Pequeña ayuda

Riitsuka-Loveless-Aoyagii  -  - 671 words

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Summary

Una pequeña historia, de reflexion

Una pequeña historia, de reflexion

-se puede observar a una pequeña niña de cabellos azules, tés blanca y que traía puesto un lindo vestido azul con bordados de mariposa de un coloro más oscuro, se mantenía con la cabeza gacha ocultando con sus mechones sus ojos, de los cuales el derecho tenía un color dorado y el izquierdo un color azul, meciéndose levemente un columpio del parque, ya daban las doce de la noche y la niña no parecía intenciones de marcharse. De pronto el silencio que reinaba el lugar fue acallado por los pequeños sollozos y susurros de la pequeña-

Me he quedado sola… otra vez… porque… -era lo poco que se le podía entender- si acabo con esto… y si lo dejo todo hasta aquí… -no se hiso tardar el brillo de la hoja de la navaja que tenía entre sus manos…-

Esa no es la mejor solución ¿sabes? – Se dejo escuchar una dulce y suave voz femenina- ¿tan pronto te piensas rendir?

-al escuchar esa voz la niña se sobre salto, dejando caer la navaja al suelo sin el mínimo cuidado, levanto la cabeza reluciendo sus orbes dorado y azul, sus ojos hinchados y enrojecidos, la marca de los surcos en sus mejillas daban la evidencia de que llevaba llorando un rato-

¿Q-quien eres? -dijo tartamudean te- ¿Qué importa si me rindo? ¡No tengo razones para luchar!

Solo una amiga… -sonriente le contesto aquella mujer que le había interrumpido, pero por lo tarde que era y debido a que la luna se había ocultado tras las nubes , no podía distinguirla con claridad- en verdad no creo que no tengas razones para luchar debe haber algo que aun te mantiene aquí… dime ¿Cómo te llamas pequeña?

y-yo… -agacha la cabeza ocultando sus ojos con su flequillo- no tengo un nombre real… me dicen Loba Callejera, Okami, Luna Black o Yue Wei…

Ya veo son nombres muy lindos sabes… a mi me dicen yume…–dice con dulzura aquella sonriente mujer- dime pequeña ¿donde han quedado tus sueños?

Los he olvidado… -dice con tristeza la pequeña niña- porque he perdido todo lo que quería, luche una y otra vez… pero todo sigue saliendo mal… ya no me importa el dolor… ni el ser feliz… solo quiero evitar causarles más problemas a todos…

¿Crees que si te rindes algo cambiara? –la voz de la mujer se torno seria y algo fría- no importa si te rindes o si no luchas, seguirás atascada en el mismo problema, y no podrás superarlo, no encontraras una razón para crear tu felicidad, para cambiar el dolor por felicidad –acaricia con cuidado la cabeza de la niña- tus sueños están aquí… -descansa su mano en el pecho de la pequeña justo donde debería estar su corazón- no los has olvidado, solo han estado durmiendo en espera de que los despiertes… y hay también esta la razón por la cual luchar… solo tienes que ser cuidadosa, presta mucha atención a su sonido y lo entenderás… buena suerte pequeña…

Eh??? No entiendo que quiere decirme… -mira con cierto temor a la mujer que le había dicho todo aquello sin siquiera conocerla-

Pronto lo entenderás… -en cuanto salió la luna de su escondite, la mujer fue iluminada por uno de los rayos de esta, dejando al descubierto a una joven mujer de cabellos plateados, ojos dorados, tés blanca y portando un hermoso vestido en un tono de gris muy suave- hasta pronto mi pequeña… -y dichas estas palabras la mujer desapareció-

¡Mama! –Fue el grito desgarrador que salió de su garganta- que quisiste decirme…

-Con sus pensamientos y emociones mas confundidos que antes, empezó a tratar de comprender las palabras que su madre le había dicho momentos antes, no sabía cuánto le llevaría aquello, pero ahora tenía un motivo por el cual no rendirse, uno que le permitiría encontrar muchos más, las razones que la hicieron querer rendirse desaparecieron, y sin darse cuenta sus pies la llevaban devuelta a su hogar, un hogar algo “vacio” pero al fin y al cabo era su hogar, y empezaría a luchar por tener un mañana, para crear su propia felicidad-


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