Cronica de ``un pibe chorro´´
juana - POLITICS & GOVERNMENT - 555 words
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Summary
Un poco de concientización colectiva
No sé porque se llama crónica; es para adornar un poco el tìtulo supongo. Es una queja / protesta a modo abierto , o tal vez un reproche a la gente mal hablada. (Me incluyo muchas veces)
Un grupete de señoras muy pitucas sentadas en el café con aire acondicionado y recién llegadas de la peluquería veían con caras de asco un chico que pasaba ofreciendo tarjetitas, y acto seguido, opinaban sobre los negros. Primera pausa. ¿Los negros, qué negros? Yo, que entré al bar con un destino muy diferente al de ellas (pedir prestado un inodoro) me acurruqué a un costado para verificar que mis sospechas de que estaban hablando una ganzada era cierto. Efectivamente. No tuve opcién y resistiendo sus miradas lanza - mierda me acerqué y pregunté:
-"¿Me disculpan?, es mi deber trasmitirles un mensaje " Usé un tono aplomado para demostrar que venía en paz, y que no era evangelista. Ellas, sin poder de reacción alguno, no dieron lugar a que dejara de hablar.
-"¿Saben ustedes a lo que se denomina etiqueta? Etiqueta es sinónimo, compañera íntima de prejuicio, y consecuentemente de ignorancia. Para hablar hay que saber, para saber hay que informarse, y para informarse muchas veces es necesario ver. Ver el trasfondo de aquél telón, el ensayo de la obra. Sì, el " pibe" andaba con ropa rota, sucia, ojos agazapados, descalzo y su piel está matizada en marrón de días de sol y noches de frío en las calles. Sí, va con dos pibes más, trabaja en una obra, le grita a las mujeres y a veces se lo puede ver tomando una birra. Vaya a saber dónde vive.
Y ahora: el pibe pidió, no robó. ¿Y si nunca robó?"
Segunda pausa. Para aclarar que las señoras no entendían mucho la situación, gracias a Dios se habían limitado a mirarme fijamente con bocas abiertas y solo aveces se miraban entre ellas, no quiero que crean que estaba haciendo un monólogo, mi idea utópica era un debate. Pff.
Finalizé diciendoles: -"Una sociedad no se destruye solo por unos "pibes chorros" como todos piensan, también por gente que sentada en sus cómodos colchones de billetes y sus cargos no hacen lo que deberían teniendo el poder del cambio. Porque no les conviene, quizás, un cambio. Meter el dedo en la llaga con el uso de etiquetas debería ya no ser algo que se escuche en estas épocas. Y digo meter el dedo en la llaga como sinónimo de ahondar, de profundizar, o enterrar aún más.
Se destruye la sociedad con el dedo señalador de quienes se dicen ser de tal o cual clase, quienes se encargan de crear la diferencia, con sus miradas contagiosas a quienes no pudieron formar una opinión y simplemente se dejaron llevar y se masificaron. Así formando una mayoría que se jacta "de" sin saber lo burdo e ignorante que son sus papeles discriminadores. Un grupo que dice que ve la realidad, que quiere construir un futuro mejor pero que no puede/quiere coser el presente peor. Que da vuelta la cara.
Así entonces, señoras , se destruye una sociedad y no es necesario culpar a un grupo de dirigentes o a un barrio de gente con hambre; basta con culpar la conciencia de nosotros, simples ciudadanos, que todavía no la activamos."

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