Más Alla de la Muerte

Hernan A. Calvo  - FANTASY - 869 words

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Summary

La pregunta que todos nos hacemos que viene después de la vida

La pregunta que todos nos hacemos que viene después de la vida

Más allá de la Muerte

Debí haberme dado cuenta eran las ocho y media pasadas, incluso ya había caído la noche, el portón de rejas de la calle abierto. No le dí importancia y al entrar a casa, la puerta de entrada al living abierta de par en par. Llame y luego grite a mi mujer, no recibí respuesta. El equipo de música no me extraño, como siempre a todo volumen. Me dirigí a la cocina la llame y tampoco. Fui al baño y la puerta a medio abrir, mire adentro y nadie. De inmediato fui a mi dormitorio al escuchar ruidos.
Ingrese y todo revuelto, una polvareda tremenda y tres tipos trabajando con una acanaladora de muros destrozándome las paredes para sacar la caja fuerte empotrada en la pared. Mentalmente me dije: Tenemos ochocientos pesos ahí y nada más.
Quede petrificado, ellos hasta ese momento no habían notado mi presencia, seguían con su trabajo. De repente lo reconocí y le dije en voz alta: Que hacen Jorge!.
Con una frialdad tremenda uno de sus compañeros sacó de adentro de sus ropas un arma, me apunta al pecho y hace tres disparos. Lo último que recuerdo es haber bajado la vista y ver como me salía abundante sangre, automáticamente se me puso todo negro, no sentí ni dolor ni nada y descontado me habré derrumbado como un tronco.
No se como explicarlo, pero algo en mi aún vivía, ese algo me hizo dar cuenta y sentir un desdoblamiento.
- Si había muerto, pero estaba ahí.
Como en una reacción mecánica me pare, mi cuerpo, lo notaba, no tenia peso, me corrí hacia el costado un paso, mire hacia abajo y vi mi cuerpo rígido y todo teñido mi pecho de sangre.
Al levantar la vista ya con la caja fuerte entre sus manos los vi salir apurados a sus dos compañeros y a Jorge el plomero que hacía tres a cuatro días había hecho arreglos de plomería en toda la casa.
Quede solo en absoluta calma, cuando se fue yendo el polvo, comencé a ver a otros seres transparentes de distintas tonalidades, tales como no se por qué motivo me había transformado yo. Salían de todos lados, incluso cruzaban paredes como si nada, se sonreirán y me daban la bienvenida.
Mientras mi cuerpo seguía tirado todo ensangrentado, ya demacrado, duro como el mármol.
Al llegar a casa mi mujer y los chicos, al ser espectadores de semejante barbarie comenzaron con gritos y llantos desesperados, trate de abrazarlos, de consolarlos haciéndoles saber que estaba todo bien, que estaba con ellos, que no me había ido ni me pensaba ir.
Luego llego la policía, los médicos forenses, la gente de la funeraria.
Realizaron todos los estudios de mi cuerpo, los médicos me extirparon una bala y posteriormente los de la funeraria limpiaron y metieron mi cuerpo dentro del ataúd.
Finalmente mi mujer decidió para no sacarme de casa, hacer el velorio en el living comedor, para lo cual saco todos los muebles para crear lugar para los familiares y amigos.
Muchos de mis nuevos compañeros me felicitaban por la cantidad de amigos y parientes que realmente sentían profundamente mi alejamiento del mundo de los vivos.
Termino todo y la vida hogareña fue de a poco volviendo a la normalidad, me daba mucha pena el dolor que aún seguía en toda mi familia por mi desaparición y no podía aunque estaba ahí hacer nada para consolarlos.
Mis compañeros me indicaban que lo tome con calma que todo dolor se va curando de a poco como todas las heridas.
Pasaba el tiempo, los años e iba observando crecer a mis hijos, mi mujer joven aún formo pareja con un compañero de trabajo también viudo, pero sin hijos. Buena gente y ella se lo merecía y a mis hijos les venía bien para su formación, una figura masculina.
De mi parte conocí mucha gente traslucida, todos tenían tintes de diversos tonos y colores. Se debía a la espiritualidad o grado de evolución de cada uno.
Así y todo era muy poco el contacto que tenía con mis compañeros, eran miles que llegaban y partían, en general nunca eran los mismos, a lo sumo una sonrisa, un si o un no, un saludo y no mucho más.
En realidad estábamos cada uno con cada uno. De repente a la pasada se notaba alguno agradable o divertido pero como aparecía, en segundos se esfumaba.
De mi parte, siempre deambulaba por los ambientes y las paredes de mi casa de la cual nunca quise alejarme.
Ya a muchos les había hecho la pregunta: Esta permanencia en éste estado hasta cuando dura?. Solo como respuesta recibía una sonrisa...
De repente apareció un viejito del cual emanaba una luz dorada que envolvia todo, se notaba a simple vista distinto a los demás. Le pregunte por mi situación y mi destino y me respondió: - Venía por ti, te quedan veintiuna horas en esta estancia, que era el momento que estaba signado desde arriba que morirías de un ataque al corazón.
- Tómalo con la misma con calma que tomaste tu muerte, la que no debió haber sido. Finalmente me dio esto a conocer: - En tu próximo camino, iras a un lugar de resplandeciente luz…

Hernan A Calvo
Derechos de Autor 2011
Todos los Derechos Reservados

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Comments

¡¡Fantástico!! ya sabemos que hay otra vida despues.
2012-02-28 09:28:10