París sin mi

AnnieDavis  -  - 4614 words

  • 196
  • 0
  • 0
  • 0

Summary

Esta es una historia desarrollada en Montmartre, llena de realidad y fantasía, donde con la cordura llega nuestra salvación, así como con la locura llegamos a la muerte.

Esta es una historia desarrollada en Montmartre, llena de realidad y fantasía, donde con la cordura llega nuestra salvación, así como con la locura llegamos a la muerte.

9:35 AM DE LA MAÑANA

ANNIE ROUILLET

La tinta se seco, he roto cinco bombillos y mi cuarto huele a dolor. Estoy acostada vacilando acerca de mi vida y acerca de todo lo que perdí o deje escapar. No sé porque escribo a estas horas o porque les dedico mis palabras a la vida cuando perdí todo respecto por ella.

Desde hace unas noches no puedo dormir, los monstruos del terror me acechan. Hoy es mi cumpleaños número 28, y todo lo que tengo a esta edad son cartas de un amor que nunca llego a mí, un amor que nunca se convirtió en eternidad. Leo una, y otra vez sus palabras tratando de descifrar porque nunca tuvimos un instante eterno que durara todas nuestras existencias, sus palabras eran algo así:

"(...) Eran pensamientos, que hace tiempo debí formular, quizás no lo hice porque sentía miedo de que fuera tiempo de olvidarte, y ya es tiempo de ello. Son tantas las cosas que hemos pasado juntos, tantos momentos inolvidables, o mágicos (muchos lo fueron), eran días que me hubiera gustado que se convirtieran en meses, eran días que simplemente llenaban mi vida de un éxtasis increíble porque estaba contigo, nunca tuve que fingir algún sentimiento o alguna otra cosa, todo era real, cada beso, cada –te extraño-, cada susurro, no había paso para lo irreal o lo artificial. Nosotros somos como dos almas inquietas, perdidas sin saber que hacer el uno con el otro, donde pasamos años sin vernos, y cuando nos vemos, existe esa misma pasión, esa química, es algo raro pero como me encantaba.

Pero siento que no puedo más, que no debo permitirme estar contigo de ese modo, siento que aprendí todo lo que pude de nuestras almas y tuve el momento necesario con tu persona. Sabes Annie, hay un momento en la vida de cada uno de nosotros que nos cuestionamos ciertas cosas, y llegamos a una conclusión devastadora pero necesaria. Te doy mi renuncia, me quito aquellas cadenas que me atan a ti, te dejo con el último beso en el aire, y sin algún susurro esperanzador (...)"

Eso es lo último que me queda de él en vida, nada..

Decidí que es hora de que abandone este cuerpo y que mejor día que el que nací. Si, pretendo suicidarme, la monotonía, los fracasos, el amor, me han vuelto loca.
(Deja la taza de café sobre la mesa, camina hacia la habitación en dirección al baño, tira al suelo la carta que tenía en las manos, entra al baño para bañarse y cambiarse, y así emprender el viaje que le espera).

11:00 AM MEDIO DIA

Limpie mi cuerpo, y me disponía hacer una lista de las cosas que necesitaba del supermercado para hacer el pastel, ya compre el arsénico unos 176 mg, tengo bicarbonato, dramamine, mmm... Necesitaba huevos, harina, azúcar... y otras cosas más.

1:30 PM MEDIO-DÍA

ANNIE ROUILLET

Caminaba rumbo al supermercado. Las calles estaban llenas de gente, pero aun así escuchaba el sonido de mis pasos. A medida que aceleraba el paso, un hombre también lo hacía, mi corazón latía con más rapidez, comencé a correr entre las calles y él me seguía como un tigre en busca de su presa, la cual era yo. Pensé que lo mejor era encontrar un lugar seguro como el supermercado donde tenía que llegar! Corrí unos metros más y frente a mis ojos encontré el supermercado, mire para atrás mientras abría la puerta y el hombre había desaparecido. ¡Había ganado!
Salí de allí con la compra hecha y doble en la esquina siguiente, entre en un callejón, me recosté de una pared y respiraba aire fresco mirando el cielo y preguntándome cual iba a ser mi destino. Una voz susurro a pocos metros de mí, decía: no andes sola, hay maleantes por doquier. Me reí para mis adentros pensando que irónicas eran sus palabras. Trate de buscar esa voz y la encontré al lado de unas cajas viejas de basura.

Era una mujer, quizás de 26 años, tenía una manta que la cubría del frio, su ropa estaba maltratada por el tiempo que tenían, su cabello era marrón claro, en sus ojos note cierto cansancio, y en sus manos note heridas menores. Era de tez oscura, tenía las facciones finas, no cabía duda de que era linda pero el tiempo y su ambiente la mantenían de otro modo. Me deje deslizar por la pared y me senté a su lado. Le pregunte:

ANNIE ROULLIET

¿Qué haces aquí?

ANGELIQUEC ROUX

¿Yo?, nada, estoy aquí simplemente.

ANNIE ROULLIET

(Annie se ríe, porque no sabe que pensar de sus palabras o que hace ahí)
Y... ¿Como la vida te trajo a este mundo?, ¿Por qué estás aquí?, tu vida no podría ser más miserable que la mía y mírame no ando como tú...

ANGELIQUEC ROUX

¿Como dices eso?, no sabes nada acerca de mi o que desventuras tuve hasta llegar acá. No sabes nada! chica insolente.
(Mientras la mujer recitaba esas palabras molesta, le arrojo un papel a Annie)

ANNIE ROULLIET

¡Ilumíname pues!.. ¡¿Que infortunios te tocaron a ti?!
(La señora le recordaba el libro del Marqués de Sade, Justine o las desventuras de la virtud, y reía en su interior mientras recordaba a ese personaje el cual tuvo una vida tan trágica y una muerte tan pendeja.

ANGELIQUEC ROUX

Todos mis sueños se hicieron añicos, comprendí que nada ansiaba tanto en el mundo como ser alguien famoso, tenía el sueño de que todo el mundo supiera quién era, deliraba constantemente cuando pasaba frente a un teatro y veía un afiche de una mujer famosa y pensaba: Así seré yo algún día!.. Pero solo soñaba.
Nací en una familia de clase media, vivíamos cerca del Rio Sena, desde mi hogar practicaba numerosas obras teatrales, vivía leyendo, memorizando, haciendo todo lo posible por ser lo que quería. Solo tenía un plan, y un corazón lleno de ambición.
Era algo tan sencillo, tan simple, y por ello, empaque mi ropa, y todos mis libros favoritos de teatros y viaje hacia los Ángeles, dicen que en América todos los sueños se hacen posibles y eso hice.

(Annie estaba perpleja escuchando la historia de la mujer, aquella que tuvo una vida por delante pero que nunca la valoro o la aprovecho. Y poco a poco se fue identificando con su persona, poco a poco escuchaba como sus palabras la estaban cambiando, sentía que se encontraba con sus ideas de que nunca logro nada aun pudiendo tener el mundo en sus manos)

Llegue con la maleta llena de esperanzas, y una meta por cumplir. Allí me establecí rápidamente, tenía dinero para mantenerme por un buen tiempo, pues mis padres me dieron parte de sus ahorros para que yo pudiera alcanzar mis sueños. Busque trabajo de aquí allá, conocí agentes, iba a los casting de películas, hasta que un día fui la elegida, no fue difícil, todos los caminos se me abrían con facilidad, ¡Cuanta suerte tenia!
(A medida que hablaba toda su presencia iba cambiando; se le notaba más vigorosa, sus ojos comenzaron a tener un brillo y las palabras le fluían más rápidamente, con ese acento parisino)

Me contrataron para ser la actriz principal de la película, supe que todos mis esfuerzos, todas mis lecturas, todas mis practicas habían dado frutos!.. ¡Era la actriz principal! sentí que había llegado a la cúspide, pero así como llegue me encontré con la amarga realidad.

Una noche cuando salíamos de ensayar parte de los diálogos y de filmar unas escenas, el director me invito a cenar con él y unos agentes, decía que era una cena importante para mí y que debía aprovechar la oportunidad.
Yo una chica ingenua, accedí a la cena, pero nunca hubo tal cena, los agentes fueron fantasmas que nunca conocí, al contrario de eso, me llevo a su apartamento.
(Su cara aun brillante, estaba inundada de lágrimas, se compuso de nuevo y siguió su relato, Annie atenta le daba un pañuelo que llevaba en el bolsillo)
No cabe de mas decir que el abuso de mi sexualmente, decía que solo había conseguido el papel, por lo bonita que era, pero que mis diálogos podrían mejorar con el tiempo, era algo como un diamante en bruto.

(Annie sintió escalofríos, y estaba muda, aun más atenta a la conversación)

Me dijo que probara esa misma noche una droga que estaba de moda, cavile unos segundos pero lo hice, pensé que eso acabaría con el dolor que experimentaba en esos minutos. El tiempo transcurrió normal sin gloria y sin pena.

Unos meses después recibí una llamada, era referente a mis padres y mi hermana, me contaron que habían muertos quemados, supuestamente la casa se incendio mientras dormían. Sentí que mi vida no podía ser peor, la depresión y las drogas pasaron a ser mi vida, me deje arrastrar por el dolor emocional y físico, no poseía nada, no tenia dignidad, no tenia familia, era violada de vez en cuando, y preguntaras: ¿Por qué no paraste con la violación?, muy fácil, si lo decía nadie me creería ya que el hombre era respetado y tenía un nombre, ¿Qué tenía yo a cambio?, no tenía nada... solo un cuerpo, y una maleta vacía.

Varias veces intente suicidarme, pero nunca lo hice, pensaba que eso era de cobardes aun cuando mi vida estaba vuelta una mierda, y quitarme la vida era idiota, porque aun cuando padecía de todo los males, estaba viva aunque estuviera muerta por dentro.¡Viva! Eso era más que suficiente, podía alejarme de todos mis sueños olvidar Los Ángeles, volver a Paris con mi cuerpo aun, y tener una vida un poco más decente que la que tenia allá.

Cuando llegue aquí, fui a lo que era mi casa estaba hecha pedazos, no tenía un hogar, no tenia familia, no tenía dinero... ¡Nada!,
pero eso no basto para matarme. Me quede en la calle viviendo, de vez en cuando camino por la ciudad, dio pequeños monologos,la gente me da algo de dinero y yo, sigo con la suerte de estar viva aunque no tenga nada donde caer muerta.

(Annie reflexionaba porque si se identificaba con ella, que aunque tuvo muchos infortunios, y trato de suicidarse nunca lo hizo, siguió con su vida aun con la poca que tenia, pero siguió adelante, y aunque los días no fueran siempre azules estaba viva, tenia eso que no todos poseían. Sintió que su vida tenía un poco de valor, y que era una idiota al pensar que un suicidio acabaría con sus problemas, se paro cogió las bolsas del súper, miro a la señora que yacía perdida en sus recuerdos y pronuncio unas palabras).

ANNIE ROUILLET

Gracias por darme un poco de luz.
(Y dicho esto, salió del callejón).

5:00 PM DE LA TARDE

(Miro su reloj y se percato de que había perdido cuatro horas entre la supuesta persecución, la compra y la charla con la mujer, apresuro los pasos camino a un parque, pues tenía tal necesidad de reflexionar y sentarse a respirar aire puro, que el pastel tendría que esperar).

Levanté mis ojos hacia el sol resplandeciente, y dejé que el ruido de la ciudad me envolviera. Dirigí una última mirada de desconsuelo en dirección a las calles de Paris, la ciudad que tanto amaba y donde nací.

Luego me pare, con la misma simpleza con que ascienden los pensamientos, y apareció ante mí un hombre, se sentó mientras me paraba y me pronuncio unas palabras.

THOMAS DUPONT

Aventuras. Siempre tuve una sed por ella infinitas. Me llenaban de ilusiones que solo en mi imaginación las podía tener. Quería sentir! Vivir en un hedonismo, quería enamorarme, ser un apasionante de la vida, ser un ser libre, sin ataduras, sin rejas. Estaba anhelante, me inquietaba mucho la perspectiva de hacer cosas insólitas, por eso me bauticé como el Don Quijote de mi mundo, un hombre que enloquecía por los libros de caballería y que al final se cree uno, así era para mí, un muchacho que enloquecía por los libros de aventuras, que al final tenía que buscarlas; poseía esa ansia de experimentar, andar por el mundo, sin miedo.

(Annie no entendía lo que este le decía o porque se sentó cuando se iba, y le contesto rápidamente:)

ANNIE ROULLIET

Perdón, ¿A qué se refiere?

THOMAS DUPONT

Sentía la clara necesidad de alejarme del modernismo que me rodeaba, de la tradición, la monotonía en que me veía ahogado, por eso me sumergí en cosas excéntricas, ¡Aventuras!, algo que nunca podrías comprender si no las vives. ¡Eso es lo que me impulsaba!.. ¡Cosas insólitas!

ANNIE ROULLIET

Jaja, no entiendo porque me hablas o porque me cuentas estas cosas
(Al cabo de decirle eso, una cantidad de sonrisas que este provocaba en ella hizo que se sentara de nuevo en el banco para escuchar su historia, sin preguntarle nada)

THOMAS DUPONT

Todos los comienzos son difíciles, estaba consciente que aventurarme por el mundo perdido, era algo peligroso, sabía que podía caer en ruinas y podría encontrar la muerte, no me importaba ya que me resultaba fascinante de solo pensarlo. Debo señalar, que antes de comenzar esta aventura, estaba pasando por una crisis como todo ser humano, diría que una crisis infligida por mí mismo. Eso no es importante ahora, ya hablare de ello.

ANNIE ROULLIET

Está bien, prosiga con su historia.

THOMAS DUPONT

Era absurdo de mi parte pensar tantas cosas sin sentido. Debido a la necesidad de desaparecer constantemente de este mundo, me trace mis nuevas aventuras. No sabía que quería hacer, a donde ir, que buscar, no tenia respuestas para nada, salvo el deseo de encontrarlas. Era como un libro en blanco deseando que escribieran en mis historias fascinantes, historias que pasaran de siglos en siglos, historia que causaran un efecto en la persona que la leía. Tal era mi necesidad de hacer algo diferente, que cada noche, empezaba a alucinar con ciertas visitas de espíritus que me decían: - Ten cuidado con lo que harás.

En fin, no les hacía caso, ya que no le tengo temor a nada. Salvo a ciertas cosas.
Dure un tiempo prudente en prepararme para lo que sería un acontecimiento de suma importancia en mi vida, viví en una librería, leyendo libros de aventura, para estar preparado para cualquier suceso no deseado en mi recorrido. Comencé a investigar de los lugares a donde quería ir, tenía unos amplios conocimientos de cultura que tuve que adquirir para que nada me tomara por sorpresa.

Me aleje de mis compañeros en ese entonces, durante todas mis noches de preparación, lo único que veía era el retrato de mi padre fallecido en la biblioteca de mi casa, el cual fue un gran escritor y poeta, al cual estimaba mucho. Se regía por la ciencia y no por la religión. Era un liberal, un rebelde sin causa, logro hacer cosas imposibles, logro tener sus experiencias y aventuras, que yo deseaba experimentar.

A menudo su afecto me acompañaba, así como sus palabras de aliento. El me incurso en un mundo de ‘retoricas increíbles’ desde pequeño, me leía libros de Dante o de Goethe, difíciles de comprender a mi edad. Aun así, si no entendía me fascinaban, solo por el hecho de sumergirme en la trama complicada existencial por la que pasaba un ser humano, ya sea cosa del destino o por vender su alma al diablo. Ah como me gustaban esos libros!

Y más en las noches lluviosas y oscuras, no sé por qué. Eran momentos esplendidos, ya que había cierto misticismo en el aire, yo enfrascado en mi imaginación, escuchar como la lluvia golpeaba los altos ventanales de la biblioteca, verla deslizarse por el vidrio, oír la voz de mi padre tan delicada y llena de pasión, todo eso comprendía una atmosfera increíble en donde el tiempo parecía ser eterno. Tengo que decir que tenía una leve obsesión con esos días y la lectura, como los extraños!.. y a mi madre también, ambos murieron pero sé que están en un lugar mejor.

Esas fueron unas de mis mejores épocas, ya que solo vivía como un chiquillo, sin preocupaciones, siempre en ilusiones, sueños, deseos, cualquier cosa era emocionante, ya que era algo nuevo. El tiempo transcurrió, y entonces llegaron las preocupaciones, la muerte de mi padre, y de mi madre, mis ilusiones se rompieron, no me quedaba nada, salvo la promesa que le había hecho a mi padre.

- Seré fuerte, tendré una cultura inmensa, viviré todas mis aventuras por ti, conoceré el mundo, pero nunca la infelicidad reinara en mi. Buscare mi felicidad sin agotarme, ya lo veras en el cielo.

Le pronuncie esas palabras en su lecho de muerte, con una convicción increíble, aferradas a ellas como si de ello dependiera mi vida, el solo me sonrió, con sus ojos cargados de buenos deseos y deseando que todo lo que le dije se me hiciera realidad, entonces en ese último instante su alma abandono su cuerpo. Así paso, a eso me aferre y lo cumplí.

ANNIE ROUILLET

¿Cumpliste tu promesa de tener aventuras por el mundo? ¿Nunca fuiste infeliz?

THOMAS DUPONT

Nunca lo fui, y tuve las más grandes aventuras, que tendría que durar años contándotelas o dramatizándotelas.
Sabes, existe un mundo lleno de cosas esplendidas, llenas de aventuras imaginables, solo tienes que tener el deseo de cambiar tu vida y hacerla increíble, mas fácil lo lograrías con tu imaginación.

ANNIE ROULLIET

¿Por qué me dices esto?

THOMAS DUPONT

Te vi a lo lejos, un tanto preocupada, y pensé que tal vez mi historia te sacaría de tu preocupación por un momento.

ANNIE ROULLIET

Si lo hizo, es fascinante como algunos logran tener la vida que desean o de tener aventuras, no todos nos podemos dar ese lujo.

THOMAS DUPONT

¡Pero tú la puedes tener!, ¡Nada te detiene!

ANNIE ROULLIET

Supongo que no podría desear mas nada.

THOMAS DUPONT

Claro que no puedes desear algo más!, vive la vida que tienes, ten aventuras, quien sabe que cosas te podrían pasar, por cierto me llamo Thomas Dupont.
(Al pronunciar esas palabras Dupont, le sonríe y se va)

7:00 PM DE LA NOCHE

Caminaba de regreso a casa, con la idea fija de que tenía que morir, si fuera por el respeto a la vida o por las aventuras que tendría no moriría, pero había una fuerza mayor que impulsaba mis deseos aun mas, esta fuerza era el amor con el cual mi corazón murió.

El recuerdo de Ethan Gravois siempre ocupaba gran parte de mi mente, desde que el me dejo no pude dejar de pensar en otro rostro, en otras caricias, en su voz, en sus relatos de cómo había llegado a Paris, suponía que mis delirios hacia el eran normales, pero el ya no estaba conmigo, me había abandonado en mi mundo, solo me quedaba de él aquellos libros viejos de Rimbaud y otros manuscritos de su autoría.

9:00 PM DE LA NOCHE

Iba llegando a casa, cuando una señora paso a mi lado, y salió de ella una rara afirmación.

MADAME ELOÏSE

Encontré tu corazón vivo, aquel que pensabas que estaba muerto.

ANNIE ROUILLET

(Su cuerpo se congelo al escuchar esas palabras, volteo la cara y le pregunto)
¿A qué se refiere?

MADAME ELOÏSE

Toda la vida te he escuchado quejándote de que tu corazón murió, pero no lo está, tú lo matas con tus quejas y dolores, alimentas su muerte con lágrimas de sangre, con cada eternidad que te llega de él, ¡Olvídalo de una vez por todas y déjalo vivir!

ANNIE ROUILLET

¿Que quiere decir?
Dije mientras aun seguía confusa, y con dudas en mi cabeza.

MADAME ELOÏSE

Yo una vez estuve enamorada de tal modo que este me asfixio, era un amor de fuego, lleno de placer, de ternura, de instantes llenos de todo lo que tú quisieras… pero este me dejo. Pensé que no tenía otra cosa salvo que morir.. ¡Qué estúpida era al pensar que él era el único que podía amar!

Escribía de noche, solo para poder visualizar mis fantasmas, visualizar aquellas cosas que me atormentaban de día, le escribía a él, solo a él, en las horas abandonadas, en los tiempos malditos, donde quedaba sola, pero no estaba sola, el estaba ahí conmigo pero no lo sabía, el estaba a mi lado mirándome como aquel día en que me confesó su amor tan puro, tan …, estaba a mi lado amando cada segundo de mi existencia, pero él no lo sabía, simplemente no lo sabía.

Han pasado ya dos largos inviernos, 750 días, desde que vi su silueta desvaneciéndose frente a mis ojos, en aquella habitación, donde habíamos construido un universo solo para los dos, donde la soledad no era bienvenida, donde dejábamos nuestras almas nadar en una pasión increíble que nunca pudo ser fingida aun en los días de confusión.

Todo se torno oscuro en esos últimos días, en aquel entonces, teníamos a alguien a quien amar, ¡yo tenía alguien a quien amar!, teníamos corazón, ¡tenia corazón!, buscábamos verdaderos ideales y vivíamos por la libertad de nuestro ser, era nuestra naturaleza o nada. Éramos jóvenes viviendo un sueño fantástico, descubriendo nuevos mundos, y conquistando cualquier adversidad que se nos presentara. Dichosas eran las sabanas en que recostábamos nuestros cuerpos, feliz era yo de sumergirme en tal voluptuosidad creada por mortales.

Cada una de sus palabras era como punzadas en el corazón porque sabía a qué se refería, yo también había experimentado ese amor, ¡por ese amor estaba yo condenada a morir!, sentí cada una de sus emociones como si se tratara de mí, lo sentí con certeza. Era como si se trataba de mí, pero no era yo. Ella continuaba hablando.

El era mi mar poético, mis ganas de vivir, mi sentido, el rumbo que seguía si estaba perdida, era todo lo que no era y quería ser. No teníamos freno, nos guiábamos por las palabras de Whitman, quitábamos el freno de nuestra garganta y retozábamos sobre la hierba los viernes por las tardes, cuando todos estaban ocupados de las cosas ordinarias de la vida, pero no nosotros, nosotros no.

A veces me pregunto, porque no lo detuve cuando pude, ¿Por qué de su silencio hice mi tumba?, pensaba que si lo dejaba libre volvería a mí, pero nunca lo hizo, nunca lo intento, estaba claro de que nuestro amor había muerto, de que pase a ser todo a nada.

Era tarde ya, pero no quería moverme, una parte decía que me quedara ahí, mientras la otra estaba ausente, un dolor se apodero en mi corazón, en el pecho, en mi cabeza… Pensé que si intentaba decir la mínima cosa, me iba a echar a llorar del dolor.

No recuerdo nuestro último beso, ¿era de día o era de noche? Su silencio era cada vez más profundo, haciendo en mi estremecer cada parte de mi ser, sus toques eran vacios, sus besos no tenían sentido alguno, su amor se había desvanecido, alguien caminaba a nuestro lado, ¿Quién era?, solo él lo sabes.

Alguna vez en esos momentos finales, le importo, ¿que deseaba yo?, solo deseaba ser suya, por eso cada día le hablaba con tal ímpetu para tener ese significado que tenia, para ser ese algo que una vez fui. Buscaba cosas profundas, sembró esperanzas en el camino y ¿para qué?.. ¿Para abandonarlas por una razón desconocida?

Inútilmente sabía que iba al dolor, que no era lo correcto, pero ¿quién obedece la razón, cuando la pierde por amor?

Con esas palabras ella se desvaneció ante mis ojos como un espectro, me quede aturdida, ¿Qué había pasado? ¿Fue algo real o fue ficticio?, En un instante de recuperación de mis sentidos, me di cuenta, de que todo ese amor al que estaba aferrada, de que todo ese sufrimiento que sentía no tenía sentido alguno, pretendía jugar a ciegas sin saber que al final las tinieblas nos cubrirían, pensaba que teníamos todo, cuando en realidad lo habíamos perdido, el siempre me decía que éramos como dos extraterrestres, nunca entendí esa metáfora pero recuerdo que me la decía, cada vez que teníamos sexo, se acercaba a mí, me daba un beso en la frente y mirándome a los ojos me decía: Somos extraterrestre..

¡Ahora, justo ahora! ¡Comprendía de que se trataba!, a que se refería el, decía eso porque cuando aprendiéramos lo que necesitábamos aprender uno del otro, nos iríamos a nuestro mundo, no era un para siempre como esas historias de amor, el mas bien pensaba que la razón tenía más poder que el mismo corazón, y que con la lógica llegaría más lejos, sin tener que comprometer su alma a ciertos eventos como el de amarme a mí como era.. El me amo, pero no de la forma suicida con que yo lo hice.

11:00 PM DE LA NOCHE

(Seguía pensando qué acababa de ocurrir.., y algo la detuvo de nuevo)
Antes mis ojos vi un pintor el cual decían que le había vendido su alma al diablo por ser el más famoso de su época, mis ojos se percataban de pequeñas pinceladas que este daba a un cuadro, aunque no parecía tan nuevo porque tenía pedazos negros como si hubiera sido pintado de nuevo con una capa de pintura blanca, poco a poco me fui acercando, y cuando estuve cerca, los ojos se me iluminaron como dos estrellas ardiendo en luz, el cuadro que pintaba era mi interior, vi como cogía lo que era mi alma y como lo pinto de blanco y supo plasmar mi alma errante, aquella bondad que tenía en lo más profundo de mi. El penetraba en lo más profundo de lo que era yo Annie, veía como la gracia y la luz se fundía en mi interior, danzaban una con la otra embelleciendo cada espacio del recuadro, pude comprender que aun tenía compasión y salvación, me pinto en mi momento más sublime.

En el momento final sus ojos se posaron en los míos, sentía que se adentraba en ellos, atrapando mi espíritu, sonrió para sus adentros y siguió mezclando sus pinturas, - me pintas en el momento en que me convertí a lo que estaba destinada, a ser un alma libre-
Pronuncie acercándome a él mucho mas mientras lograba poner una mano en su hombro, y desapareció… Sentí una punzada en el corazón, y una gran luz cegó todo a mí alrededor, me resultó muy agradable la sensación de una sutil vibración en todo el cuerpo, acompañada por cierta ingravidez. Cuando pude ver la ciudad en su estado normal, me di cuenta de que había tenido una revelación ante mí, era Rembrandt, me había hecho y yo aceptaba mi nueva alma, aceptaba todo mi ser, con locura o sin locura, con amores pasados o amores presentes, nunca me había sentido más feliz, que en ese instante, ahora si dejaba que las lagrimas murieran en mis labios, que murieran en mis mejillas, pues estas estaban hechas para salir del cuerpo, no eran lagrimas de sangre, eran lagrimas puras de un nuevo ser.

Mire el mundo que me rodea donde había encontrado las verdades de mi salvación, aquellas que puedo abrazar por la eternidad.

5 DE JULIO 2008 12:00 PM

Son las 3:00 AM, me di cuenta de que la cordura toco mis dedos, y seguirá hasta mi cabeza, ella decidió su propio destino y lo abrazo de tal manera que envenena mi escritura, me siento como Antonin Artaud, - demente-.

(Estas palabras resonaron en su cabeza, se quedo pensativa viendo la última página de su historia, ella no podía creer que Annie terminara viva con una nueva perspectiva de la vida cuando su destino era terminar sin aliento alguno. Ella sumergida en la oscuridad de su habitación, no sabía que pensar, se pasaba la mano por la cara aturdida, y una voz muy tenue le susurro al oído – ella encontró su salvación – y mientras repetía estas palabras en su mente, sentía que su salvación era muy distante, o quizás era una idea terriblemente absurda para su persona y escribió en su diario sus últimas palabras, mientras la voz le susurra de nuevo – llego la hora- ..
Ella cerró el computador, mientras se paraba del escritorio repitiendo en voz baja: llego la hora… Dio un suspiro largo, y dijo esta vez con firmeza: he sido hechizada eternamente por la locura...)

Want to leave a comment? Sign Up