Carta de Amor
Gize - - 611 words
- 277
- 10
- 2
- 2
Summary
Hoy escribo esta carta, sin saber para quién, si para ti o para Nietzsche…
Mayo, 19-2010
Pablo:
Hoy escribo esta carta, sin saber para quién, si para ti o para Nietzsche…
¿Recuerdas esa tarde cuando nos conocimos?, tú caminabas sin rumbo por aquella plaza, sonriendo a todo y a todos. Yo, indiferente a lo que me rodeaba, pero al verte sentí una extraña conexión entre ambos.
Teníamos tantas cosas que contarnos el uno al otro, que faltó tiempo. Llevabas un libro: Nietzsche –dijiste- me leíste un párrafo: “… ¡Toda mi voluntad no tiene otro objeto que remontar el vuelo, que volar en el cielo! Y ¿qué era lo que yo odiaba más que a las nubes y todo lo que te empaña? ¡Odiaba incluso mi propio odio, porque te empañaba! Detesto a las nubes que pasan,…” Ceraste el libro y nos envolvió un mágico silencio. Luego dijiste: Volar es lo único que mi entera voluntad quiere, volar dentro de ti.
Desde ese instante supe que éramos tú, tus libros de Nietzsche y yo. Cuando discutíamos me decías: -Estoy enojado con las nubes pasajeras, prefiero estar sentado sin cielo en un abismo, que verte a ti cielo de luz, manchado con nubes pasajeras. El bien y el mal mismo no son más que sombras intermedias, húmedas tribulaciones y nubes pasajeras.
Me preguntaba a quién escuchaba en esos momentos, a Pablo o Nietzsche te poseía y hablaba por ti.
En aquellas noches cuando teníamos que acostarnos con hambre por no tener que comer, con estruendosa voz decías: -Estamos enojados con esas mediadoras y entrometidas, las nubes pasajeras, mitad de aquello, mitad de esto, que no han aprendido a bendecir ni maldecir a fondo.
Nietzsche, por la mañana, por la tarde, y al acostarnos dormía junto a nosotros. Aprendí a convivir con los dos.
Te escribo esta carta en la plaza donde Nietzsche nos unió, para tratar de explicarte que hoy nos separó.
Si pudiera decirte con palabras para que me entiendas, que esas nubes hoy no son pasajeras.
Un pesar hay dentro de mi, al sentirme extraña a ti y a tu Nietzsche. Cómo explicarte que hoy me separé de ti, de tus besos, tu mirada, tu voz, tu piel, tu caminar, tus manos, tus libros de Nietzsche, de su gran retrato en el respaldar de nuestra cama.
Hoy no sé que quiero, como explicarte y explicarme que no se como amarte, como acostarme junto a ti, y pasar inadvertida esa mirada desde el respaldar de nuestra cama, que nos juzga cada noche cuando nos amamos, como darme cuenta que esas nubes son pasajeras.
Como volar hacia ti, si no se si eres tu o Nietzsche. La tormenta de confusión Nietzscheana que hay dentro de mi, me revela que hoy esas nubes no son pasajeras.






