Sólo el final era nuestro comienzo
Arenea - ROMANCE - 549 words
- 99
- 0
- 0
- 0
Summary
"Nos hacemos daño", esa frase resumía nuestra enfermiza relación, pero sólo alejándome de ti podríamos darnos una oportunidad de comenzar a vivir
"No te entiendo", sonrío con malicia, extrañamente eso era lo que pretendía, "Si quisieras olvidarme, ya lo habrías hecho, así de simple", asientes, miras la taza de café semivacía en tu mano, "Yo no puedo olvidar lo que paso, sería borrarme", miro a todos lados esperando no haber dicho eso en voz alta, pero así lo hice, "No hay nada más que hablar", me tomas por sorpresa, ¿me equivoqué?, "No te olvido, sólo continué con mi vida", continuas, muevo la cabeza afirmando tus palabras, entiendo tu punto, más no lo comparto, le doy un sorbo a mi té, me dejaste sin palabras, no puedo refutar lo dicho, te quiero lejos de mi vida, de la misma forma en que aún quiero retenerte a mi lado, pero no es posible, "Nos..", niego, me arrepiento de la frase que ronda mi cabeza, me miras confundido, "Olvidalo, no tiene importancia", llamas al mesero y pides la cuenta, "Vas a verla", no es una pregunta, "Sé que es lo que querías decir antes", sacas tu cartera, tomas una tarjeta de crédito y la entregas al mesero, "Ibas a decir que nos seguiremos queriendo por nuestro mutuo pasado, pero que deseas mantener nuestra amistad por sobre los daños que dejé en tu vida", no me sorprendo por tu sinceridad y por tu buen tino, así de bien me entiendes, "Cierto, lo que pasó...", me detengo con la intrusión del mesero, firmas apurado, continuo una vez que volvemos a estar solos, "Lo que pasó, fue muy valioso, me enseñaste de mis errores", niegas, sé que estás por corregirme, "No, tú me enseñaste de los míos, aún no comprendo como es que continuas hablándome, no deberías", toco inconsientemente tú mano por sobre la mesa pero la retiro inmediatamente, "Pero quiero", sonríes, "¿Nos vamos?", te pones de pie, caminamos en silencio a la puerta, al salir me das un abrazo sorpresivo, me congelo por un instante a tu contacto, "No sé si sea lo mejor", susurras en mi oído, es el primer momento en que muestras otra cara, como si dudarás, nuestro abrazo se prolonga por minutos, como si no quisieras dejarme ir, finalmente te alejas, "La quieres", "Nunca pensé que eso fuera posible después de ti", eres sincero, "Se te hace tarde", asientes, estrechas mi mano, "No pierdas el contacto", te doy un beso en la mejila, "No podría", un taxi de detiene en el momento justo, una pareja desciende, pasan a nuestro lado, le haces una señal al chofer para que espere, caminas junto a mi y me abres la puerta, subo, esperando a que cierres, dudas, "Dejame ir, nos hacemos daño", digo más por mi que por ti, asientes, el chofer voltea impaciente, finalmente cierras, el taxi arranca, volteo y te digo adiós con la mirada, sé que lo que siento en mi pecho no es otra cosa que el dolor de perderte, nunca me dolió tu engaño, ni tus mentiras tanto como el decirte adiós, una lágrima se escapa por mi mejilla, la detengo en el acto con la palma de mi mano, "Nos hacemos daño", esa frase resumía nuestra enfermiza relación, pero sólo alejándome de ti podríamos darnos una oportunidad de comenzar a vivir, por mucho que te necesitara lo mejor era dejarte ir, sólo el final era nuestro comienzo.

1






