La igualación.
bravo_barraza - PLAYS, PLAYSCRIPTS - 870 words
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Summary
Y no fui feliz ni esperaba serlo, pero respiré aliviado eso si. Mientras despertando de este dulce sueño escuché gritos de mujer , llantos y voces que anunciaban mi captura
Aquel anciano de rostro de papel y un sombrerito casi ridiculo del que escapaban unos pocos pelos que el tiempo había perdonado..., resultó ser mi victima.
Caminaba apoyándose en un labrado baston de nogal. Aquella tercera pierna junto a un bellismo abrigo de lana - que lo reasguardaba de las bajas de presion tan comunes a esa edad - , marcaban la diferencia. Para todo observador ágil era fácil percibir que era alguien importante.
Esos de funerales masivos, discursos y ofrendas institucionales. Aquellos caballeros que en vida aplastaron cuanta cabeza tuvieron a su alcance enarbolando una bandera y triunfantes esperan la muerte con la paz de saber que la historia la escribe el vencedor.
En silencio, lo habia seguido dos cuadras hasta que llegó al paseo de la alameda, y entro por el amplio sendero de conchilla k serpenteaba jalonado de bancas de madera y fierro forjado.
Bajo la solapa de mi raído chaquetón, acariciaba incesantemente el puñal de mi padre... aquel que guardé toda mi vida..., aquel que cobrará una vieja deuda. Lo siento vivo en mi mano, reclamando protagonismo, azuzando mis ganas que no son menos, ni lo han sido en los ultimos 20 años.
Sin embargo, esa imagen furiosa y enrojecida que conservo, tomándose mis pesadillas infantiles, dista de este abuelo lerdo e inofensivo. Así me he ido alejando y mis manos firmes y oscuras dudan. Lo veo alejarse; por un momento me detengo cuando conversa con una pequeña y su madre que se le cruzan en este sendero tapiado de hojas mortecinas. Estupido otoño que parece volverme tan soso como sentimental.
Dejando atras la madre y su cria, el viejo siguió su paseo despreocupado y pensé dar vuelta hasta la pensión, talvez me habia equivocado de hombre... aunque las referencias coincidian y eran abrumadoras
Entonces, veo que un borracho se cruza ante el anciano, reclamando por una moneda... el hombre es rechazado y luego de insistir por unos pasos..., la embriaguez lo envalentonó a reclamar con mayor impetu una colaboración...
El hombrecito sujetó del brazo a mi anciano/victima y entonces una mirada de furia se clavó en el atrevido.
Del lerdo abuelo nada quedó. Sus ojos encendidos, el rostro fiero y desatada toda la prepotencia de quien se siente superior, retrataron la fibra interna del hombre quien como renacido escupió - sueltame roto ... y levantando su bastón preparó una descarga sobre el mendigo.
Fue un segundo que me arrebató de esta vida de amargura y espera..., desde una polvorienta mañana cuando atrapado bajo el cuerpo muerto de mi madre vi esos mismos ojos encendidos.
Apenas un poco mas alla de nosotros había quedado el cuerpo de mi padre -moribundo y bañado en metralla- vi su dura y morena mano aferrándose de un impecable uniforme de general que lo miraba muy serio.
Y fue esa misma encendida y resonante voz... aquella de quien está acostumbrado a mandar la cual igualmente le escupió - Sueltame roto. Para luego descargar un pistoletazo en su frente ....
No recuerdo como gané la distancia y sujete aquella mano levantada. Empujándole con fuerza, quedé justo frente a sus ojos.
Primero hubo espanto en su mirada..., para luego indignarse. Antes que le permitiera agregar un insulto a los dolores que en vida me había condenado, enterré este amado puñal hasta sentir su sangre bañar mi mano.
Sus ojos palidecieron y miró incredulo mientras soltaba el baston y se sujetaba de mi hombro...
- Vos me recordas ? -le dije y sus ojos me gritaton que jamás me vio antes.
- Te acordás de Iquique ? - le susurré... los recuerdos llenaron su mirada angusitada y queriendo gritar la voz no le salia.
- No morirás en tu cama tranquilamente, sino como la bestia criminal que eres. Ramiro Facundo Salva .. no sabés quien es verdá ? Una mas de tus victimas que viene a reclamarte. Era mi padre...
Cuantas veces repasé aquel discurso..., corrigiéndolo, agregándole insultos, alegatos, en fin. Era un divagar de mi corazon atormentado y hoy salio limpio y claro como el agua que baña una herida.
Porque no hay justicia para los pobres sino es por la propia mano y del otro mundo no estoy yo para dar testimonios ni esperar resarcimientos.
Nada ni nadie existia en rededor, el tiempo como que no corria. Saboreé cada segundo resbalandose entre nuestras siluetas de muerte y venganza que danzaban su priemer y ultimo tango.
Dos, tres, talvez cuatro veces lo apuñalé hasta que tratando de hablarme solo un hilo de sangre se escurrió por su boca.... asi fue cayendo abrazandose a su ejecutor
Y quedó tendido a mis pies y el universo se igualó cuando estuve así de pie frente a mi victima tal como lo estuvo él.
Y no fui feliz ni esperaba serlo, pero respiré aliviado eso si. Mientras despertando de este dulce sueño escuché gritos de mujer , llantos y voces que anunciaban mi captura
Rodeado por policias y transeuntes metiches, solté el puñal victorioso junto al cuerpo de Silva Renard y mi destino fue cumplido.

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