Limite entre mundanismo y espiritualismo.
juana - CLASSIC FICTION - 391 words
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Summary
Perdida de ideales y valores propios.
La palabra venia retumbándole en la cabeza hacía tiempo, y la buscó en el diccionario para perfeccionar su percepción de esta. Mundano, según alguno de los tantos diccionarios significaba algo terrenal, del mundo, por oposición a lo espiritual. Y ahí lo comprobó, porqué esa palabra resonaba tanto. No es que ella sea una maquina, pero tiene un tipo de programación en la que salta una llave de luz con esa palabra avisando que algo relacionado a ella esta pasando. Y así era. Su espiritualismo característico había quedado disuelto con un poco de agua hirviendo en una gelatina diet, o con una gota de transpiración en la cinta de un gimnasio. Su conexión con ella misma, el poder hablarse y que su otra le respondiera, no se sabia donde estaba. La conexión ahora existía entre ella y el hombre, ella y la piel de afuera, ella y el mundo. Y su mundo? El país que siempre le habito adentro, el que la hacia distinta, original, el que le daba esa personalidad?
Todo se había vuelto tan mundano enserio, tan fanatizado con lo cotidiano y la rutina, que cuando abrió los ojos se encontró al limite de lo terrenal y espiritual. Se encontró pisando un suelo movedizo y mirando un cielo cerrado, donde nada ni nadie es enserio, donde el hoy es mañana, y pasado mañana, y pasado mañana. En una ciudad donde siempre estuvo, pero esta vez plegada a ella, a su gente, sus idas y venidas. Ya no llevaba la misma bandera con su esencia, era un zombis mas en una cárcel inmensa con nombre de ``Capital´´, donde se predica estar vivo pero la verdad excede a un ojo critico, la verdad a simple vista muestra las almas monótonas, cansadas y masificadas.
La pérdida de los valores propios, de los ideales, no es cosa nueva ni una moda de la nueva época, cada vez aparece con más fuerza y pretende contagiarnos aun más. Cuando los dejamos de lado nos dejamos de lado a nosotros mismos, a lo que somos, porque somos lo que pensamos y lo que vivimos. La crítica siempre va a existir, la masa, y el todos los días son una realidad constante, pero no tiene que ser necesariamente nuestra realidad.
Había vuelto a escribir, entonces cerró los ojos y nuevamente se encontró pisando un suelo firme y un cielo abierto.-

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