MUJER CONTRA MUJER (La decisión final)

Bee Borjas  - FICTION (See also: CX "Literature: special interest" codes which may be used in conjunction with codes from Section F) - 633 words

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Summary

El encuentro entre la esposa y la amante

El encuentro entre la esposa y la amante

Una conocía la existencia de la otra, sin embargo era la
primera vez que se enfrentaban.
A través de una llamada telefónica lograron acordar el día y
el lugar del encuentro.
Leonora desandaba el sendero de lajas con paso ágil. El cabello
rojo y espeso ondeaba al compás de una suave brisa primaveral.
Las pupilas brillaban como dos diamantes cuando la luz del sol
se reflejaba en ellas. Caminaba y sus ojos escrutaban la enorme casa
que se divisaba al final del camino. Una hilera de pinos añosos le
otorgaba al lugar un paisaje más que idílico.
Atravesó todo el parque y rodeó la estancia. La mujer sentada en
una descolorida reposera, era más vieja de lo que ella imaginaba.
No pareció notar su presencia, pues sus ojos permanecieron fijos
en el agua del río. Se acercó en silencio.
Entonces se vieron por primera vez.
Elvira era morena y de estructura pequeña. Una melena corta y lisa
le daba marco a un rostro redondo y de piel cobriza. Con un leve gesto
la invitó a sentarse frente a ella. El color de su voz era suave y monótono.
Sus rasgos no se alteraron en absoluto cuando susurró:
-Bienvenida a casa.
Leonora permaneció callada. Estaba sentada frente a la esposa de
su amante sin saber qué decir.
-Finalmente nos conocemos… -suspiró Elvira tristemente.
Hacía más de 12 años que compartían al mismo hombre. En realidad,
ahora que se conocían, y dadas las circunstancias, no parecía que Enrique
fuese el mismo hombre que las amaba y las seducía a la vez.
-No entiendo la fascinación de Enrique por mi departamento en la capital.
Esta casa es hermosa.
Elvira sonrió con ironía.
-Evidentemente, no era tu departamento lo que seducía a Enrique…
La mujer de cabellos rojizos se ruborizó y desvió la mirada.
-Se pasaba las horas mirando el río. Nunca quería viajar al centro
de la ciudad.
Leonora se sorprendió. Los recuerdos se arremolinaban en su mente
le confundían la razón.
Durante años, ella y Enrique vagaban por las tumultuosas calles de
Buenos Aires, recorriendo bares y tiendas de antigüedades.
-Pasábamos las tardes escuchando sus discos de jazz y bebiendo
el té helado que tanto le gustaba.
Leonora suspiró profundamente. La pequeña mujer parecía estar
hablando de un desconocido. La risa franca y estruendosa de Enrique
poco tenía que ver con aquel hombre silencioso y taciturno que Elvira
estaba evocando.
-Él odiaba el silencio. –afirmó Leonora con seguridad.
Elvira le dedicó una mirada muy especial.
-Creo que Enrique cumplió con el sueño de muchas personas. Se permitió
jugar con todas las emociones y no escoger solamente algunas.
Los labios de la joven se fruncieron en una mueca de disgusto.
Eran muy evidentes las diferencias que existían entre ambas.
Semejaban el agua y el aceite.
Elvira toda mesura y languidez, Leonora juventud y energía arrolladora.
Elvira, sexo seguro y tibio. Leonora, pasión y frenesí sin medias tintas.
-Enrique no supo o no quiso elegir.-musitó la esposa resignada.
La muchacha aspiró de modo ruidoso y con voz desafiante dijo:
-Entonces no está mal haber elegido por él.
Esa fue la segunda vez que sus miradas se encontraron.
Estaban frente a frente. Elvira deslizó su mano por debajo del chal
que descansaba en su regazo y extrajo un pequeño papel.
Con suavidad se lo extendió a Leonora.
-Este es el lugar exacto donde se encuentra.
La joven recogió la nota, se acercó a su eterna rival y se despidió
besándole la mejilla.
-Adiós Elvira.
-Adiós Leonora.
Siempre habían estado enfrentadas. Una sola vez se habían visto
obligadas a ponerse de acuerdo.
Fue el día en que Enrique admitió estar perdidamente enamorado
de una de sus alumnas de la Universidad.
Se comunicaron por teléfono. No fue difícil combinar el plan.
Él nunca lo pudo imaginar.
Leonora le suministró el veneno y Elvira se encargó de sepultarlo
en las afueras de una propiedad sobre la ribera del río Luján…

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Comments

Bueno, amiga.....atrapante, interesante, con una descripción de situaciones que parece una pelicula y qué final!!!!! estupendo...leerte me produce mucho placer...gracias y un beso grande
2010-10-23 20:57:51
excelente..tus finales me encantan
2010-10-27 11:06:31
Gabriela e Iveth: Gracias x los comments. Me alegra mucho que les guste el relato. El placer es mío saber que cuando pasan x aquí se llevan una linda sorpresa. Un beso grande para las dos!!!
2010-10-28 10:22:18
Genial Bee, como siempre va, viste que soy como visita de doctor, pero ya voy a tener mas tiempo amiga, un beso Bee.
2010-11-02 01:24:58