Clío I

Wishper  - FANTASY - 1636 words

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Summary

Mientras Clío cuenta sus memorias a una joven mortal, el tiempo para Gaia se va agotando. El despertar de la ninfa se traduce en el fin de todo.

Mientras Clío cuenta sus memorias a una joven mortal, el tiempo para Gaia se va agotando. El despertar de la ninfa se traduce en el fin de todo.

Nací hace ya mucho...cuando Nammu y Anu se escaparon en la infinita oscuridad de la noche. Fue entonces cuando la Tierra y el Cielo dieron origen a mi y mis hermanas, las que fuimos dispersadas por todo el planeta, para vigilar la creación de mi madre de la indiscriminada mano del hombre.
Pasaron los siglos. Fuimos adoradas como diosas, musas, valkirias, como dríades y náyades...pero supongo que nos suelen conocer mejor como ninfas. Si, aquellas figuras femeninas de la naturaleza de la mitología de antaño. Pero el tiempo nunca deja de pasar...muchas fueron atrapadas siglos mas tarde y acusadas de brujas ardieron en las llamas de las hogueras de la Inquisición.
Aun desconozco si exista aun otra dríade con vida en estos momentos...pero hasta el momento me considero la ultima de mi especie. Solo una de mis hermanas náyades habita en las ruinas de la Atlantida, en la profundidad de las aguas. La gran ciudad aquella pereció ante la furia de mi hermana, como ella misma me comento la ultima vez que nos vimos, hace ya un par de siglos atrás, cuando me liberó de mi largo sueño...
Fui sellada en el místico Stonehenge, por una valiente mujer pagana, la que luego fue enviada a la hoguera por brujería...mi hermana, después de mucho buscar, logro dar con el lugar de mi eterno descanso...
Hoy el mundo ya no es el de antes...cuando mi cuerpo se reconstruyó a partir del rocío de la mañana, y volví a rozar mi mejilla contra la tierra, sintiendo su suave palpitar, pude sentir como su dulce nana ahora se escuchaba triste y débil. Fue entonces cuando mi hermana me puso al día de lo que ustedes patéticos humanos hicieron con mi hogar, la creación de mi madre, el templo que se me encomendó cuidar. Entonces juré que les haría respetar el antiguo legado de mis hermanas y de todas aquellas criaturas que borraron de sus libros de historia y nos redujeron a cenizas y leyendas...y juré que el día en que por fin el Phoenix vuelva a la vida, moriré junto a sus cenizas, arrasada en el fuego reconstructor del ave inmortal.

La musa cuenta su historia sentada bajo un viejo árbol a la orilla de aquel claro. La luna llena ilumina misteriosamente las quietas aguas de la laguna que se extiende frente a los ojos perdidos de aquella delicada criatura. Su piel blanca, a la luz de la luna, toma un extraño brillo platinado. Su larga cabellera marrón cae hasta casi tocar el suelo ¿o será que es solo una extensión de la misma hojarasca?, la misma que se estremece bajo el peso de su cuerpo, que poco a poco se va embobando ante la presencia de aquella antigua y sobrenatural belleza. Sus ojos grises parecían desteñidos, tal vez en épocas de antaño habrían sido del color de aquella roca en al que descansaba...pero hoy bordeaba la palidez, solo un leve reflejo daba cuenta del originario color de aquellos ojos cansados que escondían mucha experiencia tras aquel rostro eternamente joven.
- Aun no se tu nombre... - susurró la joven mortal interrumpiendo el silencio eterno de la noche. La ninfa le sonrió dulcemente, con un dejo de cansancio en su rostro.
- Clío...
La joven la miró asombrada por unos instantes. Aquel nombre lo había leído un millar de veces en libros de mitología clásica. El que su nombre fuese aquel, no podía ser una mera coincidencia.
- ¿Eres la musa que cuentan las historias?
- Veo que abres los libros de vez en cuando, no? - rió.

Soy la misma aquella que se relata...las demás, Calíope, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsícore y Urania, eran mis hermanas...todas ninfas de los bosques, las aguas y el aire, entre muchas otras, solo que éramos nosotras un pequeño grupo que se había juntado en el Peloponeso. Ellas fueron, sin lugar a dudas, mis hermanas mas amadas. Me gustaría creer que Urania aun vive y que protege aun los cielos o que duerme escondida en algún lugar fuera del alcance de humanos estúpidos...
Calíope, oh! mi querida Calíope! Ella es la mas amada por sobre todas! Ella que subió hasta la superficie, abandonando su reino. Llegó a mí una noche en forma de bruma. El invierno azotaba la isla Británica cuando Calíope susurró mi nombre en la oscuridad. En ese instante sentí latir una vez más mi corazón, saliendo a penas de mi letargo.
Fue entonces cuando escuche su dulce voz, que aparecía poco a poco dentro de la oscuridad inmensa que inundaba mi mente. Era el Sabbat, que entonaba como un himno de guerra en mitad del campo ingles. Pronto una segunda voz se unió al canto de mi hermana: Aradia, la maestra de las brujas, había aparecido, materializándose de pronto en medio de la oscuridad, invocada por aquel canto, que quizá hace cuanto no escuchaba. Sus voces se fundieron en aquella antigua melodía, rompiendo poco a poco el sello que me mantenía atrapada.
Entonces una cálida mano se posó sobre mi hombro, remeciéndome suavemente para que despertara. “Ya es hora de despertar…” escuche junto a mi oído. Sorprendida por sentir a alguien junto a mí, me di vuelta, y ahí en medio de la nada que me rodeaba, se encontraba Diana, madre de Aradia, que, parada junto a mí, me sonreía mientras me extendía su mano. “Tu hermana te espera ¿No la escuchas? Ha venido desde muy lejos por ti…no la hagas esperar. Ven…” decía incitándome a volver a este mundo. Fue en el momento en el que mi mano tomó la suya, cuando un torbellino de colores apareció en la nada infinita y oscura que me rodeaba. Y así fue, como ya te conté, que mi cuerpo de materializó a partir del rocío. Me quedé allí tumbada por unos instantes, queriendo sentir la vida de mi templo latir…pero solo sentí el triste sollozo del viento, que presagiaba destrucción...mientras que el débil latir de Gaia se escuchaba en las profundidades de su ser. Mientras Uranus, mi padre, cubrió mi renacer con una capa oscura y estrellada, para que nadie se fijara que una de sus últimas hijas volvía a pisar el humus.

Siguió relatando la olímpica, mientras la joven se embelesaba y embriagaba con su voz, que mas que voz parecía el canto que ha de tener un árbol al entrar la mañana.
- Así que es verdad…aquellos dioses si existieron…
Y existen aun pequeña…solo que su periodo de alabanza ha concluido. El dios que hoy alaban no es mas que el mismo que en Egipto conocieron como Atón o Iten, como quieras llamarlo…todos tienen sus periodos…cada cual se hace cargo de alguna cultura distinta. Así, ellos se encargan de que ustedes, criaturas tontas, avancen hacia el cambio y no se queden estancados en una sola cosa…su labor es llevarlos a la perfección, para que algún día lleguen a otra forma… ¡piénsalo, tal vez tu alma, en muchos años mas, sea tan avanzada como para poder renacer en algo parecido a lo que es mi existencia!

Se preguntarán como es que esta humana llego a estar junto a esta ninfa ancestral. Pues todo comenzó la mañana anterior. Cuando Ann había llegado a aquel sitio después de un largo viaje en avión, un trasbordo y un par de horas sentada en la parte de atrás del Jeep que había arrendado su padre, mientras corría sin parar la lista de reproducción de su i-pod, haciendo un poco mas ameno aquel larguísimo trayecto. El paisaje corría tras el vidrio como una secuencia de nunca acabar. Todo parecía parte de un cuento…todo era bosques arcaicos a su alrededor.
Pasaba de media noche, cuando una dulce melodía que transportaba el viento se coló por la ventana de la habitación de la cabaña en la que se estaba hospedando junto a su familia.
Se asomó a la ventana, tal vez su hermana mayor estuviese afuera disfrutando del paisaje. Se asombró al ver una alta y delgada mujer que solo llevaba una extraña túnica de largas y anchas mangas que arrastraba, salpicando el inmaculado blanco de la tela, que no lograba llegar hasta las rodillas. Se quedó pasmada mirando la misteriosa figura que se deslizaba por el linde del bosque, cuando de pronto se encontró con sus pálidos ojos grises. Entonces, movida por la voz melodiosa de aquel mágico ser, descendió las escaleras y se perdió entre los arboles, siguiendo siempre el sonido de la canción, que la mantenía en un trance imposible de romper.
Los arboles, luego de estar, por quien sabe cuanto tiempo, uno al lado del otro, apenas dejando colar algunos rayos de luz, perdiéndose sus copas allá arriba, como queriendo alcanzar el cielo; comenzaron a dispersarse poco a poco, hasta llegar a las orillas de las silenciosas aguas que se extendían hasta donde alcanzaba la vista. En aquel lugar la melodía parecía venir de todos lados, como si viniese de la tierra misma, como si fuese el canto de la noche…como si todos los arboles estuviesen silbando aquella voz.
Del sotobosque, se materializo la esbelta figura de la olímpica, a partir de un joven árbol, que de pronto comenzó a poseer rasgos antropomórficos. Una extraña túnica cubría apenas su cuerpo, mientras que largas y anchas mangas rozaban el suelo, ensuciándolas y desgastándolas.
Lentamente la musa se acercó a la mortal, la que se había quedado parada allí, sin saber que hacer ni que pensar, simplemente observando a aquel maravilloso ser.
- ¿Qué eres? – dijo por fin.
- Soy el alma del bosque, soy la guardiana de todo aquello en el que la vida palpita…soy una musa, una ninfa…soy, la ultima de las náyades… - susurro con voz profunda y sorprendentemente lejana.
- ¿Qué hiciste luego de despertar? – pregunto Ann, queriendo saber mas de la historia que Clío le relataba. La noche parecía haberse detenido, ¡y ojalá fuese así! Si la sola presencia de aquel ser era motivo suficiente como para estar allí eternamente.

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Comments

Hola chilena solitaria....... digo yo, si esta soledad de la cual disfrutas tanto, te da la posibilidad de dejar volar tu imaginacion de este modo.......... pues ni se te ocurra que vamos a dejar que nadie se te acerque!!...... a ver si todavia te quita ese poder para imaginar y sentir todo lo que escribes!! ........ hablando en serio, (esto era broma!!) te aseguro que sos una privilegiada, no muchos saben disfrutar de estar en soledad, por lo gral , esa categoria pesa y mucho........ pero estimo que para vos es un placer,segun lo que lei............ te mando un beso y de sur a sur, con los andes en medio..... aca estamos!
2009-12-05 02:40:21
Seguirás una historia con esa frase ?? :) Abrazos
2010-10-11 09:06:35
Disculpa, el cuento se me había desconfigurado, y solo estaba visible el resumen. Ahora ya está visible y he publicado la continuación. Espero que lo disfrutes, al igual que los demás lectores.
2010-10-13 14:59:59
Me gustó voy a seguir leyendote
2011-06-09 18:28:59
Me gustó voy a seguir leyendote
2011-06-09 18:29:08