación de haberme ausentado de una parte de la ceremonia. Sentí el peso de la corona sobre mi cabeza, respiré profundamente.
-¡Hola Apolo! Aquí Houston. Hemos simulado una situación de incendio parcial en la cápsula, la computadora central responderá en pocos minutos a la situación de emergencia planteada. La acción de los extinguidotes, mas la cancelación de toda actividad no esencial permitirá reducir la temperatura entre cinco a diez grados por aproximadamente una hora. En ese lapso deberían estar ingresando en atmósfera, la reducción de velocidad sumada a la disminución de la temperatura deberían darles condiciones de supervivencia… ¿Me tomaron?
Había entendido el mensaje. Si no nos deshidratábamos completamente y si en una hora ingresábamos en atmósfera…, y si la temperatura exterior…, habían hecho todo lo posible; estábamos librados a nuestra suerte…
-¡Bien Houston! Gracias
Ahora solo restaba tomar el cetro, soportar el peso de la corona, el calor ambiente, las cámaras, los flashes, la multitud que parecía haberse subido a mis espaldas y que murmuraba y taladraba mi cerebro. Solo tenía que recorrer la alfombra roja hasta la puerta de salida…, luego bajaría cuidadosamente los peldaños… y ¡a disfrutar de las celebraciones! Y ¡a olvidarme de las recomendaciones de seguridad! ¡si hasta había tenido que usar chaleco antibalas!. Inteligencia insistía con la posibilidad de un atentado por parte de los servicios secretos de Moravia.
-¡Funciona, funciona! ¡La temperatura está descendiendo! Houston, comenzamos a ingresar en corredor de descenso.
-Ok, Apolo. Todo en orden; continúen con maniobras programadas.
Ingresar en el vector de descenso es como comenzar a recorrer la alfombra roja del camino de salida. Estábamos cada vez más próximos a trasponer el umbral de nuestra salvación.
Hubiera querido transitar este último tramo corriendo…
Moravia había desarrollado un misil tierra-aire, pero todavía estaba en etapa de prueba. Allí sí que nuestros servicios habían actuado con eficiencia detectando la base sobre el Mar Tirreno. Deberían tener muchas dudas sobre su efectividad porque ni siquiera se atrevieron a lanzar uno durante el conflicto.
-Houston, ingresamos en tramo final. Las coordenadas son las previstas en el Mar Tirreno próximo a las costas de Mora… ¿Qué fue eso…? ¡Houston recibimos un fuerte impacto, perdemos el control, nos desviamos de curso…!
Había logrado trasponer la puerta. Ahora, a descender pausadamente los escalones en medio de una noche tan calma… ¡Se incendió el cielo…! ¿Un meteorito..!?
-Hola Apolo… ¡Responda tripulación! Aquí Houston…Adelante, Apolo…responda, tripulación…!





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