Hoy Huele a Soledad
maria ines velez - PLAYS, PLAYSCRIPTS - 567 words
- 333
- 3
- 0
- 0
Summary
Retrato de la tristeza en medio de la desesperanza
Y entonces me envolví en la tristeza.
Y mis lágrimas aclamaban a gritos un sentimiento de cercanía, y mi alma comienza vacía a sentir de nuevo la llamada melancolía.
Y así en medio de tristezas; en medio de llamadas vacías; así en medio de noches frías…de miradas sombrías me pierdo poco a poco en la soledad del alma mía.
Y grito al cielo como si mi llanto hablara y busco desahogar tristezas de un alma abandonada. Un sueño lejano que busca el calor de una caricia y un mundo cercano que a oscuras se vuelve lejano.
Una boca cansada de sostener sonrisas, mientras la melancolía a gritos agota la energía. Y no sabes cuánto quisiera cielo ser oída, no sabes cómo te odiaría mi vida. En ocasiones, también odio la melancolía y ridículamente extraño mi alma herida. Por que al menos estaba herida y no totalmente sumida en la tan desgarrante melancolía.
Y siento que no puedo más, siento que mis hombros decaen y busco a gritos respuestas a los dolores restantes. Y busco entre sueños ausentes algo que me haga esperanza y es tan difícil poder sacar este dolor de mi alma.
Y me ahogo en palabras que nunca serán habladas y me lleno de consuelos por palabras no escuchadas….y busco a gritos mi alma perdida en la oscura noche; que ya no busca respuestas, que solo busca paciencia.
Y es que duele esta soledad constante y huele de lo más amargo; huele como a corazón en llamas, como a sangre quebrada o tal vez, como a alma derramada.
Y quiero gritarle al cielo cuanto lo odio por darme este eterno silencio, por darme mil batallas perdidas y una guerra fría que gira con desenfreno.
Y busco bajarme de esta ruleta que me hierve las palabras en fuego, que me tiene el corazón dolido y que me tiene olfateando silencios.
Huele a odio, a sangre quebrada, o tal vez a sociedad podrida en medio de una oscuridad colmada.
Hoy huele a soledad, si hoy huele…y suspiro a gritos histerias que ocultan las letras ardidas y las lágrimas frías que ha dejado al cielo mi alma vacía.
Los hombros caen, si ellos cayeron, mi silencio se convirtió en desconsuelo.
Y detrás escucho un grillo cantante y el viento lo siento seco, ya ni eso mi alma permite, ya no me permite sentir el silencio.
Aquellas sonrisas de esa inocencia que alguna vez tuvo un sueño se va perdiendo entre salidas, se va perdiendo entre versos. Con la sonrisa perdida y el corazón en llamas, con un vidrio en el pecho y con mi sangre quebrada, mi suspiro no busca más un te quiero. No quiere salir, no puede…ya no puede ser un solo te quiero.
Es tan cierto, tan cierto…cierto no tener a alguien como los fantasmas nocturnos; escondidos en sombras y muertos de miedo. Cierto este olor constante a dolor amargo. A versos no dichos a sabores no expresados…
Soy como los fantasmas adoloridos, que en medio de la oscuridad deambulan…que gritan al cielo suspiros y que en la noche buscan ayudas. Si, si soy uno de esos…y finalmente comprendo entre sonrisas lo loca me estoy volviendo… yo ya no siento mi cuerpo, mis hombros hace rato cayeron. Pero no soy solo yo, es la soledad maldita, en la que mi corazón ya no palpita y no busca a gritos un te quiero. Hoy huele a soledad, si hoy huele y necesito que solo por hoy siga lloviendo.
María Inés Vélez.
Diciembre 2010

1



