La yerbatera
juancuevas - FICTION (See also: CX "Literature: special interest" codes which may be used in conjunction with codes from Section F) - 715 words
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Summary
la historia de como nació Sonia Rodriguez, la primera cliente de Homero Jones
Sonia Rodríguez nació en una cabaña a orillas del mar, los gritos de su madre al darle a luz se confundían con las olas que rompían frente a las rocas, aquella noche Sonia Rodríguez madre tuvo que recibir a su hija sola en la cabaña.
Nadie sabe como sobrevivió la pequeña recién nacida junto al cadáver de su madre y no se entiende como pudieron un par de pechos sin vida alimentar a su cría durante cinco días.
Un año atrás Sonia Rodríguez madre había llegado al pueblo a vender productos de salud natural, por las noches preparaba las sustancias en la tina del baño del único hotel del pueblo y durante el día los vendía de casucha en casucha. No le iba mal, a falta de médicos ella pasó a convertirse en la curandera oficial del pueblo, en poco tiempo le ofrecieron la vieja cabaña abandonada de la playa y con algo de ingenio logró hacerla habitable, muchos enfermos fueron atendidos en la misma cama donde moriría aquella noche dejando a la pequeña Sonia Rodríguez en la peor orfandad imaginable.
Durante varios meses Sonia Rodríguez madre gozó de relativa holgura económica en el viejo poblado, se hizo querer por la gente y tenía muchos pacientes, hasta que un nuevo vendedor llegó al pueblo.
Se trataba del negro Jimmy, un convicto que aprendió en prisión algo de primeros auxilios y logró escapar de la cárcel vestido de enfermero. Estuvo escondido en medio de la selva durante varios días hasta que la policía se cansó de seguirle, después de todo, los agentes del orden no disponían ni del personal ni de los medios para perseguir a un criminal en la selva, sobre todo si hay tantos en las calles de la gran ciudad.
El negro se instaló en el pueblo el día que llegó gracias a un golpe de suerte, apenas entró al bar pidió una botella de ron y dos litros de coca cola. Uno de los lugareños que frecuentaba el local que de día es un bar-restaurant y de noche es un prostíbulo se atragantó con un pedazo de carne recién asada.
El negro le aplicó la maniobra para expulsar el trozo de carne cuando la víctima ya estaba bastante morada. Resultó ser el hijo de Don Fulgencio, el mayor hacendado de la zona. Así de rápido Sonia perdió clientela, el negro fue invitado a la hacienda y muy pronto Don Fulgencio le instaló en una de sus casas en el centro del pueblo. Abrió una consulta en esa casa con todo y cruz roja pintada en la puerta y empezó a recibir todo tipo de pacientes. El uniforme de enfermero le sirvió por segunda vez para instalarse fuera de la ley.
Sonia no se creía que un médico de verdad fuera a vivir a ese poblado perdido, donde ni los caminos llegan, no pocas pacientes le confesaron que el nuevo doctor tocaba más de la cuenta a las muchachas más jóvenes y constantemente se enredaba al dar diagnóstico.
Sonia decidió tomar el toro por los cuernos y enfrentar a la competencia, un buen día llamó a la puerta de la consulta y le exigió ver su título universitario. El hombrón al verse a solas con la yerbatera del pueblo la arrastró hasta la improvisada camilla y tal como ya había hecho días atrás con la niña Rosario le arrancó el calzón de un solo tirón y metió su mano enorme en la vagina de Sonia Rodríguez. La otra mano servía para cubrir la boca de su víctima y tras varios intentos logró penetrar a la yerbatera mientras miraba a los ojos llenos de lágrimas de la espantada mujer.
De poco le sirvió a Sonia morder el dorso de la mano de su agresor, mientras le embestía sin piedad desgarrándola por dentro, un hilo de sangre le caía dentro de la boca, el sabor a sangre de su victimario que ya no olvidaría.
Diez minutos después el negro se vació dentro de Sonia y de esa forma Sonia Rodríguez, la futura periodista fue concebida.
Ella ya sin fuerzas y consumado el hecho solo esperó a que su violador se quitara de encima, el se tomó un buen sorbo de ron que sacó de la cajita del botiquín y le lanzó un trapo mojado en alcohol.
-Límpiate la panocha y te largas.









