Sentina
RonaldRipper - FANTASY - 5301 words
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Summary
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I
Por los bosques, libre caminas,
Bella criatura nocturna,
que al amparo de la compasiva luina,
a este manso lago
de hermosura lo iluminas
Tu figura bien contorneada,
detalla cuànta inocencia hay conservada,
¡ cuànta incorruptibilidad !
¡ cuànta exuberante beldad !
Del dìa huìste dulce doncella,
refugiàndote en la noche como estrella,
la maldad era tan contagiosa y arrogante,
que tu corazòn, la pureza quiso conservarte
Sobre tus desnudez me recuesto,
…la bondad y la ternura en ella encuentro
y mi espìritu, carcomido por la decepciòn
en tu olor y calidez
se embriaga de liberación
Junto a ti,
deseo permanecer siempre asì,
inmortalizar la noche,
mientras las caricias y las pasiones
se desatan sin derroche
Todo el tiempo, en damas venusianas
mi sed, saciarla yo buscaba,
con los ojos apagados
de mi penosa realidad
absurdamente yo escapaba,
…en el sabor de tus labios
encuentro la verdadera realidad
y en tu amor
el relato de cuàn grande
es tu divinidad.
II
Mi cuerpo, un muñeco desbaratado,
entumecido me levanto
con el corazòn pisoteado,
ante el espejo mi rostro observo ensangrentado
y la mirada vislumbrando
el anhelo desterrado
Una calurosa mañana
sin dejar palabras te marchaste,
junto al cielo ardiente
tu partida armonizaste,
mientras en inmensas gotas
que amargamente yo bebì,
sobre el frìo mármol
mi desgracia la vertì
Esta copa, el ùltimo testigo
de la delicia de tus labios,
de ella bebo y me embriago
como si aùn existieran
después de varios años
y en esta torturadora añoranza
deliro y deliro creyendo sentir tu cariño,
pero al final,
sòlo es como el juguete
de un solitario niño
Entre fuertes suspiros
el moho del pasado aspiro
y los mejores momentos
parecen escrituras de un viejo papiro,
donde las sonrisas sin temor quedaron
pues de mis lejanas memorias se borraron
Recuerdo las cartas
con palabras que se liberaban
de mi alma en pasiòn inundada,
la prodigiosidad de nuestros besos
buscando la fusiòn tan anhelada,
la frondosidad de nuestros torrenciales sentimientos
creciendo en desmedida,
todo de ti lo conservo en esta sentina
donde consumo mi vida
…en polvo reducida
III
¿ Quièn soy ?, ¿ què soy ?,
a oìdos de la razòn no soy nada,
sòlo una pieza no encajada
en el rompecabezas de una fantasìa equivocada,
un imprescindible viento
que sopla fuertemente
las cortinas en la madrugada
y que despierta a las infernales criaturas
de su existencia apagada
Soy un feroz lobo
que en la solitaria obscuridad
inquieta con su aullido
la vana tranquilidad
de los retrògrados dementes
que vilmente su mal esparcen,
pues saben que ante mi presencia
sus ilusas caricaturas se deshacen
Soy un fantasma que aterroriza
a las decadentes virtudes de la vanidad,
la glorìa de los àngeles caìdos
que destruyeron los muros de la mezquindad,
el vino màs preciado por la humildad
màs entregada al èxtasis de la pasiòn,
el origen de la insaciabilidad bestial
de una voluptuosa y eterna canciòn
Soy la prematura muerte
de los condenados a los abismos de la soledad,
el lirio que al dejar marchitarse
conduce a la interminable infelicidad,
la sinfonìa ardiente
que impele a destruir
los glaciares de la indiferencia
y de la desnuda inocencia
y la suavidad de las caricias
la indudable consecuencia.
IV
En la obscuridad siento tocarte
y el desesperado latido de tu corazòn
armonizarse escucho junto al mìo,
mis labios en tu cuerpo hundièndose
y el sudor que lo recorre
a mi piel aferràndose.
¡ Cuàntos deseos de vivir
en este escenario encuentro !,
mi mano sobre la tuya,
contemplando las estrellas
y anhelando ser una de ellas
que distanciadas de toda la mediocridad,
que corrompe
y acaba con la inocencia,
reflejan la esperanza,
alejada, pero posible al final.
el telòn se cierra,
el despertar,
como un triste comediante me hace ver
frente a este cegador y cruel amanecer.
Hablando solo estoy en esta soledad,
y frente a este retrato tuyo
mis penas dejo brotar,
y mi alma, que como un frasco vacìo es,
se desgarra de desesperaciòn
ante tu eterna partida.
En mis memorias,
tu divina humanidad aùn conservo
y el inocente temblor en tus labios
al momento de decir “ te quiero“,
que inagotablemente a mis alas fortalecen
mientras impetuosamente a las alturas me elevo
para encontrar ese sueño,
que tiempo atràs
tù y yo compartimos
y que en mi alma
celosamente guardo,
protegiendolo de las pesadillas
que deja el destino
y la insufrible indiferencia.
V
Encerrado estoy en un mundo
de colores extravagantes
que mis ojos se niegan a verlo,
todo es tan falso
y terriblemente superficial para conocerlo,
este triste paisaje està iluminado
por una fuerte claridad,
por què viven todos tan algres en èl ?
…y bajo su intensidad
Impetuosamente un vulgar artista
usò bruscamente un pincel
con las fermentadas pinturas
de su vanidad labrada sin cincel,
al mundo quiso mostrar
lo grande de su obra,
lo majestuoso de su elegante mediocridad
…siendo lo que màs le sobra
Todos, atònitos y fascinados quedaron,
aplaudieron, se dispusieron a imitarlo
y sus alas no las salvaron,
ahora, todos…son artistas como èl,
dirigidos bajo su frìa batuta,
caìdos por su devastador capricho
…mortal cicuta
Todos, contemplando mis cuadros
con rostros aterrados,
se asustaron porque no estaban coloreados,
el inextinguible odio
y la abrumadora intolerancia
en sus ojos se deslumbraban,
…huì, me ocultè de todos
y de sus cruentas campanadas
que en mis oìdos retumbaban
Una agonìa lanzada con fuerza
de un enfermo ansioso por curarse,
esparcida entre los desperdicios
donde lucha por no evaporarse,
una rata buscando alimentarse de los desperdicios
de una amena cena
compartida entre dos,
un moribundo deseoso de vivir
que en sus ùltimas horas
se niega a perder su voz
Mis pensamientos arden
en una pira de ensoñaciones,
escucho los empañados gritos
provenientes de un valle turbio en lamentaciones,
enterrado por los deslaves de la reflexiòn
…veo el rìo naciendo de los fluidos
del amor eterno,
sollozando incesante y sin resignaciòn
Mis venas se secan lentamente
como plantas sin regar,
mi cuerpo se resquebraja como muro
después de tanto martillar,
el descarado sabor a rancio del ilotismo
de mis entrañas
en biliosos charcos es arrojado
y mis manos atadas a la nada se entumecen
al intentar romper la caja
en la cual he sido sepultado
VI
Ellos, en su còmoda conformidad estàn
cual el perezoso, alegre
al acostarse en un suave divàn,
ante cualquier acontecimiento
sus sonrisas dejan estallar,
el tiempo imperdonable transcurre
sin que ellos lo puedan notar
Muchas bellas mujeres, llenas de esperanzas,
colmadas de vanidad,
sin percatarse del destino
…castigador como cualquier terrible deidad,
muchos amores, como rosas florecen,
resplandecientes ante todo se sienten,
mas el envejecedor tajo del eterno caminante
les muestra que nada es como ellos lo entienden
La prodigiosa corona
algunos la han buscado desesperados,
su inscripción irònica de “alguien”
ha sido muy apetecida
por los orgullosos de zapatos desgastados,
su cansancio de tanto caminar en vano
exhala anhelos de grandeza,
sus manos sobre la orinada tierra
las dispusieron a excavar con entereza,
…al final sòlo gusanos
que devoran con indiferencia,
convirtiendo sus abrumadores sueños
en adornos pòstumos
para sus torpezas disfrazadas de inteligencia
Diosa de la nada,
simples criaturas de cristal somos ante ti,
es lo que descubro mientras repaso
sobre lo que hice o lo que no hice aquì,
los segundos, los minutos
sòlo son pequeños pasos
que nos acercan a tu abismal desembocadura,
restando al final sòlo las osamentas del recuerdo
que abren una vasta
y desoladora abertura.
VII
Llevados fuimos por el viento
de nuestros ensueños màs lozanos,
libre y osadamente fuimos amàndonos,
surcando los pantanos màs profanos,
nuestras vidas encadenadas a la dulzura
de la mutua dependencia,
alimentada por la separaciòn
nacida de la acechadora indolencia
Pero este amor
que al infinito cielo enlazamos,
fue murièndose junto a los secos frutos
de cuyo jugo antaño disfrutamos,
sòlo el vacìo de un desèrtico presente prevalece,
amputado de las piernas
de un incierto pasado que aùn no perece
El humo… exhalado durante el intenso frìo,
…abandonamos todo en lo que creìamos,
como simple desperdicio, desechamos
el afecto excesivo,
al cual gloria conferíamos,
asì, hastiados de tantos sentimientos consumidos
ella escogiò su camino y yo el mìo
Un màgico paraíso
nuestra uniòn nos pareciò,
buscàbamos vida en un mundo muerto
donde èsta nunca existiò,
prolongàbamos en nuestros corazones
los instantes de felicidad,
procurando asì
…donde el tiempo resquebraja los sueños
alcanzar la eternidad
Cubiertos estàbamos por el velo
de esta natural ceguera de la humanidad,
…un horizonte de esperanzas contornearse
creìamos contemplar en la posteridad,
escuchàbamos las melodías en cajas
sin mùsica en su contenido,
…todo este tiempo, simples reptadores
de ilusiones hemos sido
VIII
En un cerrar de ojos,
mi existencia en la obscuridad
se libera de despojos,
la vida se presenta ante mì,
la enigmàtica esmeralda… desnuda en ti
De este sueño me niego a regresar,
una locura balbuceante
de mis labios se derrama sin parar,
como pequeñas gotas
que de las nubes caen,
mi adoración por ella renace
mientras la humanidad decae
Sentado permanezco silencioso junto a Ella
bajo el árbol deshojado,
…entre sus ramas la esperanza se destella,
inquieto, tiemblo en mi insomne obsesión,
rendido ante su proverbial belleza,
poseerla es mi desesperación
Quizà un perfecto tonto parezco,
aferràndome a algo insòlito
que no sè por què lo apetezco,
de nada estoy seguro,
…por su sangre me sano
de los efectos del cianuro
En la distancia
mi alma no deja de extrañarla,
creo ver sus làgrimas
que de su rostro se niega a desterrarlas,
claman por mi presencia
sus fluidos agonizantes,
sustraerlas me piden
y conservarlas como finos diamantes
El dolor se desliza estrepitoso
por las cuerdas de un violìn,
la razòn es el instrumento
de un adagio sin fin,
la ponzoñosa malicia habitua en mi soledad,
cuando el amor persiste sin edad,
los deseos infestados por la incertidumbre
se convierten en maldad
IX
Las flautas callaron
y con ellas las algazaras,
no recuerdo las dàdivas
que la mùsica me prodigaba entre las parras
de un jardìn
que negaba espacio a las malezas…
desesperanzas que han quebrado
mis caras complacencias
Inmóvil permanecìa
frente a una gran ventana,
un viento soplaba
las cortinas durante las mañanas,
sus telas cubrìan mi rostro,
mientras sonreìa entusiasmado,
contemplando a lo lejos
un paraje por el sol extasiado
Hacia allà nunca me atrevì a lanzarme,
a probar la miel oculta
en los senos de aquella ninfa de la tarde…
su imagen hoy viene a mi mente
como pèrdida errante,
una oportunidad ahogada
que permanece como respiro jadeante
Recorro el sitio donde la conocì,
en ella muero, añorando el olor
de su pasional sudor,
el calor de sus desnudas caderas
que abracè con estupor,
su corazòn abierto
sobre mis manos algún dìa lo vì
Su sangre libremente me ofreciò,
beber de ella, humildemente me pidiò
rechazarla constituyò
mi condena a beber el nèctar de la escasez
Me acuesto sobre el lobrego lecho
de mis lamentaciones,
deambulo entre sombras
que no paran de gritar maldiciones,
mis manos extiendo
y creo sentir su figura…
no hay pasado, no hay origen
sòlo el arrepentimiento que tritura
X
Escucho su voz en este panteón taciturno,
…es mi amada en su soledad,
susurros que escapan del disimulo,
en aquella cripta la abandonò la vanidad
No recuerda los bàlsamos de la belleza,
no reconoce…
el despreocupado canto de las aves,
su abatimiento
lo saborea con agudeza,
vestida la veo en blancas sedas suaves
Sus tenebrosas ojeras
esculpidas por el engaño,
sus descoloridos ojos
expresan sensual inquietud,
alguna vez azulados
por la inocencia de antaño,
sus largos cabellos negros
flotando en indomable juventud
Sobre la cima de una alta montaña
mi amada espera desnuda,
nada màs importa cuando las heridas sanan
y el tiempo fallece en su carrera absurda…
hoy vuelvo a sentirla sobre mi piel,
hoy me abandono en su helado cuerpo,
en su desesperanza que a la realidad es fiel,
en sus labios, palidecidos
por el destino muerto
Varios siglos enterrados bajo la cruz,
ruidos evanescentes
mis gritos parecìan,
pero de esta obscuridad naciò la luz,
dormida en la carne que nunca perecìa
Macabra es nuestra redenciòn,
extirpada de los huesos del absolutismo,
llama ardiente que habita en la pudriciòn,
amantes por siempre
en nuestro existencialismo
XI
Navego desconsolado por mis cuerdas fantasìas,
la riqueza viene a mì en falsas monedas,
dispersas por todo el ancho salòn de mis desidias,
metales, cuyos retratos remeda
Las imágenes de la mujer a la que amè,
muerden mi cerebro con escabrosos colmillos,
al recordar su hermosura por la cual nadè,
piezas de estaño,
opacadas por un extraño brillo,
sellado por una risueña plenitud,
desentierra un beso
que apuñala mi mejilla,
Un golpe desbordado en saliva
en cariñada con la virtud,
un mensaje de perdòn que se riega en semillas
sobre el infértil suelo de mis necedades,
iracundas hermanas del capricho,
una amistad rebrota verdeada en suntuosidades
con flores excitadas por el placer
guardado en nichos
La soledad se escabulle
de entre las sàbanas,
la mujer que siempre amè ha regresado
y en acariciar todo su cuerpo
mis labios se afanan,
mas todo es sòlo la imaginación
de un desdichado.
XII
Enteramente… como un blando cigarrillo,
de tu esencia me bastè para saciarme,
sin embargo…
de ti no puedo olvidarme,
maldecirte miles de veces fue muy sencillo
Mi sangre se derramò por mis ojos,
cuando los sentimientos, el deseo y el placer
se fueron liquidando
en hùmedos y solitarios reposos
durante el ùltimo amanecer
Mi mente, hipnotizada por el despecho,
atemorizada junto a los lentos sonidos del reloj,
…en el silencio escondì todo lo deshecho,
mi voluntad es un siniestro smog,
mis pupilas se contraen
cuando no hay luz,
…desesperado,
en esta adormecida penumbra me levanto,
un irònico alivio siento
al exhalar tu luz azul,
mi respiración,
esclavizada a tu pudor sensible al tacto,
tu desnudez,
teñida en unos abandonados trapos,
…gotas secas, cuyo hedor me empalagan de frescura,
mezcladas con las del licor rojo
que brotan de tus abrazadores labios,
que guardan un mundo
indescriptible de hermosura
Dèbil yaces a la entrada
de un palacio abandonado,
me acercas tu cuello para prodigarte mi dolor,
mientras tus làgrimas
coronan tu rostro endiosado
y mi insaciabilidad te recibe
en mi infierno acogedor
XIII
Tu delicado aroma se adueñò del viento
tu inocente sonrisa, que se aparta del desierto
tus verdes ojos irradian de frescura
la mañana se apresura a abrazarte con ternura
De mis pensamientos te apoderaste
intento mostrarme frìo al mirarte
pero mis sentimientos me apuñalan
en un rincón donde las esperanzas de mì se apartan
El silencio recoge mis palabras suspirantes
al saber que no puedo olvidarte
la pluma y el papel son mi ùnico remedio
para liberar lo que por ti yo siento durante mis desvelos
De la vida nada he aprendido
sòlo sè que en tu belleza se halla un mundo
que ignora el egoísmo y sus viles triunfos
al cual desea ascender mi espìritu perdido
En tu Ser, mi alma espera algún dìa regocijarse
y alcanzar la gloria de estar a tu lado
pero la indiferencia no deja de lanzar los dados
sobre mi afecto que por ti busca desatarse
Que en sus insondables profundidades
un valioso tesoro guarda celoso
piedras, a las que tu brillo prodiga de bondades
y por las que mi corazòn desangra precipitoso
Quizà palabras dignas de carcajadas parezcan
o expresiones de un ridìculo payaso
que te quiere en esta soledad, endurecida por los rechazos
pues sì, eso soy, aunque en sus risas todos enloquezcan
No espero que me ames
sòlo querìa avisarte
sobre este cariño punzante
que hiere mis venas con resignaciones letales.
XIV
Un terrible ardor existe dentro de mì,
una fiebre que seca mi sangre,
intento cerrar mis ojos
ante una tarde carmesí,
que comparte con mis sueños
su repulsivo vinagre
Una vez màs…
me dormì ante mi epitafio,
que marca un letàrgico destino,
cuyos susurro en mis oìdos escucho despacio
y la decadencia
acecha con el temor mezquino…
mi existencia, encadenada a las neuronas,
intenta escaparse con desesperación,
su fuerza, debilitada por la incisión
que la cortò en pedazos
que laten a velocidad penosa…
sus latidos retumban en mi cabeza,
un nombre sale de entre sus raìces…
es ella y sus cabellos aparecen en estelas,
pequeñas gotas de luz que brillan sin extinguirse,
intento alcanzarlas pero un abismo se abre
delante de mis rìgidos pies crispados,
que absurdamente caminan
sòlo para contar los pasos
y mi voluntad se retuerce
bañada por el àcido cobarde
¡ Diosa mìa, enjuga mi insìpido despertar !
para asì recordar que algún tiempo atràs
…humano fui,
mas cuando te alejas,
ya no sè si existo
o si alguna vez existì,
pues todo aquello en lo que yo creì
hoy es un extraño sueño
que no para de sonar.
XV
Camino por un recòndito bosque,
donde las copas de los àrboles se doblegan,
cuando el aire trae consigo un ruido torpe
y desata tempestades
que en sus iras no sosegan,
los truenos se despiertan
entre enfermos murmullos,
una sombra se vislumbra a lo lejos,
la espesa lluvia la opaca con sus diminutos espejos,
el grisàceo cielo
la pierde entre sus vagos barullos,
las gotas caen apresuradas sobre mi piel,
como agujas que cria la hiel,
sobre mis poros se clavan con desdèn
y un desgarrador impulso
me arrastra hacia el arcèn
de un barranco ocupado por la espera,
convertida en angustiado espectro de la incomprensión,
mis manos juntas recogen su retrato
…regado en desilusión…
una bella mujer que sòlo deseò que la quisieran
Su odio, fermentado
por los romances perdidos
a su inexplicable hermosura resucita
y junto a mi rabia se une
entre la niebla que acoge los pedidos,
dictados por el perturbador puñal
de las almas suicidas
Su blanca piel satinada,
como el argentino brillo de la luna,
su hiriente suavidad, entre cortinas atizadas,
esperando al agosteño cariño que la descubra
Sus miradas,
el fondo de un pozo abandonado reflejan,
el de un lugar
que nunca escuchò sonido alguno,
sòlo el de las gruesas piedras que todos detestan,
que la decepciòn se divierte
lanzando sin disimulo
Sus perladas manos
sobre su regazo descansan,
inocentemente se juntan para no perderse
en la desesperación
donde sus dedos se arrastran
al no recibir los abrazos
donde anhelan enternecerse
La miseria, su aromàtico olor despide,
su amargo sabor,
a nuestros labios embiste,
una oportunidad para vivir es lo que deseamos,
nuestros besos disfrutan del veneno
que tanto codiciamos,
peligrosos son los caminos del amor,
nuestros abrazos se aprietan
mientras aceptamos el horror
Cuando nuestra uniòn lo es todo,
las mentiras y el egoísmo
quedan entre los tontos,
entre los cobardes que no aceptan el dolor,
quienes desconocen que amar
es tambièn vivir con este tumor,
la esperanza muchas veces
enterrada quedarà,
pero los buenos recuerdos
siempre la resucitaràn.
XVI
Embriagado por mi ignorante obstinación,
mi corazòn, que a mis ojos enrojece,
pelea ferozmente contra la resignaciòn,
que acabar con tu amor pretende
Te perdì y mi mente se niega a aceptarlo,
al verte en aquel féretro mudo,
mientras a mi redor todo se torna inmundo
y mis làgrimas
no encuentran còmo su dolor desahogarlo
Todos permanecen con sus altivos rostros indiferentes,
frente al altar de mis torturas inclementes,
donde a tu belleza, de males inocente,
en una caja acomoda lujosamente,
cuando mi vida junto a ti perece,
como estos cirios
que junto a la llama se desvanecen
Fuiste mi ùnica amada,
la sonrisa que en mi rostro dibujaba,
el hechizo que a mi voz apagaba,
al contemplar en ti
la dulzura tan esperada
Los recuerdos insisten en no abandonarte
en esta lacrimal sala, asfixiada por mis pesares,
al lugar donde te conocì
piden llevarte,
allà donde sòlo rumores eran los desaires,
cuando creì por siempre,
entre mis brazos abrigarte
Cuando en infantiles ilusiones
nuestras mentes se enredaron
y las tiernas palabras
en caricias se encarnaron,
donde las promesas fielmente se desnudaron
ante los sentimientos
Que a travès del afecto se deslizaron
El perpetuo silencio, dueño de las horas
a tu corazòn callò
al cubrirlo con sus mortajas,
que de ti me privaron
y dejaron en esta ruina honda,
donde por ti claman a toda deshora,
los cruentos latidos
de añoranza que a mi pecho tajan
Flores de acònito llueven sobre mi cabeza,
sedando mis pensamientos
con letàrgicas locuras
y en el horizonte sòlo esquirlas de vileza
que rallan mi soledad
al no gozar de tu ternura
Mi mundo, mi alma amada,
en tu sepulcro mi sangre permanece
y la bondad que conocì por tu belleza agraciada
junto a tu làpida,
rendida se adormece,
pues fuiste tù mi humanidad,
en tus rosàceas mejillas
descansaba la humildad,
que frente a la sinceridad se sonrojaban…
tus profundas miradas
la pureza despertaban
en mis ojos, que por primera vez
a la vida abrazaban.
XVII
En mis sueños creo volar
hacia las altas esferas de tu corazòn,
en el suave terciopelo de tu piel naufragar
y en tus labios caer en eterna aprehensiòn
En tus abundantes cabellos…
por el sol admirados,
perderme como el viento
que viaja hacia lugares no alcanzados,
en tus ojos de miel, dulcemente empalagarme
y en sus virginales luces,
de la realidad apartarme
Mas todo es sòlo una distracción,
que mi mente crea
al no aceptar esta criminal desolación,
cuyo profundo charco de abrazadora hediondez,
arrastra los restos
de inmolaciones, ejecutadas por la timidez
Una cloaca de mentiras soy
que da salida a sus màs caras fantasìas,
de las cuales disfruto
en el silencio de mi alma vacìa,
sin percatarme de cuàn embarrado
por sus heces estoy
Un imbècil privado de la razòn,
algo flotante…
en los asquerosos retretes de la divagación,
cuyos deseos escupidos en un suspiro,
se esparcen en el aire,
de donde luto respiro
Tu imagen es sòlo una esperanzadora ilusiòn,
el àngel…
que de mis anhelos perdidos fue creación,
de mis màs falsos versos al viento,
la màs bella inspiración,
pues sòlo soy un tonto
que en pensamientos tu hermosura acariciò
y en sinceras palabras que nunca te dijo,
llegar a ti creyò.
XVIII
Hoy ya no puedo “recordar”,
lo que alguna vez el amor me inspirò,
las melancolìas que no paraban de tomar
de mis angustias, la pasiòn,
por la que mi esperanza, sacrificada se arrastrò,
entre este mortal polvo que esconde la ilusiòn
Todo, lo que por ti yo sentìa,
reducido a la vaguedad de la nada,
mientras me disipo en los recuerdos de aquel dìa
en que tembloroso por tu sonrisa plateada,
inútilmente con màgica poesìa,
intentaba describir tu belleza
en inocencia inmaculada
y que con voz de moribundo te decìa
El càlido olor de tu cuerpo,
junto a mis cenizas, dócilmente se esparciò
en el pasado…
donde tus hombros fueron un puerto,
que a mis feroces besos de cariño recibieron
aquella noche en que nuestro amor se destilò
en desesperadas gotas de sudor,
que en la desnudez su altar erigieron
en medio de rescatadores abrazos
que presagiaban el dolor
Ahora, sòlo la quietud de esta podredumbre existe,
que conduce a un abismo que persiste,
tu imagen se pierde mientras permanezco
en las altas cumbres
de la soledad en que perezco,
desde donde te observo sin sentir ardiente daño,
mientras escalo en mi ridìcula inercia
sus inmensos y desmoronados peldaños,
donde se deshacen los pètalos
de tu gloriosa esencia
Desde màs allà del tiempo y el espacio,
mientras de tus memorias,
como frase vacìa me distancio,
te escribo para anunciarte
de cuànto tus enseñanzas de cariño extraño,
pues me niego a perderme
en el olvido y en su arte,
que ansìa absorber los sentimientos con los años.
XIX
Crìmenes amantes del silencio
en frìos rostros, cuales limpios lienzos,
gotas de sacrificio se ocultan,
pasiones de que de muerte deslumbran
cual el filo del resentido puñal, fiel artista,
que con centelleante filo masoquista
entre rasgados tàlamos vacìos creò.
El aullador murmullo se petrificò
indolente ante voces que desmienten
en destilaciones de pesares que se vierten
de la boca de demonios perturbados
por el Hades, para vomitar el dolor enviados.
En su quietud, de obsesiva hipocresìa testigos,
fruncidos rostros que advierten el castigo
para un mundo de cadàveres que supuran
el pus de rubores que se estrujan
entre los cienos del vicio abrumador
de la insensibilidad, junto al hado negro, trovador
Melancòlicos augurios se despiertan
en miradas, que por la noche se inquietan
cegadas por el sueño imposible
que sus ojos de habitaciòn perecible
sòlo el nocturno y claustral cielo conocen
Donde sus alas vagan hacia un horizonte,
de rojizas nubes que a sus chillidos
lastimeros, cuales inocentes, por desilusiòn heridos,
en resignados descansos acogen…
y sus colmillos, que lascivos deseos esconden
en venales fantasìas escapan
de su propia maldad… que embaraza
el mundo en las cunas de àngeles,
que en el amor puro anhelan sus despertares.
XX
Bajo los brìos de un bebedor deseo
bestial y hambriento, cual tràgico deceso,
mis manos, las asperezas de retratos rotos,
indomables, palpitan sus ingentes destrozos
que el caprichoso destino fragmentò.
Del ocaso, un ùltimo resplandor se refugiò
en los celestiales vestidos de mi amada,
tan puro como el brillo de su alma,
en calor, como un radiante amanecer, desbordada.
Desconsolados, mis ojos trasnocharon
en suaves paños, donde mis sueños se ahogaron
precipitados, mientras intentaban gritar
lo que la circense indiferencia supo ocultar,
mientras de estigmas un amor se vestìa
y en la sangre que mis suspiros exprimìan,
¡ amarla eternamente !, mi alma repetìa,
en errantes voces, que sòlo en mi demencia conocìa.
A mi redor miro, con la vista extraviada
en el candor de su belleza anonadada,
en los arrastres de lejanas sombras
postradas a la innata aflicción de las horas,
condenadas a su inexplicable vacìo,
donde mi soledad, cual pèndola en el hastìo,
indolente ante los ruidosos chasquidos
de la realidad y sus golpes resentidos,
en su corazòn de candidez infantil,
descansa como estatua en su suavidad pueril,
donde la bondad….por el mundo vagabunda,
su reino… de la maldad inmunda,
se guarda entre promesas inquebrantables,
que un dìa entre juegos perdurables
En el eterno cielo escribimos,
donde inmortales nos creìamos,
pues sòlo de nuestro amor bebìamos,
en dulces làgrimas que vertìamos,
caminando por verdes valles donde nos perdìamos
en el agitado sonido de un solo respiro
y en la inmemorial mùsica de un solo latido,
que nuestras gemelas miradas reconocìan
en el ardiente alba que no desfallecìa,
de nuestros iris que de blanco coloreaban,
cuando nuestros corazones, encarcelados mermaban
por la mutua cercanìa, que en la distancia
la obscuridad encontraba en asesina estancia.
XXI
De estas làgrimas ocultas,
un largo y desolador viaje sin ruta,
mientras en la distancia nuestras almas,
solas danzan esperando mutua calma.
Y sòlo en palpitantes y quebrantadores sueños,
nuestras pasiones, su florecimiento suavemente arrojan
como pètalos que dulcemente flotan
en el amor, que de lo eterno es dueño.
Pues el tiempo es sòlo una aventura,
Nacida del vacìo y la amargura,
Que hacia una constante muerte conduce
Y el suicidio en apagadas llamas se transluce
A travès de palidecidos rostros
Que buscan en la impotente y despertadora soledad
Fragmentos que reconstruyan lo roto
Y en biliosas cortaduras heridas de sanidad.
Tù y yo, juntos
Respirando el sabor de los cimientos
De nuestro deseo, desprendido del calor
De los abrazos, desenterrados de labios mudos
Que ahora en el exilio palpitan el ardor
De la melancolía que acoge en el encierro
Las ùltimas palabras que colman de dolor.
Pues plasmadas estàn
De celestiales cantos, sepultados en el corazòn,
Que lentamente entonan, mientras se van
Entre ahogados gritos, los ùltimos vestigios de la razòn.
Cuando de verdad se ha amado
Existir es sòlo morir desangrado,
Pues al final de la actuación
Los sentimientos aùn desconocen el adiòs
Y en la claridad del dìa soleado
En llantos se ciegan desconsolados
Y en la obscuridad, sòlo sonrisas inciertas
Perdidas en los recuerdos y los delirios,
Cual el silencio en calles desiertas
Que de las sombras deviene en ligero sonido.
Al final, nada màs necesitaremos saber,
Nuestro cariño serà la ùnica vida
Y nuestra esperanza no serà una vela encendida
Que se extingue al amanecer.
Pues tu aliento es mi respiro,
Que se corta cuando le exijo al destino
Tu regreso con enfermizo frenesì,
Roìdo en mis petrificadas manos,
Mientras tu divinidad en ellas puedo sentir,
Aquì, desde las profundidades de este mundo vano
Porque al cerrar los ojos me veo junto a ti
Y me niego a abrirlos porque te amo
Y reconozco en tus labios
La gracia y el sentido de vivir.
XXII
Sueños cansados de robar
del viento el don de perdonar
para sus lamentos postrados en la realidad,
mas en tu belleza descubren la eternidad…
viajando hacia la noche eterna,
donde tu luz es una aurora intensa,
que alumbra en medio de la amargura,
inmensa, como el universo en su soledad obscura
…Y tu bondad brilla en mis làgrimas,
al mirar en tus ojos la pureza,
que hiere mis alas, inundadas en la aspereza
de un pasado que del vacìo recibe dàdivas
Sòlo pensar en ti,…
es lo que necesito
para saber que de la humanidad
aùn guardo un desgarrador respiro
y que en los cristales creì perdido
junto al ùltimo suspiro
Tus comprensivas palabras derraman sinceridad,
cual inocencia de juguetones niños
…jugando y desconociendo la desigualdad,
cuando sonreìr era un divino designio
…y tu amistad,
me recuerda que alguna vez fui niño.
XXIII
Precipitadas las nubes derraman
gotas que sollozando reclaman,
mientras continuamente fluyen en la tierra,
preguntado incesantes a la dulce luna hechizera:
por què tu brillo en mis fluidos se entierra ?,
es la felicidad un falso palpitar que se hereda ?,
No, es la inocencia,
perdida entre las grises nubes,
que en su amargura ya no recuerdan,
lo que se dice libremente y sin dolencia,
pues la esperanza
en argentinas sonrisas se descubre
y mi brillo en tu humedad es aquella lumbre,
que al tiempo se resiste con vehemencia
Siempre…, solo me sentì,
entre gotas de dolor mis recuerdos dividì,
olvidàndome que siempre estuviste junto a mì,
nunca te veìa, siempre te ocultabas,
mas comprendo ahora,
fueron mis necias làgrimas,
que con violencia apartaban,
todo lo que con esperanza abrazadora
cultivè cuando aùn creìa en celestiales ànimas
De mis frìas noches,
la princesa que sobre mis reflejos danza
y de mis frìas mañanas
que del sol se distancian,
el rocìo, cuya canciòn guarda sin derroche.
XXIV
El viento penetra por la inmensa ventana,
trayendo consigo el calor de olvidadas mañanas,
una cama en su toldo se disfraza,
ocultando algo muerto entre sus sàbanas
Palabras aullando al silencio,
por la ùltima làgrima consumida,
por tu olor que a mi mente encarcela en decenios
de añoranzas que se arrastran por estas telas roìdas,
que el rojo color conservan
de una insaciable despedida,
cuyos fluidos en mi alma
y mi corazòn se entierran,
abandonàndomde en esta habitación corrompida
de fantasmas que destierran de la obscuridad
una sombra que en mi mente es deidad,
pues tu piel yace aprehendida
en mis labios enfermos de muerte y pasiòn
De tu cuerpo, hùmedo en gotas de pudor,
bebì el inocente trago del desamor
y al abrazarte, la envejecedora desolación,
pues lejos de ti, pude saborear el dolor
y en mi solitario lecho, hallar el funeral de una ilusiòn
Aùn escucho tus celestiales latidos,
cuales graves campanadas de aquel templo perdido,
donde nuestros besos fueron caricias etèreas
y nuestro jùbilo, de deshojadas violetas
florecìa junto a la lujuriosa tormenta,
gritando cual exasperado crujido
de nuestros corazones,
que desangraban dormidos,
por el embriagador deseoque desvelaba
en suspiros, que entre palabras se cortaban
Y el rubì…testificando nuestra uniòn,
vertida en heridas de lacrimal unciòn,
brillando incesante como un ciego ocaso,
conservando recuerdos de un encuentro crepùscular,
que adelantaba las horas junto a los pasos,
que en nuestra soledad
escuchàbamos en el palpitar
de nuestras fantasìas, que ensordecidas esperaban
un “TE AMO” entre las puertas que se cerraban
apresuradas, temiendo a la deslealtad
de las mentiras,
donde la belleza humea morbosidad.
XXV
Mis ojos estallan en las sombras
de mi ceguera, carcomida por las sobras
…y mis labios ansiando pedir
mientras tu corazòn cesa de latir,
a la muerte su trago redentor
y asì cubrirnos bajo su màgico cobertor,
ofrecido por la noche a los soñadores
…y sobre lo marchito, como difuntos execradores,
caminar mediante el sonàmbulo beso,
amante de victimar desvelados versos,
plasmados en el olvido, junto a las ramas caìdas,
que alejadas…, en el crimen se hallan bendecidas,
gozando en su satisfacción mezquina,
pues en el desamparo se instrumenta un silbido
y en aquel sonido
la lujuria del homicidio,
en el cual un dìa despertamos
libres de pactos corrompidos,
cuando la pasiòn se inmolò en aullidos,
que la obscura fosa profanaron,
donde nuestras voces sollozan cautivas
junto a las larvarias sirenas de auguradoras idas,
que sobre el anillo, agitadas danzaron
mientras devoraban lo que nuestros lirios crearon
¡ Llueve desierto…llueve !,
penetra tus venas en mi carne,
escucha de mi tumba el reloj que aùn mueve
entre esta tierra un corazòn que se parte
en pedazos, bombeando la sangre,
derramada de vasos, donde heridas abiertas,
descansan frente a una vìctima despierta,
…agonizando mientras su velo se abre
Pues he abandonado mi cuerpo en el moho,
para desgarrar de mis huesos el miedo
y beber de sus manantiales de lodo
el dulce alivio de bacanales viñedos
Mi frialdad ha abrigado longevas palabras,
acumuladas, cuales inertes telarañas,
injertando en mis pies la fiebre de la traiciòn
que me impele a devorar las inocentes almas
que sobre mis restos descansan en pudriciòn.
XXVI
Camino arrastrando los desperdicios
arrojados de las fauces del vicio,
devoro en la tierra sus profundidades,
envejecidas por la hambruna de las suciedades,
…destilàndose en fluidos de blanco sacramento
de un sacrificio consumado en los aposentos
de mis vìsceras roìdas por el asco,
cuyos secretos guarda en su elìxir amargo
Mi garganta es un coàgulo de mentiras
cuando desato los nudos de la soga
…recogiendo fragmentos de las piras
cuando grito, exclamando a las horas:
“detènganse vagas urnas…donde la no muerte mora,
pues mi existencia no es su melodiosa ira
…Sumergido en las entrañas del destino,
devoro las cruces tejidas por la ironía,
respiro el inerte suspiro de lo divino
en la palidez, que escribe sobre la agonìa
ecos, en labios de una ninfa, donde cantan apagados,
la entrega de su belleza a los brazos de una obsesiva letanìa,
donde sus labios congelan rincones olvidados
En sus volàceos rubores detengo mi pulso
y los resplandores deposito, de antorchas reprimidas,
…sintiendo el frìo,…sedando mis impulsos,
consumièndome en el éxtasis de ideas fallecidas
…debajo de sus nìveos brazos me encarno poseìdo
y sobre su vulva, blancas làgrimas de lobos heridos
Las moscas merodean el polvo,
miro hacia atràs y sòlo encuentro el agujero,
mis manos extiendo para excavar en lo hondo,
…mas sòlo hemorragias de luceros negros
…Espejos del deseo, derramado de las llamas
…aguijoneando al viento, desvistiendo su calor
sobre sus delicados pezones…inquieto en aromas vagas,
inodoras, en su inmóvil cuerpo, exiliado del hedor
Te amo demasiado…y mi sed es un puñal,
hiriendo cuando no respiro tu càlida humedad,
para sentirte dentro de mi soledad,
mas amarte es conservarte como un frágil cristal
…Sobre tu desnudez, acariciada por la frialdad,
quiero dormir, mordiendo tu piel, esculpida en la cal,
lo que entre pinceladas queda…
de la errante deidad.
XXVII
Una diosa en magnànima belleza, altiva
de esbelta y colosal figura,
cual creación de proverbial finura
que en el mármol, su virtud acomoda esculpida.
Es amor, el que en tu talle se viste,
es en tus miradas, donde su pasiòn se desviste,
sonriente por el fulgor de la juventud.
Tu tersa piel, intocable ante la prontitud
del tiempo, en plenitud se eterniza,
cultivada en el éter de los ideales
màs puros que el Ser fraterniza
con la noche, donde tu morena piel en caudales
cristalinos por la luz de la luna,
corre tranquila como los deseos en la cuna
de una infanta, que en tu alma se mece,
oculta detràs de la mujer
que tu ensoñador rostro ofrece
y que en tus mejillas se niega a palidecer.
Pues tus memorias aùn juegan,
pisando màs las atizadas cenizas que el polvo,
mas yo prefiero devorar estas cenizas que aùn queman,
para asì recordar el dolor y llenarme de gozo.
y asì esta mediocridad ahogar
en el fuego, con que cobijaste a mi vacìa habitación,
en tus hirientes caricias con las que pudiste apuñalear
a mi alma, con tu inmortal beso de lujuriosa sediciòn
eterna, a cuya sed inextinguible
a mi corazòn condenaste atormentado,
a mendigar lo que yace indecible
y que sòlo en nuestra uniòn
se desbordaba fermentado.
Mas sòlo el odio y la crueldad es lo que percibe,
en mis venas, que a su cautivador vino recibe,
cual ignorada puerta de una cripta,
que frìa, guarda los lamentos que extirpan
de abandonadas flores un recuerdo
que despida el aroma del ensueño,
donde lo que fui, junto a tì
sòlo permanece en palabras… que quedaron por decir.
XXVIII
Un dìa màs…y el sol derrama
sobre las sombras su hiriente fuego
y mis pàrpados, cosidos por el sueño,
pues mi mundo es sòlo un hilo que desata
desesperados gritos que se apagan,
en el olvido, arrastrando el deseo,
oculto en cànticos recitados en el silencio,
mientras me levanto sin comprender nada,
…y mi alma es un desperdicio quemado con palabras
absurdas y con los sentimientos
plasmados en el tiempo,
fràgilmente como una dèbil promesa,
sostenida por el beso de un amor tierno
que nunca vi ni sentì, sòlo vanas escenas
donde el corazòn abrigaba el invierno
y el llanto arrancaba de las espinas
la inmortalidad y la esencia del dolor eterno,
…amar es consumirse bajo una làpida frìa,
beber de las brasas del disimulo,
lo inerte y decadente del inframundo,
esculpir la maldad y el pesar en caricia,
que inyecta el deseperado calor de la desdicha
en la sangre, su veraniega dòsis de indiferencia,
mientras hallo en la muerte mi demencial existencia.
Nunca supe lo que era tenerte
entre mis brazos…, dèbiles, sedados por la vejez
de la desesperanza, donde tu corazòn sòlo fue y es
un veneno que cegaba mis ojos para verte,
una marchita ilusiòn brillando en mis heridas
…vidrios rotos, piezas de la soledad,
regada y escondida en pasiones lascivas,
hiedras de melancolía que corroen la vanidad,
…delante de mis pies falleciò la humanidad.

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