Epílogo de Nuestra Historia

CROM  - ROMANCE - 982 words

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Summary

Epilogo

Epilogo

Era ya tan lejana aquella primera noche, aquellas miradas e insinuaciones, todos los mensajes y todas las promesas que fueron creando la ilusión de algo grande, perdurable… real.

Fue tanto lo que ocurrió, lo que transpiro desde aquel intercambio inicial en el cual un corazón solitario y taciturno comenzó su inexorable camino hacia la apertura.

Para él no fue nada fácil, no después de tanto que había pasado en su vida anteriormente, cuando los años transcurridos le habían enseñado que la mejor forma de protegerse era cerrarse, luego de tantos intentos fallidos de encontrar por fin una estabilidad emocional, una compañía que le apreciará por lo que realmente era, con sus virtudes y sus enormes defectos.

Para ella fue otro eslabón, uno más en una larga serie, sin importancia, sin mayor trascendencia. Efímero, irrelevante, transitorio. Talvés solo un capricho pasajero, la búsqueda de lograr alguna satisfacción personal que le permitiera sentirse más, que le otorgará una nueva prueba de su poder de seducción, de su capacidad de tomar a un hombre y convertirlo en su juguete.

Ambas partes emplearon al principio todas las armas a su disposición, aunque con diferentes finalidades. Ella lograr su objetivo de hacerle rendir, él mantener la paz que había logrado alcanzar en su soledad.

Los argumentos abundaron, se tocaron todos los temas, habían tantas diferencias que para él siempre era un imposible, pero ella de forma sagaz y convincente siempre le hacia dudar, le hacia pensar que era posible, que su destierro emocional podria finalizar entre sus brazos y sus sentimientos.

Los días pasaron y la dependencia de él fue creciendo, vivió pendiente de sus palabras, de su imagen. Era emocionante despertar a los mensajes, sentir aquella atención, creer que alguien por fin se interesaba de sus días, sus labores, su sentir.

Ella fue muy dedicada, sus mensajes eran constantes, empleando siempre las palabras correctas, las oraciones precisas, logrando agitar en su pecho aquel adormecido sentimiento. Cual magistral conductora, logro dirigir la melodía de su corazón para lograr las notas que deseaba.

Aquello era para él algo platónico, algo útopico, demasiado bueno para ser verdad. Intenso, envolvente, extasiante. Le entrego nueva vitalidad a sus emociones, pero aun asi, las marcadas diferencias, especialmente en la edad, se convertian en un obstáculo enorme, un gran alto en la carrera de sus ilusiones.

Y la fue amando, pese a todo, en contra de sus propios deseos, desoyendo al sentido común… la fue amando… con fuerza, con intensidad, con una pasión que no pensaba posible nuevamente, con una sinceridad producto de sus experiencias, de sus triunfos… de sus fracasos.

Y la fue amando, bebiendo cada día de sus palabras, soñando con su rostro, rememorando a cada minuto su risa… pero aun algo se resistia…. Y la declaro su amor platónico, en un último esfuerzo por protegerse, por evitar elevar más allá sus ilusiones y exponerse.

Ella le fue rodeando, a través de atenciones, palabras, detalles. Tejio en su derredor un magnífico lienzo de colores vibrantes, de atractivas imágenes. Con toda maestría coloco las piezas en las posiciones adecuadas para ir cerrando el paso a cualquier huida imprevista. Le explicó su vida hasta el momento, le conto su historia, lo que había hecho hasta el momento, lo que a él pudieran haberle dicho otras personas, lo que no era un secreto… en un magistral movimiento convirtio toda su historia en el marco perfecto para crear una ilusión mayor, para convencerle que era ahora el momento, que era con él con quien ella quería cambiar su vida.

Ella no tomo con alegría su declaración de amor platónico, ella quería más, deseaba escuchar de él la incondicional entrega de sus sentimientos, no de una forma perfecta o ideal, sino más mundana, más definitiva.

Cuando por fin él le declaro su amor comenzó el declave… sin que él se diera cuenta ya todo estaba marcado, el objetivo cumplido, el sueño destrozado.

Y comenzó la espiral, aquella sucesión de hechos y acciones, siempre negadas, siempre ocultas, siempre misteriosas.

El cometió errores, como cualquier hombre, como cualquier persona. A pesar de sus años su falta de experiencia era evidente, lo que le llevó a equivocarse, prestando oidos a los rumores y los comentarios, sintiendo poco a poco una fria daga hundirse en su recién renovado corazón… y cometió errores, siendo el primero de ellos abrir sus defensas… volver a creer.

Ella siempre lo negó, jugo el papel de la indignación a la perfección, mientras el calladamente moria cada vez más.

Cuantas veces descubrio sus mentiras… cuantas veces sus propios ojos fueron testigos… y aun asi trato de no juzgarla… de comprenderla… de creer en ella.

Él siempre fue quien era, calladamente soporto su dolor y nunca quiso darle la espalda, fue fiel a su propio ser, le entrego su corazón y con el todo, sin restricciones sin defensas, sin esperanzas… Y la amó… por desgracia o por ventura.

Y el tiempo corrió y pasaron mil cosas más… mil dolores, lágrimas y decepciones.

Y él atormentado.

Y ella inmutable.

Y él contando los días entre el recuerdo de ella.

Y ella desgranando el tiempo sin tener memoria de él.

Y pasaron mil cosas más… las que conformaron una historia fallida, burda, ilógica.

Y llegó el final… tan anunciado desde el principio… desde aquellas palabras que le ilusionaron pero a la vez abrieron la brecha hacia una nueva decepción.

Y el tiempo sigue pasando y mientras él la recuerda, para ella es algo que nunca pasó, intrascendente irrelevante.

Y el tiempo sigue pasando como en muchas historias similares donde siempre alguien cae… donde siempre hay alguien, que buscando un sentido para un absurdo, rememora en su mente todo lo ocurrido, sin encontrar la forma de comprender sus razones… Tratando de darle congruencia a una historia averiada, resguardando nuevamente su ser y negandose la posibilidad de volver a confiar… escribiendo finales para convencer a su propios sentimientos… creando epílogos para historias que nunca se dieron... Cerrandose a nuevos juegos.

Porque a la larga todo es una enorme apuesta… donde casi siempre se pierde al apostar los corazones.

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