Cuando puse el otro lado
juana - CLASSIC FICTION - 449 words
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Summary
No quiero nada que no haga mal!
Sabemos que hay alguien del otro lado que nos ama, siempre.
Pero, ¿de qué otro lado?. Entonces sería que existe un "otro lado" ,no una misma vereda, ni misma sintonía, y pero..¿porqué nos ama?
Cuando está conmigo, no hay otro lado, no hay otro mundo en el que pueda esperar que me quiera sin supervisar ese querer. Pero como aquella vez, cuando no estuvo al lado mío, y sí tuvo su lado, que efectivamente no era conmigo ni el mío. Cuando instalé entre nosotros, esa división.
Al principio con bronca y decididamente, lo eché, para su lado y con tiempo indefinido. Rogué que no volviera y esperaba que encontrara otra cosa que lo dispersara así me facilitaba este trabajo de tener que echarlo para siempre. Me había mentido, y cuando una mujer se siente estúpida, no hay nada que rapare a corto plazo ese orgullo; él iba a tener su lado de la cama y yo el mío.
En el medio, me ablandé un poquito y fui dejando esa opción de echarlo para siempre, aunque la bronca seguía y no me dejaba pensar en la opción ni de tocarlo. En verdad quería probarlo, ver que realmente él era consciente de lo que estaba pasando, de "lo que me había hecho"..conociendome y sabiendo mis miedos.. "me había hecho"...
En el final, (que nunca supe cuando fué) algo rápido se me ocurrió y fué ir corriendo a buscarlo. Y literalmente, disponía de 5 minutos para las ocho y media. Llegué a tiempo aunque ya replanteandome si estaba bien ser tan blanda, si no debía irme ya que no me había visto, que sí lo amaba pero no quería más mentiras, que no sabía si iba a poder volver a confiar, que mañana rendía y podía arruinar su vida, que... y apareció.
Apareció con cara de terror al verme, y a mis dudas se las llevó el viento sur fuertísimo que había ese día. Quería sacarle esa cara de terror a besos, decirle que no había aguantado nada sin el en mi lado de la cama, prometer que nadie más lo iba a echar así de nuevo.
"Me había hecho".. me había amado como pudo, tratando cada día de aprender, teniendo como todos sus defectos, pero regalándome mas "haber" que "debe".
Porque yo lo puse del otro lado, y aunque estaba segura que del otro lado siempre hay alguien que nos ama, no me servía tenerlo allá. Porque la seguridad es tan relativa que aparece y desaparece, porque no hay razón para que la ecuación mas simple de todas no se entienda: ¿si dos se aman, que hacen de distintos lados?
Y entonces ví, que si la base existe, existe cualquier cosa que se quiera construir.-

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