Esa noche
Escarcha - THRILLER / SUSPENSE - 472 words
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Summary
Una mala noche para una mujer... ¿o es para su violador?
El tipo espera en la esquina oscura, mete casi todo el antebrazo por debajo del pantalón, se toca y sonríe.
Espía agachado, está agazapado detrás de una pequeña tapia que forma parte del perímetro de un baldío. Se acerca una morocha de un metro sesenta más o menos, pechos turgentes, buenas caderas.
Se le hace agua la boca mientras la inspecciona, ya siente la erección en la entrepierna, se toca otra vez.
La morocha se acerca, tiene el pelo hasta la cintura y una pollerita que lo deja sin aire.
Ya llega, se para y se prepara.
Tiene que andar por esa zona oscura a esas horas de la noche por culpa del jefe que la retiene con cuentos de viejo verde que ni las crías se lo creen.
No puede pagarse un taxi, aunque pensándolo bien...
Se detiene para sacar el celular y unas manos gruesas la toman, quiere gritar pero los dedos sucios se le meten en la boca, rasguñándole la lengua y las encías.
Hace arcadas mientras la lleva casi en el aire hasta el basural que se encuentra en medio del baldío.
Patea, intenta morder, quiere golpearlo pero mientras más se opone el tipo acrecienta su violencia. Se lo escucha jadear. La lucha lo excita.
Se queda quieta, agitada y se deja manosear.
Él aun no se anima a destaparle la boca.
La remera rota deja al descubierto tremendo par de pechos, quiere saborearlos pero está luchando con la bragueta del pantalón. Sabe que con una mano no podrá. Se acerca al oído y le susurra en una inequívoca amenaza: "si gritas..."
Ella sonríe mientras no la ve.
Le presiona el estómago con el peso de su cuerpo, se baja el pantalón y la penetra.
La mujer gime y abre las piernas.
Él la mira confundido y le grita "perra".
Ella no lo escucha, con las manos lo ha tomado de las caderas y lo aproxima con rudeza.
Hay una fuerza que hace unos segundos no existía.
La mujer lo está gozando y él no deja de mirarla con un dejo de desconcierto, quiere retirarse pero no lo deja.
Lo toma de la cabeza con ambas manos y lo besa mientras lo rodea con las piernas impidiendo que se escape.
Siente la lengua de la mujer y una marea de insectos que le recorren todo el interior de la boca, hace una arcada, no puede separarse, la toma de los brazos y lucha hasta que logra alejarla unos centímetros. Escupe, tose. Ella con los ojos cerrados le sonríe. Intenta escapar, pero la mujer lo comprime contra su cuerpo con las piernas alrededor de la cadera, ayudándolo a penetrarla. Abre grande la boca y cientos de arañas salen, él quiere gritar y ella lo inunda de arácnidos en un beso mortal.
Llega al orgasmo y se levanta sacudiéndose la ropa.
No esperaba que después de los malos ratos en el trabajo la noche acabara de una manera tan agradable.

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