Las cosas cambian

Dannilú  - ROMANCE - 775 words

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Summary

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UNO

“Estoy planeando engañarte con mi mejor amiga”- dije en mi mente después de su pregunta: ¿En qué piensas?

Sin embargo fue solo en la mente porque de mis labios solamente salieron las palabras “En nada” acompañadas de una sonrisa fingida pero a la vez culpable.

Yo lo quería, siempre lo quise… pero las cosas cambian…

Recuerdo cuando la vi por primera vez, pero a él apenas y lo pienso, con mucho esfuerzo lo recuerdo.

Ella y yo siempre fuimos amigas… pero las cosas cambian… siempre cambian…

Sin darme cuenta se metió en mí, justo en el momento en que le puse más atención a sus ojos, a su boca, a las ondas de su pelo, a su cuerpo… justo en ese momento me di cuenta de que todo había cambiado.

En un abrir y cerrar de ojos ella me importaba más de la cuenta y no pude percibirlo hasta aquel día.


DOS

Las copas vacías se fueron juntando en nuestra mesa, logrando que la visión se nos nublara y el piso se nos moviera.

Era nuestra noche, así que eso no nos preocupó. Seguimos bebiendo y dejando que nuestros sentidos se extraviaran en el calor de aquel lugar.

De pronto se acercó a mí, intentó decirme algo al oído, pero por azares del destino movimos la cabeza hacía el mismo lado y nuestros labios rozaron.

Una carcajada salió de nuestras gargantas y seguimos bebiendo. Sin embargo no solo sentí risas, si no también un fuerte calor en mi interior, un cosquilleo que vino desde abajo hasta pararse en mi cabeza y hacerme sentir muy acalorada e inquieta.

Quería mirarla, me moría por ver su rostro, quería comprobar si de verdad sus labios eran tan perfectos como los sentí de cerca, quería mirarla, pero no me atrevía. Después de darle varías vueltas al asunto, me llené de valor y volví mi cara hacia ella.

Ella me miraba con sus peculiares ojos claros, al verme se sonrojó y estoy segura de que yo hice lo mismo, pero no dije nada, ninguna dijo nada.

La noche seguía avanzando y con ella mi curiosidad. No podía dejar de verla, comencé a ponerle más atención a su rostro y a su cuerpo. Por un segundo me sentí culpable pero eso se fue después de que nos paramos a bailar.

Nos acercamos poco a poco, ella comenzó a moverse despacio y yo no hacía más que contemplarla; no me importaba la gente, no me interesaba nada. Se acercó lo bastante a mi, para poder contarle las siete pecas que albergaban sus mejillas y pensé que nunca me había dado cuenta de que fuera tan bonita.

No podía creer que esto me estuviera pasando, no a mí. Sin embargo no deje que las dudas arruinaran el momento y simplemente me dejé llevar.

Me acerqué a ella y comencé a bailar, ella me tomó las manos y traté de seguir sus pasos; llevó mis manos a su cintura y las suyas a mi espalda, de repente mi pulso comenzó a acelerarse y empecé a sentir un profundo calor por dentro. Trate de ignorarlo y seguí bailando.

Ella comenzó a moverse despacio, mientras yo la seguía con mis manos ahora en sus caderas, se acercó demasiado a mí y yo sentí que mis piernas se tambaleaban, pero las mantuve fuertes. Su rostro se fue directo hacia mi cuello, me suspiró en el oído y yo la rodeé con mis brazos.

De repente la canción llego a su fin y ella me soltó, por instinto yo hice lo mismo, pero si hubiera podido elegir, no la hubiera separado de mí, no aún.

Nos miramos a los ojos y después a nuestro alrededor; medio lugar nos miraba atentamente, esperando que sucediera algo más. Nos percatamos de la situación y volvimos a reír.

Salimos rápido tomadas de la mano, paramos un taxi y nos sentamos juntas. Yo me puse tan nerviosa como nunca, deseaba tanto que aquella noche terminara con un beso, y justo cuando giré muy decididamente mi cabeza hacía ella me di cuenta de que estaba dormida.

Al bajarme, solo me dijo adiós con la mano y volvió a recostarse. No la culpo, habíamos bebido demasiado.

Esta situación solo logró hacerme quedar en vela, no podía pensar en otra cosa que no fuera ella. Comencé a idear planes para volver a verla, para volver a bailar, para que de nuevo nuestros labios rozaran… comencé a planear engañar a mi novio con mi mejor amiga.

Algo en mí había cambiado… quizás sea normal, porque a final de cuentas las cosas cambian… siempre todo cambia.



TRES


“Estoy planeando engañarte con mi mejor amiga”- volví a repetir en mi mente, después de que insistiera una vez más con la misma pregunta. Pero permanecí callada…me guarde las palabras y dejé a mi mente divagar.

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Comments

Me gustó, me gustó!...en unos renglones eres capaz de transmitir muchos sentimientos.
2010-01-10 10:42:05
Muy bueno me gusto bastante.
2010-01-22 19:41:35