Ursula, Ursula, Ursula
juana - HISTORY - 395 words
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Summary
Ursula
La historia viene de la mano de un cigarrillo, como todos los cuentos sacados de una nube de humo. Quién fuera Ursula, la mujer sin amor. Sin suerte de biografía es un tesoro anecdótico de sus andanzas, una cronología oscura que vivió en alguna época. Cronología que marcó esas ojeras, esos segundos de tristeza que atraviesan repentinamente su mirada, o esas carnes agobiadas.
Un día partió a caminar y se enamoró de las calles. Esto sucedió cuando su batería estaba totalmente cargada, es decir, su capacidad de dar/amar estaba a pleno. Es por eso que no le importó ir dejando "dares" por el camino, Ursula amó sin medidas, pero no supo a quién estaba dando tanto. Y lo que es peor aún, se quedó sin ella, PARA ella. Es entonces cuando entra en la nube de humo hasta llegar a lo que comenzó a quitarle su libertad. Sus prédicas tan convincentes (incluso algunas promesas) se desmoronaron, dejándola parada en medio de la vida.
Pasó por manos detestables, fue una más, se perdió en el bao vicioso de la noche. Sus sentidos habían sufrido una especie de fuga, incluidos los que vivían dentro de su cuerpo. Buscó amor en cuerpos diversos, en pieles desconocidas, sin saber que no todo lo que se daba era equiparable a su búsqueda, tratando de suplir un vacío con noches más vacías aún. Cierto día enmarcado en esa vida creyó que se enamoró, pero la misma corriente negra sanguínea de su cuerpo le dijo que era sólo un capricho, que después escribiría una poesía con él.
Y de estar parada en medio de la vida, estuvo flotando en la nada.
Quiso luego mirar hacia atrás pero ya no había eje, ni calle de donde hubiera partido. Entonces miró su piel y los vestigios de aquellas manos marcadas, de ser "esa", de existir para todos de cuerpo para afuera, y no pudo evitar preguntarse quién era.
Quién fuera Ursula, doña nadie de cualquiera, subasta de una feria.
Volvió a las calles, esta vez sin nada para regalarles, tratando de encontrar conceptos borrados a codazos. Pasaron meses hasta que al darse vuelta pudo encontrar el punto desde donde había salido, y la cronología se aclaraba. Abrazó su cuerpo, sin esperar que nadie más lo hiciera, y durmió, queriendo soñar que de ella brotaba de nuevo todo "eso" aquella vez entregado, desparramado desde calles hasta corazones inútilmente cerrados.-

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