Extorcionista.

lukioslave  - CLASSIC FICTION - 1158 words

  • 240
  • 3
  • 0
  • 0

Summary

afasfasdf

afasfasdf

Días finales para el invierno, haciendo días de calor casi intenso, y yo resfriado hasta las pelotas, sin poder hacer nada, sin acercarme a mis amigos por consideración de su salud, me obligo a mi mismo a escribir esta confesión, la cual tortura mi conciencia todos los días del año, momentos antes de levantarme.

Una vez un hombre, me dijo que el cargo de conciencia solo afecta a los débiles, que cada uno de nosotros hacemos las cosas por alguna razón que solo nosotros entendemos, y que si hiciéramos todo sin pensarlo, sin ningún fundamento, es porque somos como una columna de cartón que intenta sostener el peso de nuestras palabras, llegando el momento en que colapsa inevitablemente.

Lo que yo hice si tuvo un fundamento. Lo que yo hice tuvo una razón indiscutible, que yo mismo había desarrollado solo, y mírame ahora, traicionado por mi misma mentalidad, ese pasado en este momento, carece de sentido, incluso de moralidad.

Me doy cuenta que si tengo que hacer algo bien, debe verse bien para todas las personas que lo vean, si hago algo hermoso, tiene que verse hermoso para todas las personas, y si puede ser, para las personas que lo vean en el futuro, de ahí viene mi cargo de conciencia, no puedo borrar el pasado, solo puedo cargarlo sobre mi espalda, me cuesta aceptarlo para que no juegue en contra mía, para que no me frene en mi camino.

2019, un día perfecto, me levanté de la cama, me puse pantalón remera medias, me calcé las zapatillas, tomé la billetera y salí, a comprar una latita de cerveza al almacén de media cuadra.

-Como va Pedro-

-Luca, ¿todo bien?-

-bien bien, con un toque de sueño, vengo a buscar algo de vitaminas- dije sacando un pack de seis latas largas de cerveza.

-dieciséis con setenta-

Lo miré.

-¿aumentó eh?-

-De a poquito de a poquito, todo aumenta viejo-

Pagué, tomé el pack de latas, y me dispuse a caminar hacia mi casa para emborracharme felizmente como toda persona cómoda que le gusta la cerveza. Entré a la casa, me acomodé en el sillón, y dejé las latas al lado del sillón, prendí la tele, eran las dos de la tarde, estaba joya.

A mi me gusta especialmente la cerveza porque el pedo que te deja es simplemente activo, solo los idiotas bebitos de mamá se largan a llorar por problemas y disgustos de autoestima una verdadera persona se para en frente con tres litros de cerveza y te remata todas las empresas ideológicas que has estado planeando por años.

Así que ahí tienen. Ese es mi secreto para quedar siempre bien parado en las entrevistas, en debates, en cuentos que hago para diarios, cuando salgo en la prensa, todo gracias a esta belleza rubia barata.

Tomé un trago. Mirando la cerveza, el embase mejor dicho, sabiendo lo que hay adentro, te puedo decir que este liquido hace el mismo efecto que hace el viento debajo del ala de un avión, te sostiene.

Si no sabes de lo que estas hablando dices cualquier cosa, y si sabes de lo que estas hablando, la cerveza hace que tu cerebro enganche todo de un manotazo y lo revientes contra el suelo de una forma tan espectacular haciendo que tu desaparezcas, y seas solamente un medio de la sabiduría mas omnipotente que nadie habría escuchado jamás salir de las cuerdas vocales de un humano.

El problema no es la cara, ni el aliento a birra que emana de tus labios puesto que generalmente, cuando encantas en masa, estas a distancia de las personas que te escuchan, el problema es el orden.

Para mí, el dilema es encontrar el punto de equilibrio en cada palabra, entre el orden y el desorden, el orden soy yo, Lucas Minuth, el desorden es la cerveza. Yo, gracias a la cerveza tiro una secuencia de palabras meticulosamente analizadas cada una para que al final de la oración, en el pibe, no quede ninguna duda, ninguna pregunta, solo, maravillas en sus ojos ante mi presencia, sabes, muchos dicen que soy orgulloso, pero es inevitable no darse cuenta uno mismo que en realidad es bueno en algo, y eso es fruto de un esfuerzo de una vida entera que muy pocos están dispuestos a sacrificar.

En una de esas, había yo terminado de dar una oratoria en contra de los bancos, dueños de acciones de empresas madereras que estaban destruyendo los pocos kilómetros de árboles nativos de la zona, espectacularmente en el discurso saqué a la luz mucha información sensible para este tipo de gente, me encanta cuando pones en aprietos a estos vírgenes que solo conocen tetas y culos operados dientes con coronas extremadamente blancas y caras de plástico, porque para mi, sinceramente, eso no te hace hombre.

Entonces llevé la conversación al punto mas alto, donde ahí, todos los seres humanos, desde el pobre pibe que se gana la vida conectando mi cable para que yo hable, hasta el presidente de la ONU, somos iguales, con las mismas debilidades, los mismos gustos, las mismas tentaciones, y ahí fue cuando el poder supremo de la diosa cerveza actuó, y dije cosas que para el departamento de derechos humanos pareció agravante, pero que todos, desde mi abuela, hasta mi nieto, sabemos que es verdad, por dentro sabemos que es indiscutible, recuerdo decir, “…la discriminación en puestos laborales, si no eres una mujer que caliente al personal, o un clon de Brad Pitt que haga de cuenta que no le interesan las mujeres no puedes conseguir un ascenso, los gordos no trabajan, encima de eso, “dan mal ejemplo a la sociedad, porque ser obeso es malo para la salud”, saben, aquí estamos hablando de derechos, no de derechos humanos, de derechos, generales para todas las personas que viven en sociedad, el derecho humano no sirve a la sociedad porque es humano, individual, el hombre vive en sociedad, es necesaria la sociedad, para sobrevivir y no matarnos los unos a los otros progresar y demás cosas que nos permitan el avance, no crear mas derechos que bloqueen a los derechos y estos por culpa de sus anteriores tengan que bloquear a los otros, y lo único que escuchemos en el senado sean discusiones ideológicas desarrolladas de personas absolutistas, si cada uno tenemos algo que decir individualmente, para compartirlo con los demás…” no se que mas dije pero lo que si se, es que dejé a un montón de adinerados hundidos en la mierda de la mierda, si, recuerdo que con una sonriente cara de “me hiciste el hoyo” me dijo el ministro de economía de mi país “nosotros confiamos en su palabra, esperamos no volver a cometer el mismo error” le tendí la mano caballerosamente, tenía ganas de vomitar, y eso que no había comido nada, pero de alguna forma salí con la mía de ese lugar, sabiendo que me esperaban cientos de miles de millones a largo plazo para seguir edificando mi imperio, y ahora, en este momento, darme cuenta, que es una cagada.

“Nada tiene sentido” del hombre.

Para Mbee

Want to leave a comment? Sign Up

Comments

¿Que paso ¿me perdí de algo? Te atraparon las musas? Esta escribiendo con una claridad pasmosa, sin limites Luky, genial.
2010-09-08 02:16:59
Pero Lucio!!! Mi viejo tiene razón cuando afirma que "los chicos de ahora" tienen una capacidad de aprendizaje enorme y absorben como esponjas humanas (para bien o para mal) todas las cosas. En este caso, y con todo orgullo personal, y obviamente para BIEN, compruebo casi diariamente que: estás escribiendo como la ostia! Un beso y todas las estrellas dear son! Proud mum=Bee.-
2010-09-08 16:19:19
Paso muchas horas hablando con mi nieto, casi de tu edad y no dejo de asombrarme por lo clara que los jóvenes la tienen, tu relato es muy bueno.
2010-09-13 12:11:01