El cuento de Hoy
hadainfinita
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Summary
Dedicado a una de las pesonas mas imporantes en mi vida. Mi abuela...
En un aula de escuela estaban reunidos los niños en torno a su maestra. Todos sentaditos en el piso con gesto de expectativa en el rostro. Se trataba de la hora de los cuentos y la imaginación. Cada tarde se sentaban allí, minutos antes de sonar la campana esperando oír una nueva historia. Esta tarde, su maestra comenzó de esta forma:
“Hoy voy a contarles sobre mi abuelita. Quiero decirles para comenzar que se trata de una mujer maravillosa con una fortaleza admirable a pesar de los dolores de la vejez. Su vida no ha sido fácil pero sí buena y gracias a Dios, aún está con nosotros”.
Los niños la miraban con adoración y sonreían pensando en sus propias abuelas.
“Mi abuelita es una persona llena de historias antiguas. Siempre me produjo gran placer escucharla hablar de esquinas que ya no están, de cines que hoy son confiterías y de edificios enteros que han desaparecido producto de la falta de cultura o la desaprensión de éste nuestro joven país.
Esta abuelita de quién les hablo, hoy tiene 90 años. Se ha sentado en el piso a jugar conmigo cuando yo estaba en la primaria, me acompañó de vacaciones a la costa y me leyó cuentos como a veces les leo antes de que suene la campana.
Pertenece a una familia de varios hermanos a los cuales ella ha sobrevivido. Sus padres no sabían leer y por esa razón es que ha perdido contacto con quizás, una familia mas extensa cruzando el atlántico. El amor era el alimento principal en esa casa.
Como ella era la menor de los hermanos, siempre fue la mimada y a quién en la medida de las posibilidades se le daban los gustos. También fue la responsable, no por obligación sino por decisión, del cuidado de todos ellos antes de morir.
Mi abuelita tuvo casi todo en la vida. Tuvo como les digo, una familia hermosa, luego un marido y un hijo muy emprendedor. Ese hombre es mi papá.”
La maestra enjuagó una lágrima que asomó en su ojo derecho.
“Tuvo una nieta y hasta una bisnieta, mi hija querida. Conserva aún su amiga de la infancia aunque se encuentra en peor estado de salud y por lo tanto no se ven tan seguido, pero esto no les impide hablar por teléfono y ponerse al día.
Ella está muy feliz con su vida y le encantaría olvidar sus achaques y dolores para salir a jugar o a pasear con nosotros como lo hacía de joven.
Pero ¿saben una cosa chicos?, ¿saben que es lo único que toda su vida deseó con locura y ni sus padres, ni hermanos, hijo, nieta ni bisnieta le han podido dar? Escuchen bien lo que les voy a decir: Mi abuela siempre quiso tener una abuela. Una abuela como la mía, con quien jugar, leer libros, pasear y salir de vacaciones.
Este es el cuento de hoy mis queridos niños. Y se los relato porque algún día ustedes van a ser abuelos también. Espero que ese día se acuerden de mi abuela Angélica y disfruten de sus familias como ella.
Ahora vayan a casa, tengan un lindo fin de semana y una linda vida. Nos vemos el lunes.”
Y mientras los niños se levantaban del piso, se saludaban y tomaban sus mochilas, pensativos; ella se quedó allí sentada. Cuando ya no quedaban niños en el aula sacó el teléfono celular de la cartera y discó un número previamente almacenado.
“Hola Abu, ¿cómo estás? ¿Me invitás con un tecito?...”
El hada infinita
15/5/08

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