Soliloquios de un hombre

RonaldRipper  - FICTION (See also: CX "Literature: special interest" codes which may be used in conjunction with codes from Section F) - 4564 words

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Summary

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Soliloquio I: Oscuridad o Benevolencia

Diàlogo con la nada o con la propia idiotez

Se burlan de mì, màs vale que no lo hagan porque entonces conoceràn mi maldad, pues mi odio es como el de los dioses. Tener un arma es mi gran deseo y asì podrè enviar a muchos a la morada de Hades, estoy harto de quedarme pasmado siempre que me insultan, me siento impotente pero cuando se trata de pelear se vale todo, sì, la pelea es guerra y mi alma desea dar muerte a todos esos estùpidos con sus imprudentes consejos, con sus insolencias, con sus groserìas, pretendiendo asì mancillar mi orgullo.

Muchos creen conocerme, pero no es asì, ni siquiera yo mismo me conozco a profundidad y la verdad es que yo no creo en esas cosas, no creo que la persona pueda llegar a conocerse a sì misma, son unos estùpidos aquellos que creen conocerse, aquellos que creen conocer su alma, yo no estoy seguro de lo que mi alma desea, el pensar en asesinar es algo que creo desea mi alma, lo digo dudando porque dudar es de hombres inteligentes y asegurar es de tontos. El alma es algo muy enigmàtico, eso es lo que la hace màs interesante.

Aquellos que creen conocerse a sì mismos por medio de Dios, jajajaja, la verdad es que me dan risa, son unos bufones, comediantes, truhanes y con esos mismos pobres conocimientos pretenden asesinar el espìritu y el orgullo de aquellos que sienten desprecio hacia los demàs, de aquellos que buscan en su bondadosa soledad un refugio para apartarse de los mugrosos, aquellos imbèciles que creen conocerme, torpeza por la cual cometen el atrevimiento de juzgarme, son unos insensatos que se atreven a insultarme, a ridiculizarme. Aquellos se creen sabios, con sus ideas cristianas, con sus experiencias, entonces me pregunto: ¿ Quièn fue el idiota que les dijo que sus consejos eran justos ?, son tercos, cerrados con sus torpes ideas, son monstruos que pretenden con sus enormes fauces devorar a los marineros que buscan aventuras, a quienes buscan ser independientes en todo sentido…son monstruos, por lo tanto hay que destruirlos.

Se meten en los asuntos que no son de su importancia. He sido humillado, ofendido por esos plebeyos, por esos malditos esclavos y la verdad es que considero que ellos con esa maldita manera de ser deberìan quedarse solos, sin amigos, sin nadie, ellos son muy dèbiles, incapaces de soportar la soledad, probablemente terminarìan enfermàndoze fìsica y mentalmente, aunque mentalmente ya lo estàn.

No son como yo…yo que he soportado bastante la soledad mas aùn asì no he perdido el juicio ni me he enfermado fìsicamente. La soledad es mi destino, la soledad es mi reino y yo soy su rey, soy rey en estas oscuras tierras, en estas tierras donde muchos perecen, en este infierno donde muchos, mejor dicho la mayorìa, jajajaja, que son los no elegidos son torturados dìa, tarde y noche. Yo he pasado por estos tormentos, pero sobrevivì, saben por què ?, porque soy un elegido, destinado a ser monarca en mi mundo. Como yo habemos muchos, quienes ademàs de reyes somos dioses y no soportamos la insolencia de los mugrosos, por eso nos apartamos de ellos.

¡ Oh ! Padre Supremo, padre de todos los dioses y de todos los hombres, no permitas que nos convirtamos en seres abominables, nos hemos sacrificado para honrarte y para glorificarnos y asì sentarnos a tu lado, como dioses que tambièn somos. En el sempiterno cielo por siempre, concede a nuestras almas la fuerza extrema para despedazar a esos usurpadores que pretenden invadir nuestro reino, para aniquilar, para cercenar sus cabezas de un solo tajo, por sus insolencias, por sus atrevimientos, por sus groserìas.

¡ Homicida !, ¡ cuàn fácil condenan al homicida !, su fuerza, su virtud està en su crueldad, su espìritu es duro, por lo tanto es un espìritu noble, es un ser que tuvo que soportar los maltratos de la gente, nunca nadie lo comprendiò, nunca nadie lo respetò, nunca nadie lo aceptò, entonces su blando corazòn se destrozò y se convirtió en corazòn de acero y comprendiò que la soledad es su reino y su fortaleza, se dio cuenta que era un elegido y que por eso era solitario.

Pero su alma no lo deja en paz, su alma: Un enigma mas èl lo ha descifrado, sabe lo que su alma desea, ella pide sangre, sangre, eso es, dar muerte a los monstruos, pues su alma pide sacrificios, su corazòn pide venganza y su cruel espìritu espera la funesta guerra. Entonces decide blandir la espada y consumar el homicidio, mata y siente paz, siente haber hecho sacrificios a su alma y a su dios, es un vampiro, busca sangre para calmar su sed de venganza, para calmar su inquieto corazòn y busca asesinar para glorificar a su espìritu guerrero y homicida.

¡ Ustedes desgraciados !, no se atrevan a lanzarme desde el cerco de sus dientes sucias palabras o mi espada serà su verdugo, sus negras cabezas seràn separadas y sus cuerpos ignominiosamente arrastrados por el suelo, donde muchos valientes entregaron su sangre y donde muchos seres grotescos perecieron y entregaron sus cuerpos a los buitres y a los perros. El acero de mi espada es el reflejo de mi espìritu, su hoja el reflejo de mi corazòn. Un corazòn de acero, sin ilusiones de amor ni sentimientos, sin sueños imposibles, en èl sòlo habita el rencor, el odio y èste es muy filoso, es muy peligroso, asì es la hoja de mi espada, asì es su filo: Cruel y al caer sobre sus vìctimas no distingue edad ni sexo, nunca perdona y es impulsivo, como mi instinto que se aleja de todo bien y de todo mal.

Soliloquio II: Sombras del corazòn

Amor en apariencia ? o el amor es sòlo una quimera ?

I
Me siento dèbil e impotente frente a mis deseos, mis complejos me vencen, veo còmo mis sueños
que son como castillos de arena el impetuoso viento del tiempo los destruye. ¡ Cuàndo llegaràs a mi vida !, ¡ cuàndo calmaràs mi miseria !, muèstrame el dolor de la pasiòn, el placer de la lujuria y el horror de la distancia.

Estoy aquì, sentado en mi oscuridad, hundido en mi pesimismo y amargura, como cera que se consume con la flama, el tiempo pasa sobre mì. Espero aquì, espero tu llegada, lo que alguna vez soñè, lo que alguna vez me mostrò el teatro de los placeres, espero desesperado. Anhelo estar contigo, ven a mì,, mi dama oscura y asì poder compartir el dolor y el placer que sòlo el amor es capaz de brindar.

Resucìtame, despièrtame de esta tumba, soy como una estatua sobre el sepulcro de alguien que ha muerto en el teatro de sus sueños. Bebamos nuestra sangre, compartamos nuestros cuerpos
y nuestras almas, convirtàmonos en un solo Ser. Sobre el altar de la lujuria, hundàmonos en el eterno infierno, el paraìso està en sus llamas, que aman a los verdaderos amantes, a aquellos que expresan con actos desmedidos lo que sòlo la obsesiòn de la pasiòn es capaz de provocar,
aquella obsesiòn, que es esencia del amor màs puro, aquella obsesiòn que nos envuelve en placentero sufrimiento frente a la separaciòn, que es tan grande como la que separa al cielo de la tierra.

II
Mi grito es un grito al silencio, grito siempre en dònde estàs ? y todo lo que escucho es mi eco,
el retorno de mi voz que se burla de mì. Estoy encerrado en medio de este tormento, …el tormento del silencio. Todos hablan pero mi vida està en silencio, intento hablar, mas mi voz se apaga y nadie escucha mi desesperación ni mi lamento, mi eterno lamento, aferrado a mì como mi sombra, que hace todo lo que yo hago, …y asì la miseria se convierte en vida.

Voy a todas partes, te busco, no te encuentro, en medio de tantas personas, sòlo encuentro desolaciòn y el obstinado silencio, sirena mìa, ¿ algùn dìa escucharè tu canto ?, no lo sè, quizà tu canto se extinguiò mas la esperanza aùn existe en mi, sè que despuès de tantas dolorosas espinas al fin me encontrarè contigo y asì juntos, viviremos en medio de la tempestad, aunque el mundo se destruya, nuestras vidas seràn nuestro mundo y nuestro mundo serà inmortal pues no hay nada màs eterno que lo que el amor crea y alejado estarà del vil tiempo que acaba con las pasiones y las deja como simples cantos de aves.

III
Me hundo en los recuerdos que dejaste en mì, recuerdos que ahora son raìces de amargura que en mi alma recorren, hacièndome sentir acorralado por una gran oscuridad que cubre el dìa. El dìa se torna negro, mi vida es un dèbil destello en medio de las perpetuas tinieblas…tinieblas a las que fui condenado.

Tu indiferente y frìo rostro me sentenciò a este lùgubre letargo, tus miradas alejadas de mì,
quemaron mi alma, cubriendo de grises cenizas mi existencia. Aquel dìa morì, aquel dìa fui sepultado, aquel dìa conocì los azotes de la aflicciòn, aquèl fue el dìa en que por tu suave mano, impulsada por la impetuosidad de tus violentos caprichos, fui apuñalado, aquèl fue el dìa en que dejè mis alas arder y al Hades descendì, desde donde inútilmente ascender intentè, mas encontrarte imposible fue, el veneno aùn sigue en mì, al dolor me acostumbrè, mortal es el sabor de la miseria que mi espìritu acarrea. De llagas se cubren mis esperanzas, que tiempo atràs como un pequeño, entusiasmado, llegar ante mis ojos vi y que ahora temo apoyarme en su resplandecimiento.

IV
Una nube de pesares cae sobre mì, mi angustia se aferra a ti, a ti, mi eterno deseo, la razòn de mis noches desveladas pero este deseo es sòlo una ilusiòn, que penetra en mis tribulaciones,
obteniendo la apariencia de un paraìso, un paraìso que me resulta inalcanzable, tu desaparición marcò en mì la desesperaciòn, abandonarte… no lo consigo. ¡ Estas espinas,
en mi corazòn se clavan, el tiempo agudiza mi enfermedad, recordàndome a cada instante
cuàn triste es mi soledad !.

A la oscuridad y al silencio me arrojè, como pilares cuarteados mi vida es, mis memorias de la infancia y la juventud como cristales rotos se dispersan y sòlo cabe en ellas mi amargura desolada y apoyada sobre violetas, que tiempo atràs, alejadas yo creì.

V
Con la mano blandida en el frìo acero, cegado por mis estupideces, a mi funesta ira permitì escapar, tu sangre tristemente corrìa sin parar, dejando un rìo de turbulencias sobre el lecho
donde dejàbamos a nuestra ternura desatarse en su màs pura locura. Mi desgarrador amor,
regresarte intento, pero tu luz gota a gota sobre mis brazos se apagò.

Este llanto eterno es, aùn te amo, mis sentimientos mi mayor castigo fueron. Sòlo me queda esta inscripciòn tuya sobre el negrusco suelo y la piedr, cuya expresiòn en mis ojos penetra, de los cuales las làgrimas se escapan y con ellas mis esperanzas. Todo arde detràs de mì, las flores negras se tornan, pues la esencia de tu piel contigo se esfumò…sàbanas de dolor, telas que queman sin ardor, con ellas me quede para recordar el amor que matè. Entre estas paredes me encierro, amarte, mi mayor regalo fue y mi màs grande perdiciòn. Ni perdòn ni consuelo existen para mì, sòlo la agonìa de esta soledad, la agonìa de mis culpas, que como carroñeras devoran mis vìsceras y dejan mi corazòn pudrirse ( cuando pienso en ti ) en mi cuerpo, en este cuerpo que ya no vive y que no podrà sin ti, mi alma el rumbo ha perdido y en la tempestad de mis frustraciones me abandonè para lentamente sucumbir.

VI
Misteriosa muerte, ¿ por què tardas tanto ?, mis dìas se nublan ante los deseos, sintiendo que me asfixian constantemente. Vivir es vagar en la nada, es vivir como muerto viviente, actuar como payaso, para despuès caer en la cruel realidad. Camino entre sombras, buscando algo de paz, mi vida es obsoleta en medio de tanta gente alegre, mi sangre frìa està.

Muerte, tu sangre quiero beber y asì soportar este pesar, que de hoyos marca mi podrida existencia, muèstrame tu frialdad y cùbreme con ella, lìbrame de la desdicha de amar y de odiar. Muerte, tu amor es ùnico, tu amor nos libera de esta obstinación que nos marchita lentamente, mientras esperamos la quimèrica felicidad.

Muerte, tu compasiòn es tan grande, que acaba con las tribulaciones de los desgraciados,
por què alejarme de ti ? y encerrarme en esta inerte necedad por la vida, si mi verdadera existencia, a ti pertenece y a tu lado estar, …placentero es.

VII
Demasiadas pèrdidas en esta vida veo, como piedra soy, incapaz de moverse, mientras la lluvia sobre mì cae, consumièndome lentamente que a travès de los años, a mi pesadez, eternos parecen. En esta fosa caì, de tierra fui cubierto, y a un gris mundo regresè, de estas cenizas me levantè, sin alma y sin corazòn.

Vagando voy por estos escombros, que un dìa, el sustento de mi felicidad fueron. Dentro de mì ya nada existe, …sòlo este gran vacìo. Mis làgrimas se han secado, ya nada tiene razòn de Ser. El color aùn veo en tus ojos, aùn ardes, aùn veo ese fuego en ti que incansablemente contra la lluvia lucha. Mi indolencia te ha lastimado, mis sentimientos, el tiempo los matò y sepultados quedaron.

Muerto estoy, sin humanidad y sin saber còmo rescatar ese amor que por ti yo sentìa.
Ayùdame ! con tus tiernas y nobles caricias a encontrarlo y recobrar la vida de la cual privado fui cuando entre abrazos empujados por el miedo de la separaciòn dejamos a la libertina suerte
nuestro pròximo encuentro mientras contemplàbamos cuàn desgraciadas !, minuto a minuto, nuestras vidas se tornaban.


VIII
En mis sueños siento tocarte y el lujurioso latido de tu corazòn armonizarse escucho junto al mìo, mis labios en tu cuerpo hundièndose y el sudor que lo recorre a mi piel aferràndose. ¡ Cuàntos deseos de vivir en este escenario encuentro !, mi mano sobre la tuya contemplando las estrellas y anhelando ser una de ellas que distanciadas de toda la mediocridad, que corrompe y acaba con la inocencia, reflejan la esperanza, alejada pero posible al final.

El telòn se cierra, el despertar, como un triste comediante me hace ver frente a este cegador y cruel amanecer. Hablando solo estoy en esta soledad, y frente a este retrato tuyo mis penas dejo brotar, y mi alma que como un frasco vacìo es, se desgarra de desesperación ante tu eterna partida.

En mis memorias, tu divina humanidad aùn conservo y el inocente temblor en tus labios al momento de decir “ te quiero“, que inagotablemente a mis alas fortalecen mientras impetuosamente a las alturas me elevo para encontrar ese sueño, que tiempo atràs tù y yo compartimos y que en mi alma celosamente guardo, protegièndolo de las pesadillas que el destino y la insufrible indiferencia dejan.

IX
Cuerpos destrozados a mi alrededor encuentro, la fètida maldad, en mis sentidos violentamente penetra, mugrosos y llenos de sangre son los pasillos por los cuales a mis frìos pies libremente dejo andar. Frente a un espejo me paro, en èl un àrbol se visualiza ante mis ojos, bajo sus secas ramas, los cadàveres de personas ansiosas por un poco de sombra, carbonizadas por el sol, gruesas y grotescas sus raìces son, penetradas en lo màs profundo del fango, sus caracterìsticas, algo me recuerdan. Aquel àrbol soy yo, los ensordecedores gritos de la inocencia a lo lejos escucho, mi cuerpo de rodillas cae, mis manos en la sangre dejo revolcar,
ensangrentadas las contemplo y mi cara se apoya sobre ellas,

mi mente, asaltada por el inùtil arrepentimiento, mis petrificadas manos, las manecillas del reloj intentan retrasar, mas, alejados los actos, de mi alcance han estado. Dolor he sido
y sòlo dolor he podido brindar, amargos fueron mis frutos, amarga fue mi vida, creciendo con el tiempo, sin librarme de las raìces del odio y el temor.

El sabor a muerte mi paladar recorre, el veneno que por mis venas fluìa y del cual disfrutaba,
ahora lentamente me aniquila. En el criminal abrazo de una soga, intento estùpidamente,
la tranquilidad alcanzar, mas este corazòn, aùn permanece inquebrantable, aùn puedo elevar la mirada al cielo, aùn puedo cruzar el puente, mirando hacia abajo y sin mirar atràs, aùn puedo acallar los truenos, aùn puedo besar las heces sin sentir asco, aùn puedo romper las telarañas de mis complejos, aùn puedo afinar esta desafinada melodìa, aùn puedo cantarle alegremente a la muerte.

X
Tus ojos de alegrìa deslumbraban, tus labios, dulces como el nèctar de los dioses la inocencia desbordaban cuando con palabras expresabas lo que tu corazòn reclamaba. Tus làgrimas, fieles testigos de tu belleza cuando frente a la miseria en agua cristalina te inundabas. Mas el rìo que tu apasionado llanto creò, a su prufundidad irremediablemente te arrastrò. A este mortal licor te encomendaste, Y como un dèbil destello, del ocaso escapar intentaste y de las ultimas cortinas te agarraste mas tu antigua herida pudo vencer, violenta y desesperadamente desangrando …la muerte su pàlida mano te extendiò y con su capa entre esta espesa niebla te cubriò.

Las alas, que quemadas fueron, la paloma caìda, que envenenada, sobre el hùmedo piso de la plaza yacìa tendida. Esperanzas empolvadas en retratos conservadas, el ardor de este amor que detràs del espejo quedò…la pasiòn que nunca existiò. La oportunidad de estar a tu lado se alejò, como cenizas que el viento esparce y la devastaciòn engendrò. En esta desvelada habitación que de imperdonables llantos es mansiòn, cirios negros enciendo y la llama te trae a mì como el humo al incienso. Tù, mi sol nocturno, mi perpetua estela que iluminas las tinieblas,
diosa mìa, mis recuerdos, mis sueños, mi alma, mi vida, a ti pertenecen. Si en la vida nuestros sentimientos oprimidos quedaron, aprovechemos la noche para desenterrarlos.

XI
Mi corazòn arde al escuchar
los cantos donde mi soledad intenta rescatar
la felicidad
de la que en aquellos dìas gocè
cuando a la obscuridad tu nombre le exclamè
impetuoso al tenerte junto a mì

Un grisàceo dìa entre hadas te vi
y mi carne tu infinidad pudo palpitar
entonces el universo creì abrazar
y de mis sueños
sus profundidades desenterrar
ahora sòlo a los fantasmas arrastrar
del vacìo embriagador logro escuchar

En el amargo lìquido de una botella
donde mi mente en agonizantes querellas,
en alucinaciones
ante el tiempo humillada
a rogarle se aferra condenada
por el final de estos funestos latidos
y como el recuerdo a los amores caìdos
contigo en eternos jardines reunirme
y de esta necia somnolencia despedirme
en la que mi sangre y mis labios
se sacrifican en engaños
al acariciar lo que tu divinidad ha dejado
y en la que mis besos,
en vino ahogados
en amorosa añoranza son succionados.

Soliloquio III

Hombre: Soledad, cuàl es tu virtud ?

Soledad: Fortalezco a las personas, les ofrezco grandeza, claro està si aceptan mis servicios. Soy la fortaleza, soy la fuente de las mentes atormentadas, he sido creador de grandes personajes en la historia. En mì radica el placer por la sabiduría y el dolor por la incomprensión de los cobardes que me temen, pues para ellos no soy màs que la peor circunstancia por la que podrìan atravesar e incluso cuando les doy mis servicios ellos optan por suicidarse creyendo encontrar en la muerte a un amigo muy compasivo.

Hombre: A què te refieres cuando hablas de las mentes atormentadas ?

Soledad: Me refiero a las mentes creadoras, a las mentes que sòlo viven acechadas por los grandes pensamientos, a aquellas personas que no creen en tonterìas metafìsicas o desconocidas, que saben que el alma no es algo que prevalece después de la muerte y por tanto actùan débilmente en base a ese concepto, pues de eso no se trata, sino màs bien de aquellos que verdaderamente escuchan a su alma, dìa, tarde y noche y saben que èsta es la inspiradora de sus grandes obras y que sòlo los profundos son capaces de apreciar.


Hombre: Ah, eres tù, dime, ¿ por què te temen mucho ?

Muerte: No es que me temen , lo que ocurre es que algunas personas al morir temen dejar lo que amaban y dejar esta vida sin haberla disfrutado al màximo, sin haberse entregado a los placeres màs mundanos, ademàs ¿ còmo podrìan temerme, sino me conocen ?, es màs, aquellos que han amado la vida de verdad me han recibido de muy buen ànimo, me refiero a aquellos que han hecho del peligro su majestuosa profesiòn.

Hombre: O sea, que el temor a la muerte no existe

Muerte: Exacto, el temor a la muerte es sòlo una ilusiòn mediocre, pero que ha influenciado mucho en las personas e incluso tiemblan muchos cuando escuchan mi nombre. Yo soy sòlo una etapa transformadora de la substancia, es decir que ahora eres hombre y después sòlo seràs polvo, eso es todo lo que ocurre después.

Hombre: Sè que has hecho a muchos hombres famosos
Muerte: Asì es, sino fuera por mì què serìa de la memoria de los hèroes, de aquèllos que optaron por una vida corta pero de inmensa posteridad, què serìa de ellos sino hubieran hecho esta elecciòn. Las religiones y todo tipo de sectas y filosofìas han convertido la muerte en algo monstruoso, que a su vez engendrò miedo en las personas, un miedo causado por la ignorancia, pues no me conocen, por consiguiente el miedo a la muerte es producido por un mundo quimèrico, creado por personas, que vacìas consigo mismas buscan ser idolatradas o aduladas. No, el miedo a la muerte es una falsedad, hay quienes dicen que no se trata del miedo a la muerte sino acerca de lo que pasarà màs adelante, y yo pienso para què vivir ?, en un mundo donde se ha perdido la inocencia, en un mundo corrompido por el bien y el mal, los cuales como dirìa Nietzsche, no son màs que signos mas no definiciones

Hombre: Què absurda que es la humanidad !, todo el tiempo actuando en base a dichos signos mientras se privan de la libertad, de la pureza, de la virtud, por què no actuamos como los niños ?, por què no hacemos travesuras ?, èstas son cosas propias de seres inocentes y es por eso que hemos dejado de ser felices, por què hemos olvidado esa alegrìa infantil ?.

Soliloquio IV

En una tarde muy calurosa, de èsas en que los pensamientos suelen tornarse tormentosos, un joven decide salir a dar un paseo y encuentra un parque en donde se encuentran unos niños jugando. El joven a quien llamaremos D, decide tomar un descanso en una silla situada justo frente a los niños. En eso, mientras los contemplaba, comenzò a sentir una prfunda tristeza. Dònde quedò mi felicidad ?, decìa en voz baja, sintiò ganas de llorar mientras con sus manos cubriendo sus ojos intenta inútilmente abatir su pena.

Se retira del lugar y acude a la casa de un amigo con la intenciòn de visitarlo, su amigo es una persona cuyos mayores temores radican en la soledad. El amigo recibe a D en la casa, acto seguido se saludan, D. entabla una conversación con el amigo acerca de la felicidad.

- Còmo consigues ser feliz ? - ,le pregunta D. con algo de cansancio fìsico
- La felicidad està en el amor, tù necesitas encontrar a alguien - ,contesta el amigo muy seguro de su afirmaciòn
- Pero, por què el amor ?, si eso no es eterno, es un vano tormento envuelto en sentimientos superfluos que no te permiten ser feliz de verdad - ,responde D. pensativamente
- Pero si el amor es lo màs hermoso, te hace sentir que la vida es màs fácil - , contesta el amigo
- No, tù eres un hombre pequeño y a decir verdad, no sè por què diablos quiero hablar de felicidad si dicha felicidad es la que tù conoces y la que gran parte del mundo tambièn conoce, entonces esta felicidad es efìmera, el amor se acaba, las circunstancias de la vida y la muerte se encargan de ello, entonces el amante queda desolado en un sufrimiento producido por aquella vanidad que nos produce el deseo de ser amados, adulados o idolatrados
- Eso lo dices porque jamàs te has enamorado
- Mejor me voy, adiòs ! -, se despide enérgicamente D.

D. se marcha y mientras camina de regreso a su casa, observa a dos perros aparèandose y dice: Esto es felicidad, esto es belleza, èsta la virtud, la pureza, la inocencia. Esto es lo que nos han quitado, la inocencia, la dicha de no vivir marcado por el bien y el mal, pues èstos no son màs que signos y no definiciones, marcados por una sociedad infectada por el virus creado por locos que estùpidamente buscan alcanzar las estrellas, ellos son culpables, culpables de condenar a la humanidad al eterno martirio de la muerte, eso es, ¿ para què vivir en un mundo envuelto en sentimientos vulgares, creados por gente enferma por sus vanidades y desprecios ?. Debemos buscar la inocencia, la cual no distingue entre el bien y el mal, encuentra en la vida una dulce sinfonìa, plasmada en nuestros recuerdos que con el pasar del tiempo se convierten en pesadillas. Sì, es ahì, dònde estaba nuestra felicidad y la hemos perdido, pero si hemos de vivir en este mundo acorde a sus condiciones obsoletas, el suicidio entonces es un deber, creemos que la infelicidad està en la falta de amor, falta de dinero, pero no es asì, nuestra felicidad quedò hundida en la subconciencia y en nuestra conciencia sòlo hay superficialidad. Hemos dejado de ser dichosos el dìa que empezamos a razonar, ¡ oh razòn, maldita razòn, eres falsa, eres un fantasma que droga mi vida, eres la mayor adicciòn del mundo, màs que la cocaìna o el alcohol, ¡ oh muerte !, este mismo mundo te ha convertido en algo horroroso, capaz de producir el peor temor, un temor de ignorantes, un temor que impide que muchos sean capaces de realizar sus sueños. Eres necesaria en este mundo devastado y sin remedio, muchos piensan que el temor no es a la muerte sino a lo que vendrà después, pero yo digo, la muerte no mira sexo, edad o condiciòn social, cualquiera puede morir, si muero violentamente no tendrè tiempo de pensar en cualquier tonterìa y si muero enfermo, de què diablos me sirve pensar si igual voy a morir y no habrà dios alguno que me podrà ayudar, pues todo eso es falso, son sòlo obstinadas creencias absurdas que intentan acabar con lo inevitable de la vida.

Durante esta profunda meditaciòn, las personas que se encuentran cerca lo creen desquiciado y deciden llamar al hospital psiquiàtrico, entonces acuden al sitio los enfermeros y se lo llevan. Siempre los cuerdos son considerados dementes o fuera de sì, pero estàn ahì a pesar de que muchos no les prestan atención, su virtud es gozar de la facultad de vivir su propia libertad y de ver las cosas por su esencia mas no por su apariencia, por consiguiente no son locos en realidad, màs bien son locos los demàs, aquèllos que nunca optan por pensar por sì mismos, sino que se dejan envolver e intimidar por pensamientos ajenos, entonces actùan de acuerdo a estos cànones, viven asì y mueren asì, sin haberse preguntado alguna vez si en verdad sus acciones fueron hechas en base a sus propios deseos, es decir sus vidas fueron simplemente como una picada, que una vez rascada varias veces se olvidò el asunto y no como una fiebre que no deja descansar, mucho peor conciliar el sueño.

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Comments

agregame ! adoré tu ensayo
2010-04-05 18:01:49
damn
2010-07-30 12:25:52