"Pequeño angel"
El Matzy - ROMANCE - 467 words
- 111
- 0
- 0
- 0
Summary
The author hasn't published a summary of this work.
No existe oro suficiente en el mundo para comprar esa sonrisa, no existe suficiente disciplina para domar ese espíritu salvaje que le da rienda a tu vida.
Tus besos son tan fugaces como los susurros que les arrebata el viento a la noche, se sienten como si fueran los últimos que una persona desearía recibir en su lecho de muerte pero la infame distancia obra maravillas cuando se obstina en nublar los recuerdos.
Tu pequeña figura no necesita labios para hablar, tus centellantes ojos azabaches pueden escribir una oda al amor y al desengaño; con solo una mirada pueden renacer las flores o decapitar un ego con la misma facilidad.
Tu piel es el octavo pecado capital pero prefiero pasar la eternidad en un infierno tan retorcido como siniestro antes que limpiar mis pecados para siempre ante el Gran Juez.
Me fascina tu rebeldía adolescente y tengo fe de que te va a acompañar hasta en los días en que la adolescencia sea solo un lindo recuerdo.
Estoy enamorado de las marcas que te dejó la vida, son las mismas marcas que voy a dejar en tu alma para que no te olvides de mi vampírica devoción.
Ríe y canta conmigo pues no conocemos el veredicto del destino, soñemos juntos mientras la solemne puesta de sol nos acaricia la espalda y refleja en el indiferente suelo nuestras manos como si fueran una.
Llora conmigo porque el llanto no es nuestro enemigo, la indiferencia y el olvido son los puñales letales a los que debemos temer en todo momento.
Es dolorosamente triste no tenerte a mi lado solamente para empaparme en tu dulce aroma y palpar tu embriagante fragancia como a los pétalos de una rosa.
Dichoso sea aquel que comparta tu risa pues no existe algo en este etéreo universo que la opaque, ser digno de escucharla no puede ser descripto con palabras.
Tu orgullo y obstinación convierten mi existencia en una frágil torre de naipes que aguarda a ser derribada por un inocente suspiro, son un reflejo de la mortalidad a la que estamos encadenados, tan natural como tu ser, tan reales como tus caricias.
¿Cómo poder resistirme a la tentación de besarte cuando te apareces ante mí como un cachorro que necesita cobijo y me decís “te extrañé”?; con esa voz tan dulce como la miel.
No poseo una imaginación tan extensa como para idear nuestra separación pero si el destino así lo quiere, que nos encuentre unidos como cuando nos conocimos, y vivamos juntos en la distancia con nuestros buenos recuerdos.
Mi pequeño ángel, te necesito tanto como a mi respiración, sos la razón de mi sonrisa diaria por más que no estés a mi lado para verla, necesito tu suave respiración en mi cuello solamente para recordarme de que existo, solo espero que el día que despliegues tus alas sea solo para reconfortarme en tu pecho.

1


