Los medios contra Chávez

leandro_gonzalez  - POLITICS & GOVERNMENT - 1352 words

  • 81
  • 0
  • 0
  • 0

Summary

The author hasn't published a summary of this work.

Si preguntáramos al ciudadano medio acerca del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, probablemente su respuesta sería, más o menos, la siguiente. Es un dictador que reprime a su pueblo, cierra canales de televisión, cercena la libertad de expresión, ha iniciado una carrera armamentística, y, además, es una especie de bufón cuyas arengas y apariciones por televisión están marcadas por su carácter histriónico y por un personalismo desmesurado. Tan sólo un reducidísimo grupo de gente se desmarcaría de esta visión de los hechos, ya que los medios de comunicación, todos al unísono, se encargan de repetir una y otra vez todas estas acusaciones contra él. Se hace prácticamente imposible encontrar en televisión o en el periódico, a excepción honrosa del diario Público, una visión diferente que sea capaz de estudiar la realidad venezolana desde otros puntos de vista que no respondan a las burdas simplificaciones y a las caracterizaciones grotescas de las que es objeto su presidente.

Aunque, a mi entender, es evidente que el grado de personalismo que asume el presidente Chávez es uno de los puntos más débiles del proceso bolivariano de cara a su pervivencia y expansión en el futuro, las acusaciones sobre su supuestas derivas dictatoriales son totalmente infundadas, y responden, más que a un intento por mostrar la realidad objetiva del país, a crear una opinión generalizada de desafecto, gracias a la cual se podría justificar en el fututo cualquier acto desestabilizador contra el gobierno de Chávez, incluido el magnicidio o el golpe de Estado.

Tratar de explicar a una población que ha sido bombardeada constantemente por la más ruin, artera, despiadada y tergiversada propaganda antichavista, que Hugo Chávez es uno de los presidente más democráticos que existen en la actualidad es una tarea ímproba y, en la mayoría de las ocasiones, y a pesar de que los tozudos hechos me dan la razón, desesperante en cuanto a que uno se enfrenta con un muro de desconocimiento que ha sido sistemáticamente levantado por los grandes medios de comunicación. Sin embargo, una vez más me dedicaré a relatar algunos hechos que, al parecer, o bien se desconocen, o bien se ignoran o se olvidan cuando se habla de Chávez.

Hugo Chávez es el presidente del gobierno que en más ocasiones se ha presentado a un plebiscito popular, creo que son más de diez, y en todas ellas, (salvo en el referéndum sobre la reforma de la constitución del día 2 de Diciembre de 2007, que perdió por escaso margen), ha contado con un amplio apoyo popular. En todos estos procesos electorales estuvieron presentes numerosos observadores internacionales, y todos ellos señalaron la limpieza del recuento electoral. Otro hecho a destacar es que la Constitución bolivariana es una de las pocas en el mundo que cuenta entre sus artículos con la posibilidad de realizar un proceso revocatorio contra cualquier cargo público, incluido el presidente del gobierno. Así, en cualquier momento, previa recogida de firmas, se podría realizar un proceso electoral para destituir al presidente Chávez.

Pero aparte de las injustificadas sospechas con las que se intenta envolver los diferentes procesos electorales en Venezuela, hay otra serie de cuestiones utilizadas para restar legitimidad gobierno chavista. Una de ellas es la que hace referencia a la falta de libertad de prensa. Según la visión difundida por los medios de comunicación, Chávez utiliza todos los resortes del poder para controlar los medios, los cuales intentan sobrevivir en un clima irrespirable de hostilidad hacia ellos. Así, estos medios que se hacen llamar independientes, se autoproclaman como los garantes de la libertad de expresión, la cual, según ellos, está en peligro debido a las prácticas autoritarias de Chávez. Así proclaman sin rubor que el gobierno se dedica a cerrar radios libres y cadenas independientes, como, por ejemplo, Globovisión (cadena que, por cierto, participó activamente en el golpe de estado perpetrado en Abril de 2002). La realidad, sin embargo, es bien distinta. Lo primero que habría que señalar es que en Venezuela en 70% de los medios de comunicación son privados, y en todos ellos se realiza un ataque sistemático al gobierno de Chávez, incluso, en alguno de ellos, se hacen llamadas abiertas al magnicidio y al golpe de Estado, prácticas que estarían consideradas como delito en la mayoría de los países que se jactan de democráticos. Es así necesario señalar que Chávez no cierra medios privados cuando éstos le atacan, sino que lo hace con aquellos que
incumplen la legislación correspondiente en materia de licencias, tal y como ocurre en cualquier país democrático. Por otro lado, el gobierno bolivariano ha puesto en marcha proyectos que tienen como fin la democratización de los medios, como otorgar espacios radioeléctricos a movimientos sociales y a agrupaciones vecinales, medidas que se circunscriben dentro de un proyecto de democracia participativa que trata de construir el poder desde el pueblo. Para muchos de los analistas de los medios de comunicación, todos ellos pagados por grandes multinacionales, estas iniciativas del gobierno de Chávez constituyen un intento más por controlar los medios y dogmatizar a la población, cuando lo que en realidad el gobierno trata de hacer es romper con el monopolio asfixiante de los medios privados controlados por el capital y crear espacios para que el pueblo pueda expresarse. Este impulso dado por Chávez a los movimientos sociales, entre los cuales cabe destacar la creación de Asambleas del Poder Popular, misiones de alfabetización, las llamadas misiones barrio adentro, que, en sinergia con el pueblo cubano, resuelve los problemas sanitarios de la población, y otros muchos proyectos sociales más, son el intento más novedoso y estimulante de creación de un nuevo socialismo que rompa con la burocratización y centralización de lo que históricamente se llamó socialismo real, y que haga a la población copartícipe de su propia emancipación, asumiendo su poder en cada uno de los frentes de la sociedad. Todas estas medidas del gobierno de Chávez no reciben ni un mínimo espacio en los medios de comunicación, porque entrarían en contradicción con su discurso oficial y monocorde según el cual Chávez es un tirano y la libertad de expresión no existe. Así, al ciudadano medio se le priva la posibilidad de que conozca las diferentes aristas del proceso bolivariano, y que sea capaz de sacar sus propias conclusiones. Tampoco merece ningún tipo de reseña en los medios de comunicación de masas el hecho de que la UNESCO (organismo independiente) declara en Enero de 2006 a Venezuela como país libre de analfabetismo, el hecho de que se hayan reducido las desigualdades, la creación de mercados estatales de alimentos básicos a precios irrisorios para los más humildes, la gratuidad de la educación y la sanidad, y cualquier otro logro social conseguido por el gobierno chavista. En el mejor de los casos, cuando se nombra de pasada estos hechos, se dice que no son más que una muestra de populismo del gobierno, en un intento por desprestigiar cualquier medida que revitalice el socialismo e intente hacer realidad la frase acuñada por los movimientos alterglobalizadores que sostiene que otro mundo es posible.

Realmente, Venezuela está demostrando que otro mundo es posible, y es sólo por ello por lo que los medios de comunicación, controlados y dirigidos por el gran capital y por la oligarquía económica, se dedican sin descanso a atacar al proceso bolivariano, cubriéndolo de mentiras, silencios y tergiversaciones. Romper con el monopolio de los medios de comunicación y crear nuevos espacios de información, pensamiento y opinión, se convierte en una tarea cada vez más necesaria si queremos avanzar hacia una sociedad más justa, sostenible e igualitaria. Es por ello imprescindible que los ciudadanos sean capaces que adoptar una postura crítica ante los medios de comunicación, entendiendo quién está detrás de ellos y cuáles son los intereses que defienden, y que, si puede ser, contraste esta información con otros medios alternativos cuyo análisis de la realidad no dependa de intereses económicos. Sé que la mayoría de los ciudadanos profesa una fe inquebrantable en lo que lo que le cuentan estos medios de masas, pero si gracias a este artículo he conseguido abrir ligeras grietas en esta ciega confianza, me daré por satisfecho.

Want to leave a comment? Sign Up