Lila
WOLFTATU - ROMANCE - 631 words
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Summary
Lila
Recuerdo ese 22 de Abril en que conocí a Lila, en una de esas tantas fiestas que yo frecuentaba y simultáneamente ella evitaba, para mi (nuestra) fortuna esa fue la excepción
Ojos más penetrantes que azules, piel más tersa que blanca, cabello más largo que negro y unos hermosos labios de un intenso “rojo tierno”. Toda una francesa de adentro hacia afuera.
Me encantaba ver con que elegancia y facilidad, Lila, rechazaba a cuanto pretendiente se le acercase .No era de extrañarse que los demás hablaran de ella como si se tratase de una chica insensible, apática. Aun así me sentía fuertemente atraído hacia ella.
Hice pasar 2 vasos de cerveza por mi garganta para después acercarme de súbito a Lila.
-Es muy raro ver a una chica tan linda como tú sin compañía en una fiesta como esta.
-Y es más raro ver a alguien tan extrovertido como tú hablándole.
Esas palabras con las cuales iniciamos una larga conversación eran el comienzo de una relación amorosa inventada y extinguida por el mismo destino…
En el lapso de unos cuantos meses meses Lila y yo vivimos lo que a muchas parejas les toma años, gozamos más de lo que una persona (por más vieja que fuera) pudiera haber gozado en toda su vida, nos amamos tanto o más como los propios Romeo y Julieta lo hubiesen podido hacer; En pocas palabras vivimos intensamente, pero claro, las películas y la vida misma nos han enseñado que no todo es perfecto.
La guerra comenzó en Septiembre ya en Enero estaba yo en un avión, cruzando la frontera y rogándole a cualquier entidad que pudiera tener algún poder sobre mi futuro volver a ver a Lila. Hubo certeros momentos en los cuales mi vida dependió de haber o no estado 30 cm al izquierda o derecha. Enviaba y recibía cartas a Lila todo el demás tiempo que no estaba combatiendo. Me contaba del bélico ambiente la ciudad y como la gente enloquecía, entre todo eso trataba de contarme cosas lindas como que al otro lado de la ciudad, en un lugar poco manchado por la guerra por ser extremadamente solitario, había una estatua en honor a 2 amantes que vivieron durante la Primera Guerra Mundial y le recordaba a nuestra relación casi 30 años después.
Tal vez solo para divertirse, con mi tragedia, el destino me regresó (por culpa de una seria herida en la pierna) con vida de aquella guerra totalmente ajena a mí.
Íbamos yo y otros 20 compañeros de mi misma ciudad en una caravana de tanques, treinta minutos antes de llegar decidieron parar por alguna amenaza de emboscada. No me importaba así que mientras se organizaban de cómo iban vigilar por turnos yo me escabullí entre mi cómplice la oscuridad. Llegue en lo que me pareció, por la desesperación claro, 5 horas aunque solo hubiesen pasado 50 minutos.
Diez minutos después de haber llegado a la ciudad estaba en frente de Lila unos cuantos pasos, en cuanto me reconoció una sonrisa combinada con una expresión de incredulidad se adueñaron de su rostro, casi al instante y por instinto arrojo su pequeño cuerpo contra mí; Su gran y ruidoso “No!” agudo y desgarrador, fundiéndose con el horrible sonido de una pistola en acción aun viven en mi..
Desconcertado y perturbado no podía aceptar que ese hombre, el padre de Lila, el mismo que hace 21 años la había procreado hoy me la arrebataba, Él destino (representado en la obra de mi vida por la misma persona) se hacía presente esta vez no con una gran hoz o una guillotina como si fuese un verdugo, no, esta vez lo hacía con una Luger mientras yo lloraba, el muy cretino se excusaba diciendo que me había confundido con un Alemán, como hubiera deseado que Lila no me hubiese salvado.

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