Relojería del Tiempo
Hernan A. Calvo - FANTASY - 1224 words
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Summary
Juguemos un poco con el tiempo mientras otros juegan con el dinero
Relojería del Tiempo
Ahora miro mi nuevo reloj, me informa que son justo las cuatro cuarenta, seguro si sigue todo normal llegaremos a destino dentro de dos horas a dos horas y media.
Ya tanto viaje se me hace pesado, estoy cansado y se me cierran los ojos, aún falta bastante para llegar…
Esperamos este partido varios meses. Claro en su cancha nos metieron seis goles y nosotros uno y de casualidad, Juan Carlos tiró el centro y un defensor de ellos intentando sacarla afuera, se la clavó en el ángulo a su propio arquero.
Dardo nos dice a todos nosotros, hoy los hacemos de goma a “Los Mosquitos” - Que nombre horripilante, nosotros en cambio nos pusimos “Estudiantes de San Blas”. - Eso es un nombre!
Nos llama el referí y nos pide juego limpio. Da el pitido inicial y comenzamos sacando nosotros, Esteban le hace el pase a Alejandro, al que se le vinieron dos encima, la tira para atrás a Roque que como viene le pega un pelotazo mandándola al área rival, corren Coco y Dardo pero el balón queda en las manos del arquero rival.
Se la toca al marcador de punta y desde ese momento nos están tomando el pelo diez minutos, plantaron todo el equipo detrás de la línea media y nosotros corriendo como idiotas sin tocarla. Corre y corre el tiempo y con nosotros como jugadores no pasa nada.
Tito a los veinte minutos le pegó tremenda patada al cinco que ya en estos últimos diez minutos le hizo dos caños a Jorge, al que no teníamos que haber puesto, (mira lo que está haciendo, es de madera). Me quejo ante el referí pero igual le pone la amarilla a Tito. Se la sigo discutiendo al juez, como ofendido, pero bien puesta la patadita, para que por lo menos nos respeten en nuestra cancha.
Sigue el partido ya van como treinta minutos y no llegamos con ninguna pelota ni al área grande de los rivales, somos todos unos maletas o estamos dormidos. Seguimos metiendo fuerza, lo único, pero los de nuestra hinchada se nos están riendo en la cara. La verdad es que nos están dando un toque y un baile tremendo.
Por fin pita el Juez, terminó el primer tiempo, nos vamos puteando entre todos nosotros. - No la viste perro!. - Y vos qué me decís que no la tocaste ni una vez en todo el primer tiempo!
- Cállate vos que parecías uno más de la tribuna!.
Llegamos al segundo tiempo cero a cero. Con el sonido del pitido saca un contrario, Tony se la roba al diez y corre como loco solo hacia el arco rival y seguro como recién estamos iniciando el segundo tiempo todos los defensores contrarios no lo esperaron (se quedan parados), entra solo al área grande, le sale el arquero y lo levanta por el aire. Penal, penal…
Con el ruido del barquinazo me sobresalto y me despierto y me doy cuenta que estaba completamente dormido. Yo con la cabeza apoyada sobre un pulóver que usaba como almohada, contra el vidrio del micro en el que estoy viajando. Mientras está cargando combustible miro nuevamente el reloj y pasaron únicamente diez minutos. Me pregunto: -Cómo puede ser que en diez minutos de reloj fuimos llegando de a poco todos los del equipo, nos cambiamos en el vestuario, jugamos cuarenta y cinco minutos del primer tiempo y todas las puteadas de los quince minutos hasta el segundo tiempo y el minuto de la jugada de Tony y el penal, el penal…
Entonces no tengo dudas que el tiempo es relativo o una ficción. Tendría que coincidir con el del reloj y en realidad por mis cálculos hay una diferencia de por lo menos una hora, producida solamente en diez minutos.
Ni que hablar de otros sueños, en una o dos horas, me soñé toda una vacación de quince días, con el viaje de ida, toda la estadía, paso a paso y el viaje de regreso.
No sé como tratara la ciencia al tiempo, pero percibo que en mi mente es distinto sin ninguna duda, como lo será en la de todos ustedes.
Puedo ponerme a escribir a veces durante unos minutos, otras veces cuando estoy inspirado, horas y horas y aunque mi mujer me llame a almorzar o a cenar, me disculpo y sigo con la escritura. Y cuánto es lo que sigo, no lo sé, unos minutos, unas horas, no duermo pero por fin al amanecer la obra queda terminada.
- Qué pasó con el tiempo?. - Realmente me siento transportado y vivo un tiempo sin tiempo o una vida sin tiempo?.
Todo ese tiempo se hace neutro, indefinido o tal vez al menos para mí no existe. Lo que sí existe es el logro, mi obra, es lo que queda en el colador de la vida.
Mientras juego y me entretengo como un chico, vuelo libremente por el tiempo como si fuera su dueño, y claro que lo soy. Estando sentado en mi mesa de trabajo siento que es otra cosa, eso de manejar tiempos y personajes o detalles y por qué no inventar un poco para que el cuento o el relato tenga un poco más de magia.
-Tendría que estar loco si transportado en ese estado me puede importar un rábano unos minutos o unas horas más, si estoy creando!…
Según mi simple opinión, es necesario que todo humano tome todo en su vida en su trabajo con mucho amor, al plantar una planta, pintar un cuadro, levantar una pared, tallar una madera, enseñar, escribir…
Tal vez todo esto pueda ser tomado por los demás como un capricho, quizás lo sea, más nunca renunciemos a hacer todo lo que nos haga ser dichosos…
Ya se me ha hecho muy tarde. Hoy todo ha terminado bien, o al menos así lo siento.
Ahora me encuentro acostado en mi cama fumando el último cigarrillo. Miro el techo y pienso en todo lo que pasé el día de hoy, partiendo del sueño de despertarme viviendo el partido contra “Los mosquitos” y el penal, el penal…
Por qué esa violenta parada del micro, tal vez si hubiera durado un poco más el tiempo, que es otro tiempo, (me refiero al del sueño) hubiéramos metido el gol de penal. Es un hecho que cambiaba el partido y no nos comíamos, como nos comimos, para peor en nuestra cancha nuevamente otra goleada de cuatro a cero.
Esta noche espero tener la suerte de soñar. Si no es así, mañana vivir y tratar de extraer de adentro mío (Dios quiera) algo que observe o me imagine del mundo que me circunda. Todo para poder escribir y largar un conejito a la vida y así tantos como pueda. Algunos de estos conejitos, (mis cuentos), los que tengan fuerza de verdad perdurarán en el tiempo, justamente el tiempo, y los demás lógicamente morirán.
Esto es algo que me propuse hacer día a día. Qué hermoso es crear siempre algo distinto para que el tiempo no me tome de juguete o marioneta suya.
Hace muchos años ya me di cuenta que no es necesario el dinero para todo lo que nos llene de verdad, para esos pequeños instantes que la vida nos regala para que seamos felices de verdad. Ah… jamás es tarde para tu sueño, dale cuerda al reloj…
Hernan A Calvo
Derechos de Autor 2011
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