La tarde.

JoseGiorgana  -  - 379 words

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Summary

Es una tarde común en el parque de la colonia, hasta que llegan ellos a imponer novedad.

Es una tarde común en el parque de la colonia, hasta que llegan ellos a imponer novedad.

Es un martes quieto. La noche espía desde el horizonte y los pájaros ya piensan en dormir. Queda en el ambiente un tono dorado, residuo del calor que sofocó la tarde. El aire amarillo resalta las mejillas rojas de Isabel, y la hace lucir tres años más niña. Ahí viene Carlos, grande y resuelto, transpirando juventud. Veintiún años nada más.


“Hola”, dice ella. “Hola, muñeca”.


El parque está hermoso a pesar de lo que le hicieron el ayuntamiento y su presidente. Ellos están de pie junto a la fuente. Isabel no está contenta, se ve en sus modos. Hasta acá oigo sus reclamos.


- Juana te vio con él, Juana no me miente.

- Que esté con él no me hace puto.

- Besarlo, sí.

- Esa Juana está pendeja.

- Insultarla no me va a convencer.

- ¿Que yo te quiera no te convence, chiquita?


Unos escuincles pasaron con palos correteando a un perro, y ya no pude escuchar más.


Encendí otro cigarrillo. Amé el olor del tabaco incinerado, dispersándose caliente encima de mi cabeza. Cerré los ojos para disfrutar por dentro. Los abrí y los tórtolos ya se besaban. Carlos le tocaba la cintura con lascivia, y abría de repente los ojos para espiarla. Tronco de chamaca era la chabelita. Toda hermosa y delicada, quebrándose en los brazos de su hombre. Yo también quise así a mi Lourdes. Así la besaba yo también, aunque no en los parques.


Advierto un calor flojo que se ahoga en la tarde moribunda. Me distraigo un momentito aplastando la colilla del cigarro. De regreso, tres chamacos entorpecen mi divertimento voyerista de viejo soñador. Han sacado de entre sus ropas revólveres negros, y amenazan a gritos. Tienen en la cara una mezcla de odio y repulsión; seguro son narcos practicando tiro al blanco.


En el parque todos corren salvando lo que les queda de vida. A mí ya no me queda tanta; por eso, aunque corro, no consigo escapar.

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