Guerra
kuro tenshi - PLAYS, PLAYSCRIPTS - 608 words
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Summary
Vision de un campo de batalla.
Fue en un instante sombrío, en un momento en el que la índole guerrera segó mis ojos con tierra húmeda y plomo.
Con un cielo gris y rugidos de cañones a cada instante, mis manos sobrecogieron a la tristeza en forma de hombre, de amigo, de hermano, ahora en el frente férreo debajo de las sanjas, puedo ver a los grises cascos de acero cayendo a cada estruendo de un arma, de proyectiles que caen sobre nosotros destrozando el calor del ajetreado movimiento de la marcha, del constante miedo a la muerte, la cual no deja de trabajar.
En este punto es un pecado llorar, mueren por algo más grande que ellos, pero aun no se que es. ¿Por un dios?, ¿por una nación?, ¿por una familia?; una familia a la que desean proteger, una nación que ensalce su espíritu, o por un dios que promete salvación.
La vida es una moneda con la cual se paga el precio de una guerra, y es que no hay nada más valioso que hombres desangrándose por un ideal, y corriendo de un lado a otro, clavando sus espadas sobre su enemigo, y en algún momento ... besando la tierra, con fango en la cara y algunas lágrimas esperan a que su cuerpo se quede sin calor.
Mientras corro al azar por un campo minado me siento tan pequeño cual hormiga entre titánes, a mi valor ya no le quedan balas, mi fé está manchada de sangre y mi amor está lleno de agujeros, mis pies están hinchados y callosos, mis manos raspadas y sucias y en todo mi cuerpo se encuentran lesiones y moretones.
Todo lo bueno que una guerra pueda tener, se ve desvanecido en el horror de la batalla.
Hoy he caminado desde la noche oscura hasta la mañana azulada, la bruma se confunde con mi aliento, mis manos están tan frías como el metal asesino que cargo, tan frías como la nieve que comienza a caer sobre mis hombros , todo silencioso, todo inerte hasta que la súbita alarma matutina anunciada por los silbidos de trozos de metal cayendo alerta a todos, por puro instinto de supervivencia me agacho hasta escuchar la explosión, comienzo a corres hasta cubrirme detrás de un débil árbol, mientras disparo a la bruma, hacia fantasmas cuyas flamas en sus velas son los destellos de pólvora ardiendo.
Sin tener idea un monstruo se acerca a mi a una velocidad invisible hasta colisionar con mi pecho, el dolor me invade, la sangre brota y un inminente fin se acerca, mi vista se vuelve borrosa, los sonidos se desvanecen y el sueño me invade, un grupo de camaradas se acercan y me piden desesperadamente que respire, pero... ¿Por qué?¿es que acaso no lo hago?, yo siento que si, siento el frío, siento las manos de mi amigo, siento que me desvanezco.
En un día en el que llueve a cantaros el sonido de gotas cayendo regresa a mi, la luz vuelve a mi ojos y el tiempo sigue su camino en mi. Ya ha pasado mucho tiempo desde que comencé a dormir, la inquietud del nuevo tiempo me atemoriza pero me llena de vida, y aun que mi cuerpo ya no este completo, pues me falta una pierna, regresa a mi esa sensibilidad que había perdido, regresa fragante y sincera, despampanante y galante que me hace sentir de este día lluvioso y nostálgico, una alegría simpática.
La guerra ha terminado, solo queda la lucha diaria de la vida, la cual estoy dispuesto a aceptar con una nueva fuerza regenerada y sublime.
Mi doncella de paz solo pudo llegar a mi, después de que el caballero guerrero me arrojara al sufrimiento, solo me queda abrazarla.









