Regresiones
peregrino - FANTASY - 1493 words
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Summary
Un simple impulso puede llevarte a un encuentro contigo y tus memorias......
Regresiones
No sabía exactamente que lo había impulsado a visitar la zona de San Telmo. Seguramente esa sensación de volver al pasado. Maravillarse por la subsistencia de ese lugar histórico, salvado por haber sido declarado patrimonio de la humanidad. Iba en la búsqueda de un MP3 o un MP4, una antigüedad que solo podría encontrar en ese tipo de lugares y por el cual, seguramente, pagaría más; mucho más que su valor.
La amenaza de lluvia ácida aceleraba sus pasos hasta que capturó su atención un antiquísimo cuadro expuesto sobre la vereda. Casi un arco iris de colores entre tanto gris, era un viejo óleo de una mujer adulta con rasgos que percibió conocer… Se observaba, a través del vidrio de la ventanilla de un tren, sobre el que se reflejaban algunos aspectos de esas estaciones que habían sido demolidas para dar paso a los transportes de alta velocidad. Se preguntaba que lo había atrapado. Quizás la composición de colores, posiblemente la imagen de esas paradas de trenes con ladrillos a la vista y viejos puentes de hierro y madera o los ojos verdes y esa tez habano…Una ráfaga lo envolvió y percibió un cálido abrazo. Lo compró, olvidándose de los reproductores, convencido de que ocuparía mucho del espacio vacío en su atelier de arte.
Estuvo largo tiempo buscando el lugar adecuado hasta dar con el rincón donde combinaran armoniosamente la luz, altura y posición. Hacía mucho que el sol no aparecía. Las baterías de energía estaban en un nivel mínimo, no encendería el envejecido plasma. Había comenzado a llover, la recomendación era quedarse en casa; ahora podría contemplar el cuadro todo el tiempo que quisiera y quizá descubrir el mensaje que parecía contener…De pronto, comenzó a notar que una filtración del desvencijado techo estaba dejando caer algunas gotas sobre el óleo. Corrió apresuradamente, lo descolgó y comenzó a notar que debajo de la humedad aparecía otro color…Lo pensó, pero no se atrevió. ¿Era una pintura sobre otra? O era una técnica… ¿Y si había otra imagen debajo de esta? No fue capaz de quedarse con la duda. Colocó el cuadro sobre el duplicador de imágenes e inmediatamente tuvo otro exactamente igual. Otro óleo, idéntico al estilo de las viejas copias en papel. Ahora podría atreverse a investigar. Siendo restaurador tenía todo el conocimiento y las herramientas que precisaba. Además aplicaría el degradador láser que había comprado hace poco y justificaría así, por lo menos mentalmente, la inversión que le había demandado.
Durante el proceso una parte de la pintura levantada dejó ver por lo menos tres capas inferiores…No lo dudó, aplicaría el mismo proceso hasta llegar a la imagen final. De todas maneras las tendría todas. ¿había comprado un cuadro o un cuento? ¿Qué misterio escondía la pintura…? ¿cuál habría sido la intención del autor…? Todas esas preguntas no lo dejaban descansar. Se olvidó de comer, desconectó el intercomunicador satelital para que nadie lo interrumpiera y se dedicó a investigar y a tratar de resolver los interrogantes.
Siguió, pacientemente, aunque urgido por la ansiedad. A medida que el degradador borraba la pintura superficial aparecía cada vez más nítida la figura que escondía. ¡Sí, había otra imagen! ¡No se había equivocado!: Una cabaña, con una reunión de personas. A través de las ventanas vidriadas se observaba un lago de un azul profundo, de esos que ahora se podían ver solo imágenes de archivo. Lograba distinguir a la misma mujer, acompañada de varías personas. Percibió, a través de las imágenes, alegría; incertidumbre y cierta preocupación.
Continuó con su trabajo degradando capa sobre capa. Sobre un verde especial, no tenía referente de color para definirlo, aparecía esa misma inconfundible mujer acompañada de una nena rubia, esta vez de cuerpo completo con un pantalón típico (creo que los llamaban jeans, o vaqueros) En un ambiente, como esas viejos espacios destinados a cocinar, que no lograba explicar porque le resultaba tan familiar…Se veían por allí restos de esos cilindros que inhalaban y los intoxicaban…
Volvía a aparecer la mujer, esta vez sola, en una casa con jardín. Sintió perfume a jazmín, aroma de verde y tupidas enredaderas ¿cómo podía sentirlo? ¡El que no tenía olfato…!
Siguió trabajando y apilando las imágenes que copiaba, una al lado de otra, como una de esas viejas tiras que se leían en las revistas. Ahora, más joven, aparecía con el cabello mojado en un departamento y con expresión de sorpresa.
La siguiente etapa comenzó a alarmarlo, quizá debería tomarse un descanso. Es que no solo aparecía la imagen de la misma persona, en esta oportunidad adolescente, con una pollera tableada estilo escocesa sobre el fondo de una casa con parte de la construcción de madera y donde, observándolo muy detenidamente y con un aumento, tal como lo estaba haciendo; se veía un añoso tocadisco. Una melodía armoniosa comenzó a sonar en su mente…Era un tema en ingles, sin explicárselo comenzó a tararearlo…
La mezcla de miedo, emoción y curiosidad no le permitían pensar. Solo quería descubrir todo lo que escondía esa galería de imágenes. Siguió trabajando, ya exhausto, y apareció la adolescente con la misma ropa sobre las escaleras de una iglesia con un bebe en brazos acompañada de un muchacho de su edad… ¿era una historia…? ¿Escondería un mensaje…? Por suerte al bajar está pintura la música dejó de sonar en su mente. Agotado se quedó dormido. Doce horas más tarde despertó, había dejado de llover. Precisaba salir a comprar algunos comprimidos de alimentos, solo tenía uno que usaría hoy. No pudo finalizar la idea, la curiosidad pudo más y continuó con la siguiente pintura.
Sin duda estaba avanzando en la vida de la misma persona. Aparecía ahora más joven aún, recostada en la parte posterior de un vehículo. Esta vez tenía el cabello más corto. Otro chico menor dormía a su lado y otro de su edad parecía acariciarle la cabeza, éste también tenía rasgos muy familiares. El vértigo de curva y una sensación de movimiento lo hizo sentir sobre el auto. Seguiría, no se detendría hasta que apareciera la tela cruda, sin pintura.
Más pequeña aún, ahora se la veía en un cuarto muy chiquito jugando con algo sobre la mesa, acompañada nuevamente de ese chico tan familiar…
La siguiente parecía ser continuación de la misma etapa. Estaba en una habitación alrededor de una gran mesa de madera acompañada de dos personas adultas, quizá sus padres, una aún mayor, quizá su abuela, y este chico que en las últimas imágenes la acompañaba siempre. La altura y la amplitud de la habitación tenían la característica de las construcciones del siglo pasado. Había comenzado a descubrir una coincidencia entre los colores predominantes y la situación que se recreaba. En ésta oportunidad un celeste suave, muy particular, como esos que podían verse en los desaparecidos glaciares acentuaba la sensación de paz y tranquilidad.
Las capas de pintura parecían agotarse quizá estaría llegando al final. ¿Le permitiría esto hilvanar una historia? ¿Descubrir algún mensaje? Ixys no creía en las casualidades, el percibía que el cuadro había ido en su búsqueda. Tenía que descubrir el misterio que encerraba tanta magia…
Continuaba empequeñeciendo. Ahora con un tapadito rojo, estaba sentada frente a una gran pantalla de esos desaparecidos cines, donde se veía proyectada la imagen de un gigante que era sujetado a la arena de una playa por diminutos hombrecillos, la acompañaba un adulto y el chico.
En la siguiente repetía el tapadito rojo, estaba parada al lado y de la mano de ese chico que también le resultaba terriblemente familiar…Como fondo un barco, se vislumbraba la tela; seguramente se acercaba el final y quizá relacionando todas las imágenes podría descubrir que estaba sucediendo, el porque de tantas sensaciones…
Colocaría una pintura al lado de la otra. De ésta forma podría reconstruir una secuencia, establecer relaciones, conjeturar hipótesis que lo llevaran a la verdad…
Continuó presuroso, pero comenzó a percibir un cambio. Esta fase tenía otro estilo….Distintas características… Allí donde debería aparecer la solución, solo surgió el desconcierto. La última pintura lo dejó absorto, quedó enmudecido y aturdido. Sólo, frente al cuadro estaba viendo su propia imagen, retratada, tal como si fuera un espejo…Sin entender que, a pesar que la respuesta estaba solo en el o, en sus regresiones; quizá nunca llegara a comprender lo que había sucedido…
Peregrino

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