Nacido en el infierno.

lukioslave  - CLASSIC FICTION - 1341 words

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Summary

ejea

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Dentro de una casa, de esas que gracias al tiempo, mas el esfuerzo y el trabajo, quedan decentes, vivía una familia, conformada por cinco integrantes, el abuelo, el padre y la madre del hermano y la hermana.

El hombre de la casa, el mantenedor, se llamaba Sergio, tenía un flete, y trabajaba arduamente en ese tiempo puesto que por alguna razón extraña, estaba medio de moda mudarse en la ciudad cosa que mantenía al tipo fuera de la casa, y con comida dentro de esta.

Su esposa, Lisandra, se ocupaba de la educación de sus hijos, lavar la ropa de la familia, cocinar, que parecía hacerlo todo el tiempo, y limpiar la casa.

El hijo, era un revoltoso maleducado sin sentido de la vida, vago alcohólico con un trastorno, que lo hacía, una persona complicada.

La hija, Florencia, una virga de esas que cuando salen por primera vez se ponen re en p2 se comen cuatro negro y terminan tiradas en una plaza, pero justo pasa una amiga por ahí y la acompaña a la casa la acuesta la arropa y cierra la puerta con cuidado para que los padres no se enteren.

Y el abuelo, se llamaba Raúl, era el padre de Sergio, y había construido esa casa en la que todos vivían solo, por lo tanto, era como el rey de la casa, el único que no decía nada, el que siempre observaba, el único miembro de la familia que nadie se esmeraba por preguntarle “abue, ¿estas bien?” “toma, feliz día del padre”, pero Raúl parecía no importarle nada mas que comer y que lo ayuden a llegar a la puerta del baño.

El tipo todos los días se secaba la frente, puesto que era de transpirar mucho, su pansa le impedía la resistencia en su trabajo, cada vez que suspiraba, daba la cara al resplandor caliente del sol y cerraba los ojos, o tomaba alguna bebida, y disfrutaba el silencio, recordaba lo que era volver a su hogar, los gritos de su hijo enloquecido por algo, su hija histeriquiando dentro del baño su mujer yendo de un lado al otro renegando con su padre cocinando dándole ordenes a el que haga algo que ponga los platos, el canto de un pájaro, un panadero flotando, un saltamontes, lograban distraer al fatigado laburador en esas ocasiones, pero la realidad, siempre lo vencía.

En uno de esos días de arduo trabajo, habiendo hecho un buen dinero con el flete, el tipo llegó a su casa con una bolsa llena de mercadería para la alacena y heladera de su hogar. Abrió la puerta, se metió en su casa y cerró aseguradamente con llave, se dio vuelta y

-Damedamedamedame que se me pasan los fideos… DIOS!!! YA SE PEGARON!!!-

-¿Otra vez comida pasada?- le dijo Florencia con mirada llorosa y el pelo despeinado, signo de que había recibido una buena paliza.

Sergio la miró, su corazón estaba sin fuerzas, totalmente agotado, hiso un gesto corporal como diciendo “no puedo hacer nada” y fue caminando a la pieza.

-¡OTRA VEZ COMIDA PASADA!!!?????-

-SI!!! OTRA VEZ COMIDA PASADA PORQUE EL RETRASO DE TU MADRE TIENE 40 AÑOS Y NO SABE COCINAR SI!!! SI!!! OTRA VEZ COMIDA PASADA NO ME VUELVAS LOCO!!!-

-¿Qué decís?- Los pasos exageradamente acelerados de Lisandra se acercaban a la sección del pasillo y la habitación matrimonial desde la cocina.

-Si al fin te encontraste las pelotas entre semejante buzarda para decirme algo, DECIMELO EN LA CARA!!!- Se le salían, los ojos se le salían de las ranuras de la cara.

Sergio, aún con las venas marcadas en la frente, el puño izquierdo cerrado la miró a igual tensión, dio media vuelta y entró a la habitación, de algún modo, Florencia había desaparecido, Lisandra se volvía con todo el cuerpo inclinado hacia delante, y fue a seguir cocinando.

Sergio, sentado al borde de la cama, meditaba lo sucedido, se planteaba si sentarse o no en la mesa a comer, ya con lo que le había dicho su mujer, no sentía hambre, no tenía ganas de nada.

-¿Puedo pasar?- El hijo estaba asomado por la puerta media entrecerrada, puesto que tal vez al padre se le ocurriese decirle que no y explotarle los sesos cerrando de una patada la puerta.

Como si no hubiese nada que perder, -Si pasa- El hijo entró, cerró la puerta, y miró la arrugada cara de lo que queda de lo que fue su padre. El tipo también lo miraba, pero no parecía sentir nada.

-Pá, yo no se porq…-

-Ya esta la comida- se escuchó secamente. Los dos hombres miraron hacia la puerta, Lisandra contemplaba primero a uno y luego al otro.

-¿Qué haces vos acá? Anda pa la cocina vamos dale- le dijo mirando al hijo.

-Para un poco vieja, estamos hablando- dijo Sergio en tono calmo.

La mujer le tiró una mirada sospechosa, y desapareció.

El hijo se dio vuelta para mirar a su padre, pero este estaba parado, le dio una palmada en el hombro, -Tu mamá está loca, que se le va a hacer- abrió la puerta y acomodándose los pantalones encaró para la cocina, para comer, y para dormir, y para no volver a despertar, aunque sabia, sabia bien que tendría que levantarse a las cinco de la madrugada, para cumplir con la mudanza del vecino.

Para cuando Sergio se sentó en la mesa, su mujer le sirvió un plato con fideos y salsa, Raúl ya estaba comiendo su ración de fideos pasados, “si comieran lo que yo comía en el 55, se comerían unos a otros” pensaba. El pibe se sentó confiadamente esperando su ración y mirando burlonamente a su abuelo, el quería a su abuelo mas que a cualquiera de la familia, Flor se fue integrando lentamente en su asiento mirando el centro de mesa, los golpes que le proporciona su madre parecían haber hecho de ella, una chica tímida dentro del ámbito familiar, desorientada. Lisandra, luego de haber servido comida a cada uno, se sentó a comer.

-No están tan feos…- dijo Florencia, con voz quebrada, y esperando a que llegue el sopapo mirando de reojo a su madre, pero nada de eso sucedió.

-Viste, no estaban malos, yo dije que se pasaban porque estaba apurada…- Sergio miró a su mujer como para embocarla ahí nomas, en ese momento esta hiso un gesto de arrepentimiento, pero siguió comiendo.

Sergio pinchó un rollito de fideos y se lo comió, -Toma viejo- El hijo le alcanzó una servilleta a su abuelo, para que se limpie la boca, este lo miró en señal de agradecimiento, el hijo se sentó feliz de la vida sonriente mirando al viejito.

-Hoy hice setecientos sesenta pesos-

Todos lo miraron asombrados, el viejo siguió comiendo.

-Bien ahí viejo eeee viejo loco nomá- el pibe estaba entusiasmado, enseguida agregó –entonces me puedo ir a elegir un pantalón- y le guiñó un ojo.

-¿Que pantalón? Hace dos meces que me debes el celular para mi cumpleaños- Flor le tiró una mirada asesina a su padre.

-jej, ustedes dos son iguales- dijo Sergio riéndose y enrollando un par de fideos. La mujer miró a su hija con un tono orgulloso y se ocupó de su plato.

-Primero el teléfono, después tus pantalones- dijo apuntando con el tenedor.

-yes sir- dijo el muchacho y se retiró de la mesa enérgicamente.

-¡Se DICE PROBECHO!!!!!-

-Dejalo, dejalo-

-provecho- dijo Florencia, tomó el plato lo dejó en la mesada y fue en dirección a la pieza.

-ahora, fijate que se van a pelear por la computadora, tenés que cortar eso Sergio, desde que tenemos eso, Martin está peor, tu hija… si supi…-

-Mientras no te joda a vos- el tipo la miró, Raúl seguía comiendo sus fideos.

Lisandra abrió la boca y entrecerró los ojos como diciendo “que te haces el chamuyero vos… hij…” pero ya con la miraba no faltaba decir nada, se sonrojo y siguieron comiendo.

Seguido de esto, después de haber terminado, Sergio se levantó, puso su plato en la mesada y encaró a la piesa, a ver un poco de televisión y luego dormir, en la mesa quedaban Raúl y Lisandra. Esta se quedó pensativa, luego de que su hombre terminara su cena, estaba pensando.

-Creo que me pase de rectitud, con Florencia- dijo casi en un susurro.

-Nadie es recto-

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Comments

Para mi es una cagada esto, porque al principio el comencé a escribir con todas las ganas del universo, pero, a medida que escribía tenia que atender a la mierda de gente que viene al cyber y me desconcentré un montón después la terminé escribiendo boludeces, ni ganas, jaj espero que les haya gustado.
2010-08-04 10:57:36
Luky: amigo mio... fantástico. Tu familia me saco la mufa, estaba caliente y me dije, voy a visitar a los amigos, que suerte encontrar esto, me encanto loco, claro tenes razón podías haberle sacado mas, pero no de lo que escribiste, eso me pareció perfecto, me quede con ganas de ver mas jajaja y, viste, todos somos un poco chusmas jajaja Abrazo amigo.
2010-08-04 12:49:09
JAAAAAA q grande Sergio!, igual esta es una familia ficticia y los hago peliar un rato y reconciliarse en otro, mi familia real es de 10, aunque lo de los fideos se lo copié a mi vieja, la primera vez que se le pasaron hace mucho tiempo, y la ultima parte de que se pasó de rectitud, y el viejo dice "nadie es recto" fué una frase de mi viejo cuando estuvimos charlando un rato antes de que se valla a bs as hoy a la noche, mandate uno de tus escritos sergio, saludos.
2010-08-04 13:20:17
Claaaaaaaroooooo!!! Siempre se nos pasan los fideos a nosotras... Pichones de machistas!!! JEJEJE! Ahora en serio... ¿Te das cuenta Lucianito cómo te vas animando a más? El tema de que te delires es lógico y natural. Estás variando los temas, buceando y mandándote con otras cosas. EXCELENTE! Seguí con esta familia que está muy copada. Me mata el abuelo Raúl! No le importa nada, el quiere comer y que lo dejen tranqui. Un abrazo! Bee.-
2010-08-04 16:00:48
jaja Raúl es idéntico a mi abuelo, para mi mi abuelo es como un tatuaje, jaj, dura para siempre, que bueno bee gracias por el comentario me gustó que les haya gustado a los que lo leyeron, pero pregunta de confianza, si tuvieran que clavar una critica, ¿que le faltaría al cuento?
2010-08-04 19:24:22
Acá va la crítica feroz, descarnada, y con la cara bien seria (JEJE) Què sos jodido, eh? Te elogiamos xq está bueno. Te pegás el divague (como vos mismo lo notaste) y despuès volviste a la idea. Dejalo fluir, concentrate y divertite escribiendo. Si estás laburando, dejás de narrar y listo. Despuès volvès, fresquito como una lechuga y seguís. Abrazo! Bee.-
2010-08-05 17:05:28
gracias bee, algo que me cuesta mucho es mantener la consentracion y cuando me desconcentro intento centrarme mesclado con enojo y no es lo mismo que lo primero que sentis pero tampoco es tan malo, porque sigue saliendo de vos, pero tal vez culpa de eso, los temas no se enganchan y no permiten al que lee seguir con el sentimiento que al principio sintió y crea una decepción como diciendo "venia bien", como al mismo tiempo los habrá que piensan "ahora c pone bueno" y como habrá quienes piensen once millones de posibilidades en la que se puede ver un cuento mugroso y uno tal vez no tiene la capacidad para disernir ese tipo de cosas pero si puede calcular hasta que punto pueden llegar los angulos por los cuales uno mira, igual, no estoy tan traumado con esto, sino que te tire una opinión en una de esa la compartiamos, gracias bee por la critica suerte y abraso.
2010-08-05 17:51:36
Luky: te digo lo que pienso de Luky escritor, ojo, solo como lector. Escribir es un poquito de inspiración y muuuuucho de trabajo, cuentan que Ernest Hemingway se ataba a la mesa para obligarse a escribir, Gabriel Garcia Marquez, se paso una vida para escribir esa maravilla que fue "Cien años de soledad" y pueden pasar diez vidas mas y nunca volverá a escribir algo asi, Benedetti, trabajo años en un empleo publico, pero de allí salio: "Cuentos de oficina" "La tregua" "Gracias por el fuego" Borges, el grandioso Borges, tuvo que quedar ciego para escribir sus mejores obras, esto tal vez es discutible, pero es a mi parecer, Neruda escribió "veinte poemas de amor y una canción desesperada" bajo una tremenda depresión que casi le cuesta la vida, en fin amigo y al final como todo, hay que laburar y no esperar recompensa, escribir por diversión y para vos si, también para algunos amigos y en una de esas vos también tengas tus "Cien años de soledad" ¿si vas por buen camino? claro amigo... el mejor. Abrazo.
2010-08-07 01:54:35
Jaja!, muy bueno y tiene razón, sobre todo en el caber no hay rectitud. Si me permiten mi humilde opinión, a mi también me pasa que por ahí al escribir se va yendo para un lado y termina en otro. Creo que mientras vas escribiendo más opciones tenes en la historia y concuerdo con Sergio (como lector), hay que laburarlo, ó sea escribir. Abrazos Lukios.
2010-08-09 13:23:55
es verdad, como dijo rama, y anteriormente sergio, yo concuerdo tambien, jaj gracias por los comentarios, ayudaron un monton, abrasos
2010-08-09 20:21:29