Un cuentito amiguito.
lukioslave - ADVENTURE - 596 words
- 66
- 1
- 0
- 1
Summary
xs
Me gusta meterme en los pensamientos y sentimientos de la gente, son como pequeños puntos complejos tan difíciles de ver, yo porque tengo todo el tiempo del mundo, pero lo mas impresionante es ver como ellos logran interactuarse y compartir sus cosas y pasarla bien, o mal, es propenso a que la pasen mal porque siempre esperan actitudes que una vez fueron, pero fueron momentáneas.
¿Ves aquél hombre? Ven, vamos a acercarnos.
Este hombre, -La muerte puso la mano sobre su pecho- está muriendo de hipotermia, es de noche, invierno, es común, en veinte minutos lo pasaré al otro lado, y veras como el cuerpo se va poniendo pálido y frío como la noche, los que mueren de noche y desolados como este hombre no van a un lugar agradable, bien ya es tiempo.
La muerte se agachó, y abrió su palma sobre el pecho del hombre, que empezó a toser y a convulsionar, una o dos veces, hasta quedar completamente quieto, sin expresión en su rostro.
Se levantó inmediatamente de el, una sombra sin forma, y se quedó completamente quieta, moviendo algunas partes hacia Paris, y hacia la muerte.
¿Esa es el alma del vagabundo? ¿Por qué no se ve como la nuestra? –preguntó la niña-
Sigamos –dijo la muerte caminando en dirección al puente-
El alma es muy imposible de ver, solo puedes saber algo del alma cuando es muy pura, tu alma, mi alma, somos almas puras, yo fui una persona también, pero no en este mundo Paris, el alma de ese hombre no es un alma pura, por eso se verá como sombra de noche, y como claridad de día, nadie podrá reconocerla, ni reclamar por ella, en un momento se irá flotando hacia la luna, a las famosas tierras de Nod.
“La muerte y la niña llegaron a la mitad del puente, la muerte hizo una seña hacia abajo, y la niña se estiró para ver el agua”
Ese es tu cadáver Paris, nadie lo ha encontrado o visto por ahora, ya van, seis horas desde que moriste, no te has descompuesto para nada, así que te devolveré la vida, no mereces el destino de los que de noche mueren. Vamos a bajar así traemos tu cuerpo a la orilla.
Los dos bajaron en silencio hasta un lugar donde podía uno sentarse a pescar o cosas como esas, la muerte señaló algo en el agua, explicándole a la niña cosas que ella entendía perfectamente, pues estaba muerta, el cadáver comenzó a acercarse hacia ellos hasta que el largo brazo de la muerte pudo alcanzarlo, y como si se tratara de un trapo lo alzó, y lo puso boca arriba en el suelo, sacó un teléfono celular y marcó un numero.
-¿Qué es eso?-
Es un teléfono celular, un aparato que usan las personas para comunicarse a distancia, ya sabrás usarlo, Hola, debajo del puente hay una niña, vengan a buscarla, parece que esta viva, pero se va a morir, no te interesa, el único puente que hay en la ciudad mamita, bien, bueno.
La muerte cortó, -Bien Paris, fue un gusto en conocerte, no soy de dar favores, pero me hiciste acordar a alguien, un abraso, y recuerda, que si tratas bien a las personas, con amor y alegría, te tratarán de la misma forma, una pavada.
El espíritu agachó y abrió su mano sobre el pecho de la niña.
Se había despertado, sus brazos estaban débiles y doloridos por los cables que le habían pinchado, algo sonaba desde dentro de la mesita de luz, una melodía, Paris se estiró cuidadosamente, abrió el cajón, y sacó un teléfono, en la pantalla se leía “Buenos Días” L.M.

125


