Carbón o Diamante (o de la ley de las compensaciones...)
peregrino - CLASSIC FICTION - 459 words
- 235
- 1
- 0
- 2
Summary
Detrás de cada experiencia se esconde el potencial de una nueva mucho más gratificante, es cuestión de tiempo...
Carbón o Diamante (o de la ley de las compensaciones…)
Ansioso, cuando despertó y vio que una pequeña claridad se filtraba por los huecos de la desvencijada persiana, se levantó y corrió presuroso a buscar su presente de navidad. Lo único que encontró al pie del arbolito fue un trozo de carbón. Sacudido y golpeado por la sorpresa, no lograba comprender porque no estaba allí la bici que el había pedido. Su padre, el mensajero de Papa Noel, le interpretó la situación explicándole que solo se cumplían los pedidos de los chicos que se habían portado bien y que, seguramente, si él lo hacia el año próximo tendría su pedido hecho realidad…
Nunca lo pudo comprender cabalmente, era travieso, sí. ¿Pero que era portarse mal…?
Jamás lo contó a nadie y creció con su estigma. Eliminó el rencor que sintió al principio. En definitiva, ya nada le borraría la triste experiencia.
La fortuna lo beneficiaría mas tarde permitiéndole encontrar la otra mitad de su vida en un sorteo. Sí, había sucedido que estando en la escuela los muchachos decidieron hacer actividades para financiar su viaje de egresados y el logró salir elegido entre los tres que conducirían al resto del grupo. Luego, un día se quedaron a esperar que entraran las chicas a la tarde, les propusieron que se organizaran de la misma forma y cuando se reunieron para organizar el primer baile, lo hicieron colocando papelitos con los nombres en una copa para sortear las parejas de la entrada; el vestuario y el bar. El salió sorteado con Mirta y a partir de allí su vida se había completado…
Se casaron, ella con vestido rosa y el de frac celeste ¡revolucionario para la época!
Vivieron y convivieron soñando y planeando (a veces no tanto) sus vidas.
Tiempo más tarde, una madrugada; luego de los festejos, ella lo sacudía para que despertara. Cuando, entredormido, escuchó:
-Si no te levantas no vas a conocer a tu bebe…
Saltó presuroso de la cama y la acompaño a la clínica.
A partir de allí algo mágico sucedió, en un rincón de su inconsciente un carbón se transformó en diamante y desde ese momento cada navidad pasó a ser un cumpleaños donde, luego del brindis, el inmediato “Que lo cumplas Feliz…” de su diamante lo hacen sentir el ser mas agraciado por Papa Noel.
Peregrino

1





