Destino impensado

omarjorda  - PLAYS, PLAYSCRIPTS - 573 words

  • 132
  • 4
  • 0
  • 1

Summary

The author hasn't published a summary of this work.

Era de noche, y la cotidianeidad azotaba el ventanal en un grito afónico. Sobre la mesita de luz, de la habitación matrimonial de la casa de los González Perez en plena intersección de las calles Duarte Quiróz y Ayacucho, una lapicera se regodeaba en su soledad, mientras que sobre el suelo de parquet se abatía lentamente una lámpara de plástico dorada desconectada por la fuerza.
El olor a impunidad bordaba una bizarra sonrisa en Raúl, pero no pasaba lo mismo con su hermano mayor Ramón, quien también revisaba los cajones, debajo de la cama, arriba del ropero y sobre el televisor, a fin de encontrar el dinero necesario para terminar con el asunto y marcharse de allí cuanto antes.
La calle había sido dura para los hermanos Robles, aunque después, y poco a poco, pudieron acostumbrarse al frío, a las miradas repelentes, a los golpes policiales en el lomo por estar merodeando en alguna casa de buena familia a altas horas y en la penumbra, a las tantas mujeres pagas, a los tantos hombres más peligrosos que ellos mismos.
-Sin embargo, así es la vida-, solía decir Raúl Robles.
-Sin embargo, así es nuestra vida-, retrucaba para sí mismo Ramón Robles.
Tantas malas acciones a las que habían sido conducidos, o no, sin quererlo, no podrían haberlos hecho peores personas; porque era lo normal. Es decir, algunas almas poseen cosas materiales y otras las reclaman como propias; ya sea pacíficamente ejerciendo sus derechos, o brutalmente ejerciendo otros también suyos.
- No encuentro la guita-, soltó por lo bajo Raúl, mientras revolvía entre los remedios, entre las lociones.
-¡Estos no deben tener un mango! Deben gastar todo en conservar las apariencias-, seguía refunfuñando.
Escudriñaron hasta el último rincón de la propiedad; primero, la habitación por cuyo ventanal habían entrado, que era la del matrimonio, con tanta mala suerte que el menor de los Robles se enredó con el cable de la lámpara de plástico dorada hasta casi perder el equilibrio; después, pasaron a las habitaciones de los chicos, más tarde al estudio... nada; continuaron la requisa sin hallar ni un mísero billete u objeto valioso que justificara la irrupción en el recinto. A medida que la búsqueda se iba malogrando, los ánimos también lo hacían, y Raúl comenzó a echar culpas dirigidas a su único interlocutor, su hermano mayor. Así pasaron los minutos, y entre queja y queja las horas, hasta que, de pronto, todo terminó. De un golpe certero en la nuca, con la culata de la pistola, Ramón tendió a su hermano sobre el suelo, al lado del sofá; porque el hombre aguanta hasta cierto punto, de allí en más, debe decidirse.
Sin embargo, de las tantas veces que habían peleado, esta era la única vez en que Raúl no se había vuelto a parar dispuesto seguir la contienda. No respiraba.
Ramón se mordió los labios, retrocedió tímidamente ante el cuerpo y echó a correr en dirección al ventanal; saltó la cama de dos brincos, cayó sobre la lámpara de plástico dorada destrozándola en varios pedazos y brotó como despedido por una fuerza extraña a través de las cortinas y hacia la calle.
El resultado de aquella noche: un cuerpo inmóvil en la sala de estar de los González Pérez; otro corriendo hasta perderse en la neblina que difuminaba la intersección de las calles Duarte Quiróz y Ayacucho; y un manojo de billetes de 100 pesos saboreando la libertad que no tenía dentro de aquella lámpara barata.


Omar C. Jordá 10/02/2010 11:30 pm

Want to leave a comment? Sign Up

Comments

Muy bueno. Te felicito, yo escribí uno parecido hace unos años, pero no lo encuentro, lo tengo impreso por ahí jaja. Si lo encuentro lo publico. Escribes muy bien loco. Seguí regalándonos tus obras.
2010-02-28 13:06:41
Gracias, seguramente al igual que a mí, te pareció una idea fantástica que haya un contador de palabras por obra. El cuento debe ser corto jeje. Bueno amigo, teniendo en cuenta tu perfil, espero poder leer un día de estos algun relato psicológico intrincado tuyo. Un abrazo
2010-02-28 18:32:41
Excelente texto. La redacción me ha encantado, y aunque parezca tonto, los breves diálogos me parecieron certeros ( debe ser que ahí se encuentra mi punto débil ). En verdad muy bueno. Saludos
2010-03-05 07:38:03
Excelente narración, paradojal final.
2012-01-01 06:16:07